sábado, 7 de octubre de 2006

The Steepwater Band

30 de Septiembre, Sala 2 (Apolo), Barcelona

El fin de semana pasado estuvo repleto de excesos de diversa índole, y como no podía ser menos también hubo música para parar un carro. Si el viernes fueron Sacred quienes pusieron la nota metálica, al día siguiente The Steepwater Band nos sacudieron con su blues-rock eléctrico. Por norma no suelo dedicarle mi tiempo a este tipo de bandas, pero las reiteradas escuchas a 'Revelation Sunday' (2006) me han obligado a rendirme ante la calidad de este trío de Chicago. Este hecho, junto a las buenas críticas que cosechó su actuación en la edición 2005 del Azkena Rock Festival, me convencieron para acudir a verles a su paso por Barcelona. Y bien, la valoración final del evento no resultó todo lo positiva que cabía esperar visto lo visto en la primera parte del show, pero reconozco que parte de la culpa fue mía; es lo que tiene el ir medio a ciegas... Me explico.

Los primeros 45 minutos de la actuación fueron soberbios. Uno tras otro sonaron todos los grandes temas que recoge su último lanzamiento ('Mercy', 'Collision', 'Revelation Sunday', 'Indiana Line',...), intercalándolos con piezas que no conocía pero que me parecieron muy buenas gracias a los riffs que extrae de su guitarra Jeff Masey (por cierto, pletórico con la slide y las voces). Pero mi desconocimiento del resto de su discografía, y de muchos de los clásicos del blues que interpretaron -o eso he leido por ahí-, acabaron por distanciarme de lo que sucedía en el escenario, aunque en su contra debo alegar que se pasaron varios pueblos con los larguísimos solos de guitarra -sobretodo cuando el ex-Georgia Satellites Rick Richards, casualmente de vacaciones en la Ciudad Condal, les acompañó sobre las tablas-.

Ya digo, tal vez el problema sea mío y no esté preparado genéticamente para someterme a tanta jam y tanto devaneo a las seis cuerdas. Aún así, a pesar de que esa segunda mitad del show me aburrió bastante, hubo momentos del duelo de guitarras realmente espectaculares. Que se lo digan a mi compañero Dani, que entró en la sala sin saber siquiera de la existencia de The Steepwater Band y salió hecho un converso convencido... Lástima que llegásemos tarde a la intervención de The Soulbreaker Company; seguro que hubiesen ganado un fan más.



WEBSITE:

www.steepwater.com










viernes, 6 de octubre de 2006

Sacred (II)

29 de Septiembre, Sala ACME (Cerdanyola)

Tras cinco meses sin saber de ellos, Sacred volvieron a subirse a un escenario la semana pasada. Su anterior concierto -en San Quintí de Mediona- fue memorable, pero pasado todo este tiempo me apetecía reencontrarme de nuevo con la formación. En estos meses les han pasado por las narices dos buenas oportunidades para tocar en vivo, pero un par de decepciones no van a detener su marcha. Para corroborarlo, en octubre ya tienen anunciados dos conciertos: el día 20 estarán en la Sala Carabel de Palencia, y el 27 en Carretera 13 de Badalona (más información en su website).

Y bien, el motivo que los trajo de vuelta fue la presentación -esta vez sí- oficial de su segundo disco, 'Transitions'. Afortunadamente, semejante acontecimiento obtuvo la respuesta que merecía, y no fueron pocos los que nos congregamos en la sala para verlos descargar. Los fans, amigos y familiares ya sabíamos con qué nos ibamos a encontrar, pero hubo quien se acercó dispuesto a vivir la experiencia Sacred por primera vez y no salió defraudado. Es más, sé de primera mano que unos cuantos incrédulos se hicieron con el cd tras el show, gratamente sorprendidos por lo que acababan de presenciar. Incluso se escucharon comentarios del tipo: "por 3 euros -el precio del ticket- me han dado más que muchos cabrones por 20 o 30". Una verdad como un puño, sin duda, porque se nota que los tipos disfrutan como críos cuando están en el escenario.

El repertorio fue prácticamente el mismo que nos ofrecieron en San Quintí, centrándose, como en aquella ocasión, en los temas que componen 'Transitions', aunque introdujeron alguna que otra modificación. Por ejemplo, el primer tema del set consistió en un cover del 'Let Me Entertain You' de Robbie Williams (!), una elección discutible sobre el papel, pero que obtuvo una cálida acogida por parte de la concurrencia (algo está cambiando en el público rockero, chavales). Y a la hora de interpretar su medley de versiones se abrieron a nuevos nombres, como Deep Purple ('Perfect Strangers') y Bon Jovi ('Have A Nice Day').

En suma, otra experiencia positiva que deseamos que se repita pronto. ¿Nos vemos en Badalona?


WEBSITE:

http://www.sacredwebsite.com/

jueves, 5 de octubre de 2006

Richie Kotzen

Sentido Y Sensibilidad

Hay ciertos subgéneros propios del cómic que no van conmigo. Uno de ellos es el de los mechas (o robots gigantes), una temática que cuenta con una amplia legión de fans dentro del mundillo manga pero que a mí me aburre horrores. Más que nada por lo reiterativo de las situaciones, personajes y todo lo que las rodea. Al principio, como todo, tenía su encanto -para la historia quedan Mazinger Z y sus más directos sucedáneos-, pero a la que Masamune Shirow y otros empezaron a introducir términos pseudo-científicos en los guiones aquéllo acabó por convertirse en desastre. Y bien, reconozco que jamás me he acercado a la saga Gundam, pero con los traumas sufridos ya he tenido suficiente medicina. No more Patlabors. Y dirás tú... ¿qué carajo pinta este exo-esqueleto mecánico con el genial Richie Kotzen? Pues mucho, caballero. Gracias a la reciente edición de su nuevo disco, 'Into The Black', me he puesto a indagar en el pasado más reciente del artífice de maravillas como 'Get Up' (2004) o 'Forty Deuce' (2005), y ¿qué he descubierto? Ni más ni menos que el año pasado el guitar-hero registró, exclusivamente para el mercado nipón, 'Ai Senshi Z x R', un disco (algo más que) inspirado en la banda sonora de la serie de animación de los robotitos en cuestión. En este candidato perfecto a 'disco delirante' por Popular 1, Richie Kotzen se hizo acompañar de su ex-socio en Mr. Big Billy Sheehan y del batería Franklin Vanderbilt; y, lo más curioso de todo, en un principio estaba prevista la aportación vocal de Cindy Lauper, pero problemas de última hora propiciaron que fuera el mismísimo Kotzen quien prestase su voz (no sabemos si en japonés, inglés, o una mezcla de ambos). Y es más, todos esos temas, junto con otros de su pasado, fueron interpretados en La Tierra del Sol Naciente el pasado mes de marzo en cinco shows ¡abriendo para los Rolling Stones!

Pero si algo así puede parecer insólito, aún más inconcebible resulta enterarse que esta misma semana Richie Kotzen está ofreciendo sets acústicos a lo largo y ancho de la Península y nadie se ha hecho eco del asunto. ¿Qué está pasando aquí? La visita de Forty Deuce en 2005 pasó totalmente desapercibida, y este año se repite la misma situación. ¿Qué le ha hecho este hombre a los promotores patrios? ¿Se benefició también a sus esposas? En cualquier caso, los lugares para hoy y los próximos días son los siguientes:

5 de Octubre: Pamplona, Artsala (21:00 horas)
6 de Octubre: Murcia, Viejo Garage (22:30 horas)
7 de Octubre: Alicante, Musicalia (23:00 horas)
8 de Octubre: Valencia, Wah-Wah (21:00 horas)

Parece que la valoración que hice de su disco al frente de Forty Deuce ha obtenido sus frutos. Si en la reseña que escribí por entonces comentaba que los mejores temas, a mi parecer, eran precisamente los reposados, en este 'Into The Dark' multiplica la dosis a base de bien, entregando un disco rebosante de quietud y sentimientos. Y quién sabe si su disco más personal. El hecho que Kotzen interprete todos los instrumentos nos da una pista de sus intenciones, aunque es en los textos de las canciones (emociones íntimas narradas en primera persona) donde se nos declara abiertamente. Diez medios tiempos, oscuros en mayor o menor grado, pausados, con pasajes casi fúnebres, sin estridencias y con escasez de arrebatos. No se me ocurre mejor forma de definirlos. No es precisamente la clase de disco que pincharía a diario, pero en situaciones muy puntuales se convierte en una experiencia única. Sin ir más lejos, ayer mismo se dieron las condiciones precisas para sumergirse en su escucha: conduciendo de noche por una carretera mojada por la lluvia. Sin duda, el escenario ideal para dejarse llevar por tanta calma y sosiego.


Puntuación: 7/10

Highlights:
1. 'You Can't Save Me': es inevitable no sentir una extraña sensación de familiaridad al escuchar este tema. Sensible pero cargado de 'fuck's.
2. 'Doin' What The Devil Says To Do': Richie canta como nunca. El mix perfecto entre Chris Cornell y Glenn Hughes (o Stevie Wonder, de quien reconoce su influencia).


TRACKLIST:

You Can't Save Me / Misunderstood / Fear / The Shadow / Doin' What The Devil Says To Do / Till You Put Me Down / Sacred Ground / Your Lies / Living In Bliss / My Angel


WEBSITES:

www.richiekotzen.com
www.myspace.com/richiekotzen

lunes, 2 de octubre de 2006

Paul Stanley

Nacido Para Ganar

Independientemente que tu músico favorito de los KISS originales sea Gene, Paul, Peter o Ace, la objetividad nos dice que el único que ha sabido mantenerse en buena forma a nivel compositivo a lo largo del tiempo ha sido el Starchild. Cierto es que del experimento perpetrado en 1978 (aquél en el que cada uno de los miembros de The Hottest Band in the World publicó un disco en solitario), el de Ace Frehley brilló con luz propia por encima del de sus compañeros, pero, desde entonces, y a excepción de algún que otro trabajo al frente de su propia banda, el pobre hombre ha sido incapaz de ofrecer algo más o menos digno. Sin olvidar que en la reunión de 1996 no estuvo a la altura de las circunstancias, presentando un aspecto físico realmente deplorable (impagable verle en las entrevistas de la época, convertido en una especie de momia artrítica). Aunque, en su defensa no negaremos que en el tour correspondiente sacó humo -nunca mejor dicho- de su guitarra. El caso de Peter Criss, y sin ánimo de ofender a nadie, no merece ni siquiera ser rescatado del olvido; sencillamente porque no hay nada que rescatar. Y en cuanto a Gene Simmons... bueno, qué se puede decir de Mr. Simmons. Él mismo se ha encargado de cavar la fosa a su reputación. Sus judaicas salidas de tono, el título de su último lanzamiento ('Asshole', capullo), el lanzamiento en sí mismo (¿alguien recuerda algún tema que no sea la versión del 'Firestater' de Prodigy?), el estúpido reality-show que ha protagonizado,... En cambio, Paul Stanley es El Hombre (los tiempos de 'child' quedaron muy, muy atrás, amiguito). Su disco del '78, sin ser una maravilla, contenía un puñado de buenas composiciones ('Tonight You Belong To Me', 'It's Alright', 'Move On',...), y, a diferencia de su socio Gene, él sí supo rodearse de colaboradores de prestigio (Bob Kulik y sobretodo Carmine Appice no son unos don nadies que digamos en esto del Rock'n'Roll). Vale, el disco supuso un revés en toda regla, fracasando comercialmente de forma estrepitosa, pero, en años posteriores, de 1984 en adelante, fue Mr. Stanley quien dio la talla en la banda madre. ¿O a alguien le pasó desapercibido que por entonces los mejores temas de KISS llevaban su firma?

Y bien, tras aquella primera incursión fuera de KISS un tanto desangelada (algo curioso teniendo en cuenta que de aquellos cuatro discos del '78, el suyo resultaba el más fiel al sonido KISS), Paul Stanley regresa por su cuenta y con la suficiente confianza como para autoproducirse. Han pasado 28 años, muchas cosas han cambiado, pero su capacidad para escribir temas con gancho sigue intacta. Los diez cortes de 'Live To Win' lo demuestran con creces; aunque no todo el mérito es suyo, que la cosa tiene algo de trampa: tan sólo hay una canción enteramente compuesta por nuestro protagonista, ‘Loving You Without You Now’, una melosa, aunque deliciosa, balada con apoyo orquestal. El resto son alianzas a nivel compositivo con nombres tan ligados al hit-single como Desmond Child, Holly Knight (ambos veteranos en el Universo KISS), Charlie Midnight, Andreas Carlsson (Bon Jovi, Britney Spears), Pete Masitti, Marti Frederiksen (Aerosmith, Faith Hill) o el guitarrista John 5 (ex-Marilyn Manson, y actualmente en las filas de Rob Zombie). Un grupo ecléctico como pocos del que, a priori, no se podría esperar grandes cosas, pero que han dado en el clavo en temas tan brillantes como 'Live To Win', 'Wake Up Screaming' o 'Bulletproof', tres piezas que te pondrían en un aprieto si te vieses obligado a escoger una por encima de otra. Y no muy atrás se encuentran medios-tiempos tan irresistibles como 'Everytime I See You Around' o 'Second To None', y las muy solventes 'Lift', 'All About You', 'It's Not Me' o 'Where Angels Dare'. Nada está de más en este disco repleto de exquisitas melodías y buen gusto. Auténticas delicatessen condensadas en píldoras que no sobrepasan los 4 minutos de duración. Hard-Rock melódico a un paso del A.O.R., o A.O.R. a un paso del Hard-Rock melódico. Qué más da. Paul Stanley está de vuelta tras 8 años de silencio (¡Madre de Dios! ¡Qué lejos queda ya 'Psycho-Circus'!) y con eso ya deberíamos colmarnos de felicidad.


TRACKLIST:

Live To Win / Lift / Wake Up Screaming / Everytime I See You Around / Bulletproof / All About You / Second To None / It’s Not Me / Loving You Without You Now / Where Angels Dare

domingo, 24 de septiembre de 2006

No Me Judas Satanás!!

Clásicos Populares

Si nunca te has acercado a un ejemplar de Popular 1 es muy posible que no entiendas ni una palabra del título de este post; pero si lo has hecho es más que probable que incluso recuerdes el logotipo de la sección más emblemática -junto al Correo y el Apéndice- de la veterana publicación rockera. Tal como comentó el propio César Martín -The Man en algunos círculos- hace algunos años, el nombre original de la sección iba a ser 'Cristo No Me Judas', pero prefirieron cambiar a Cristo por su Némesis para evitar posibles incidentes con el clero; una decisión de lo más acertada, aunque al final casi todo el mundo se olvide del Satanás y se refiera a ella como 'el No Me Judas' (NMJ). El dibujo que encabezaba cada uno de los reportajes, convertido en icono religioso para las dispersas huestes de Popu-heads, es obra y gracia de Jose Luís Martín Frías, papi de César amén de director y alma mater del Popu; y la verdad es que la imagen no podía ser más reveladora: la crucifixión de una suerte de Jesucristo enfundado en unos tejanos y clavado a una guitarra eléctrica. Esto sí es arte conceptual, joder.

Desgraciadamente, la presencia del NMJ en la revista está siendo bastante errática en los últimos años. Tras una larga etapa de silencio la sección recuperó su presencia habitual hace un par de temporadas, para desaparecer al cabo de los meses. Sé de buena tinta que escribir 5 o 6.000 palabras de una tacada acaba con las energías de cualquiera al cabo de un tiempo, así que debemos estar agradecidos al bueno de César por haber permanecido al pie del cañón durante tantos años consecutivos. En cualquier caso, aún contando con su verbigracia casi a diario (sí, sí, The Man cuenta con un blog que actualiza bastante a menudo: http://www.popular1.com/WEB%20II/DIARIO/dw.htm), desde aquí le instamos a que vuelva a dedicarse en cuerpo y alma a descubrirnos las grandezas y miserias de mitos del cine clásico, la literatura, el cómic o cualquier otra actividad de interés (incluido el asesinato, of course).

El contenido de la sección no seguía ninguna pauta determinada. Un mes estaba dedicada a una teleserie de culto, al próximo a una banda hard-rockera, al siguiente a un psycho-killer, etc. Cada entrega ofrecía un nuevo capítulo de esa gran cantera que es el underground, la serie B y el Universo Bizarro, con artículos para el recuerdo como los dedicados a Howard Hughes, el metal 80s o el mítico film 'El Planeta de los Simios'. Una completa enciclopedia a la medida de quienes compramos la revista, a pesar de que a un amplio sector de lectores muchos de los temas que se trataban se la traían al fresco. Sin embargo, te interesasen unas temáticas por encima de otras, el NMJ siempre resultaba como mínimo interesante y/o curioso, abordando la materia en cuestión con profundidad y aportando información suficiente como para llenar una base de datos informática. Por miles se podían contar los nombres, títulos y anécdotas que llenaban sus páginas (normalmente 3 o 4, aunque en ocasiones se llegó a las 6 planchas).

Dos aspectos que siempre me han llamado la atención respecto al NMJ es que (1º) nunca aparecía en portada. Es decir, jamás se hizo referencia en la cubierta a qué o quien estaba dedicado el reportaje de ese mes, por lo que, una vez en tus manos, descubrirlo te proporcionaba una ración extra de placer. También me chocaba que (2º) muchos lectores siguiesen una especie de ritual no escrito al leer lo que yo gusto en llamar la Santísima Trinidad de todo Popujed; o lo que es lo mismo: el Correo, el Apéndice y el NMJ. Y siempre en ese orden. Primero el Correo, acto seguido el Apéndice, y más tarde el NMJ. Extraño de verdad.

Y bien, no terminaré este pequeño homenaje sin invitaros a que os descarguéis el siguiente archivo: http://www.megaupload.com/?d=E1UEVOOA, una recopilación de quince 'No Me Judas Satanás!!' escogidos más o menos al azar pero que cubren la amplitud del temario NMJ: psychos, pin-up's, genios de la comedia, héroes Marvel, porno-stars, serie B,... La calidad del escaneado -lo lamento- en algunos casos no es muy buena, pero hay que tener en cuenta que el original tomado como base parte de una serie de viejas fotocopias. Espero que los disfrutéis y os animéis a pedir más.


(Editado a las 17:25 horas. Gracias, KISSArmy, por la corrección).

viernes, 22 de septiembre de 2006

Twisted Sister (II)

Este Año La Navidad Llega En Octubre

No, no te has confundido de blog. Ni éste es el slogan del próximo anuncio de El Corte Inglés. La frasecita de marras está extraída directamente de la campaña de promoción del que va a ser el álbum de despedida de Twisted Sister, 'A Twisted Christmas', anunciado -más exactamente- para el 17 de octubre. '¿Y van a decir adiós con un disco navideño?' se preguntarán muchos fans, algo decepcionados después del desangelado 'Still Hungry' de hace un par de años. Pues sí, amigos míos. Su frontman Dee Snider confirmó hace unos meses que de aquí a un año se dará el carpetazo definitivo a los Sick Motherfuckers; así que, si en ese plazo no graban nuevo material -cosa que dudamos muchísimo, a menos que se trate de un disco en directo-, este souvenir navideño en formato discográfico pondrá punto final a una carrera que se ha prolongado a lo largo de cuatro décadas. Y bien, no seré yo quien se queje -siempre es un placer escucharles-, pero, sinceramente, siendo fan de los neoyorkinos desde hace más de veinte años, hubiese preferido una despedida por todo lo alto, con material 100% original y una actitud mucho más 'festiva' (y me refiero a esas fiestas regadas de alcohol y sexo que tanto nos gustan a los rockeros, y no a esas festividades religioso-comerciales con las que se remata el año).

Sea como sea, tal como hicieran Brian Setzer -'Boogie Woogie Christmas' (2002) y 'Dig That Crazy Christmas' (2005)- y Chris Isaak -'Christmas' (2004)-, los Sister se inspiran en villancicos clásicos para dar forma a sus nuevas canciones... y el resultado no pinta del todo mal. O así me lo parece tras oir los dos temas que han colgado en sus websites: dos standards de toda la vida ('I Saw Mommy Kissing Santa Claus' y 'White Christmas') recreados en clave metálica. Pero, señores, no hablamos de metal al uso, sino del delicioso sonido típicamente 80s; aquél que dio gloria al género y nos regaló tantas satisfacciones en nuestros años mozos. Por lo visto, 'A Twisted Christmas' retoma una vieja idea de Dee Snider, a quien, dos décadas atrás, se le ocurrió reunir a la créme de la créme de la escena metálica para grabar versiones de temas navideños. Este año 2006 el guitarrista J.J.French ha recuperado el concepto, pero llevándolo más lejos: a falta de un dream team formado por grandes estrellas, son los propios Twisted Sister, a solas, quienes reformulan un puñado de villancicos clásicos bajo diferentes sonoridades; así, 'Silver Bells' suena tal cual la hubiesen grabado AC/DC, 'White Christmas' -según ellos- toma las formas de Iron Maiden -aunque a mí me recuerda más a su clásico 'S.M.F.'-, 'I Saw Mommy Kissing Santa Claus' coge prestado el filo metálico de Judas Priest -aquí no hay duda posible porque es clavadito a 'You've Got Another Thing Coming'-, la power-ballad 'I'll Be Home For Christmas' cuenta con la colaboración vocal de Lita Ford,... Es más, han compuesto un tema original para la ocasión, 'Heavy Metal Christmas (The Twelve Days of Christmas)'; y tampoco se han olvidado de Thin Lizzy, a quienes homenajean en otro corte. Está claro que, con villancicos como éstos, los polvorones se tragan mucho mejor, ¿o no?



TRACKLIST:

Have Yourself A Merry Little Christmas / Oh Come All Ye Faithful / White Christmas / I'll Be Home For Christmas (feat. Lita Ford) / Silver Bells / I Saw Mommy Kissing Santa Claus / Let It Snow / Deck the Halls / The Christmas Song (Chestnuts Roasting On An Open Fire) / Heavy Metal Christmas (The Twelve Days of Christmas)


WEBSITES:

www.myspace.com/twistedsister
www.twistedsister.com

miércoles, 20 de septiembre de 2006

Mardo

Bubblegum Hard-Rockin'

Una de las cosas que más me gustan del Popu es que en casi todos los números nos descubren a una formación nueva. Que ésta coincida con tus gustos personales ya es otra historia, pero la labor que realizan para dar a conocer nuevos valores me parece encomiable. Lo mejor es que las entrevistas que les suelen dedicar cubren varias páginas (normalmente cuatro), por lo que la cantidad de información que se recibe de golpe suele ser determinante para dilucidar si esa banda está hecha a tu medida o no. Y, no sé vosotros, pero yo lo tuve claro leyendo las conversaciones mantenidas con The Legendary Shack Shakers o con White Cowbell Oklahoma, dos bandas que, a día de hoy, tienen muchísimo que decir. Pero no todos los lectores -al menos los que yo conozco- están de acuerdo con mi punto de vista; algunos encuentran excesivo que se destine tanto espacio a unos completos desconocidos pudiendo entrevistar -pongamos por caso- a unos reiterativos y cansinos Iron Maiden o, lo que es peor, repasando la consabida biografía de cualquier peso pesado del género metálico. Ya sé que puede sonar superficial, pero en el Rock, al igual que en el porno, se necesitan caras nuevas, savia nueva de cara a las próximas generaciones. Eso sí (¡ojo!), sin ignorar a los veteranos del lugar.

Todavía es muy pronto para poder presagiar si en el futuro Mardo serán considerados 'veteranos', pero, de momento, con ellos ya tienes otro apellido más a añadir a la larga lista de hermanos que ponen en marcha una banda.Así, a los Robinson, Hawkins, Van Halen y demás, hay que añadir dos nuevos nombres: Aron y Robert Mardo, dos californianos que llevan en la sangre suficiente rock, soul y glam setentero como para poner patas arriba la fiesta más aburrida. Su debut homónimo aún no ha pasado por mis manos, pero si es la mitad de festivo que 'The New Gun' la diversión está garantizada.

Y no es para menos, porque éste, su segundo disco, es una auténtica explosión de vitalidad. Hay quien ve en ellos un cruce entre AC/DC y Mötley Crüe; incluso ellos mismos definen sus nuevas canciones como 'AC/DC época Bon Scott con la producción de 'Sheer Heart Attack' de Queen'. Bien, yo no me atrevería a secundar tal afirmación, pero en cuanto a frescura y sofisticación pocas bandas pueden hacerles sombra. Su hard melódico con toques soul y glam suena poderoso en los temas más rockeros, intenso y sudoroso cuando se hermanan con el Black Power, y dulce y sensual en las baladas que salpican el tracklist.


TRACKLIST:

Lolita Live & Learn / Killer On The Dancefloor / The Healing / Bombs Over Broadway / Papa Was A Rolling Stone / Thin White Line / Hide Your Mirrors / Bang Bang (The New Gun) / One More Shot / Tell Me / Just Remember...


FORMACIÓN:

Casey Hooper: Guitarra / Robert Mardo: Batería / Sonny Sly: Teclados / Aron Mardo: Bajo Y Voz


WEBSITES:

www.mardomusic.com
www.myspace.com/mardo

viernes, 8 de septiembre de 2006

Nuevo Catecismo Católico

Monaguillos Punk-Rockers

Mi primera toma de contacto con NCC tuvo lugar en el Festival Serie Z celebrado en Jerez en 2003. Bueno, más bien fue una toma de contacto frustrada. No recuerdo exactamente a qué hora de la tarde-noche tomó el escenario el quinteto donostiarra, pero, unos minutos antes de su salida, mis tripas me avisaron de que necesitaba algo de alimento sólido. Como la oferta gastronómina dentro del recinto no era de mi agrado, dejé allí a mi compañera engullendo unos crêpes y marché a un restaurante chino que había en las inmediaciones. Una vez cenado, en mi camino de regreso me llegaron los gritos y aplausos del público. Lástima. La actuación justo había acabado.

Pero nunca es tarde para resarcirse del pasado, ¿no? Han transcurrido tres años, los Catecismo hace escasos meses que han estrenado nuevo disco, y qué mejor oportunidad que ésta para adentrarse (por fin) en su música. '1530 Segundos de...' es su sexto LP en 14 años de andadura, y, según se puede extraer de diversas fuentes, se trata de su mejor trabajo hasta la fecha. Y no seré yo quien lo ponga en duda... Más que nada porque no conozco sus trabajos previos. Aunque, si sirve de algo, diré que llevo 10 días completamente enganchado al cd.

'1530 Segundos de...'. Original título. Si se te dan bien las matemáticas no habrás tardado mucho en calcular mentalmente cuántos minutos son todos esos segundos, ¿verdad? Si no es así ya te lo digo yo: 25 minutos y medio. Hay que reconocer que no se han herniado, y más teniendo en cuenta que, de los 11 cortes, dos son versiones de temas ajenos (la divertida 'When I´m Dancing I Ain´t Fighting' de Slade, y la vitamínica 'Listen to the Heartbeat' de D.L. Byron). Lo cierto es que se podrían haber estirado un poquito con un par de temas más, pero como reza el refrán: 'Lo bueno, si breve, dos veces bueno'. En cualquier caso: una invitación para volver a darle al play y disfrutarlo de nuevo por completo. Son las consecuencias del efecto NCC: la adicción. Una adicción que halla su fundamento en un cóctel de punk y hard rock de rica graduación, unas melodías cuidadísimas, y unos textos (a veces en inglés, otras en castellano) cargados de cotidianeidad, reafirmación personal y actitud positiva.

Sí, sí, he dicho positiva. ¿O alguien sigue creyendo que ser punk te convierte en un nihilista fatalista y desencantado? Glen Matlock de Sex Pistols lo dejaba bien claro al intentar desentrañar el mensaje oculto de 'God Save The Queen': 'todo el mundo malinterpreta el verso 'no future' (en español, 'no futuro' o 'sin futuro'). Significa que tienes que hacer algo al respecto por ti mismo. Creo que es una canción realmente positiva'. Pues ese mismo mensaje es el que tratan de expresar NCC en 'Quizás No Haya Mañana', el tema perfecto para empezar el día rebosante de energía y todo un ejemplo de carpe diem pasado de revoluciones. Aunque, para velocidad, la de 'Noise Noise!!', 'No Lo Puedes Parar' o 'The Fire Still Burns'. Himnos adrenalínicos de elevado poder rejuvenecedor que van directamente de tus oídos a tus pies. Y no vale resistirse. Si te gustan D-Generation y Black Halos ya tienes otro nombre a añadir a tu lista de la compra.


FORMACIÓN:

Arturo Ibáñez: Guitarra / Gonzalo Ibáñez: Bajo / Arturo M. Zumalabe: Batería / Iker Illarramendi: Guitarra / Eneko Etxeandia: Voz


TRACKLIST:

Noise!! Noise!! / Mezclando Los Problemas Con Alcohol / Quizás No Haya Mañana / When I´m Dancing I Ain´t Fighting / Pérdida De Control / Where The Riot Starts / Listen To The Heartbeat / (Why When The Youth Ends) You Got To Turn Into A Square?? / Días De Gloria / The Fire Still Burns / Mi Verdad


WEBPAGE:

www.catolicpunk.com
www.myspace.com/nuevocatecismocatolico

jueves, 31 de agosto de 2006

Slayer

El Día de la Bestia

Slayer nos vuelven a pasar por encima con su furia e intensidad con el que es ya su décimo disco de estudio. Los años pasan, las modas van y vienen, pero con ellos sabes que pocas cosas pueden cambiar. La malévola voz de Tom Araya, los espitosos mini-solos de King y Hanneman, la firme pegada de Dave Lombardo (de nuevo en filas),... No te empeñes en buscar indicios de evolución porque no los vas a encontrar. Como AC/DC, Motörhead y tantos otros, los fundadores del Slaytanic Wehrmacht permanecen anclados en su sonido, echando la vista atrás a su propia discografía para recuperar la inspiración y seguir ofreciendo más de lo mismo pero con distinto envoltorio. No siempre aciertan, por supuesto; ahí tenemos el caso de su anterior 'God Hate Us All' (2001), un disco en el que todavía me cuesta entrar, o del discreto 'Divine Intervention' (1994), uno de sus trabajos más flojos junto al seminal 'Hell Awaits' (1985).

Con 'Christ Illusion' recuperan el pulso de antaño, barajando elementos de los que, a mi parecer, son sus dos mejores obras tras los 80's: 'Seasons In The Abyss' (1990) y 'Diabolus In Musica' (1998). No hay más que escuchar el tema que sirve de apertura, 'Flesh Storm', para hallar ecos a esos dos monumentos salidos del Infierno. Inmediatez, brutalidad y velocidad; así se podría definir el 90% del álbum. La excepción lleva por título 'Eyes Of The Insane', un tema de corte ambiental del que se espera un videoclip. Espero que se atrevan con algo polémico, a la altura de la portada (ojo al detalle de la Madre Teresa de Calcuta).

¿Lo mejor? A mi gusto 'Jihad' (amigos, ¡os habéis cerrado las puertas en Oriente Medio!) y 'Cult', el corte que sirvió de presentación (salió a la venta el pasado 6 de junio) y clásico inmediato gracias a ese '6-6-6' del estribillo. De lo más oportuno en este año acabado en tan satánica cifra.


TRACKLIST:

Flesh Storm / Catalyst / Eyes Of The Insane / Jihad / Skeleton Christ / Consfearacy / Black Serenade / Catatonic / Cult / Supremist


LINE UP:

Tom Araya: Voz y Bajo / Kerry King: Guitarra / Jeff Hanneman: Guitarra / Dave Lombardo: Batería


WEBSITE:

www.slayer.net

domingo, 27 de agosto de 2006

Monsters Of Rock Festival 2006 (II)

DEEP PURPLE, ALICE COOPER, JOURNEY, THUNDER, QUEENSRYCHE, TED NUGENT, ROADSTAR
Milton Keynes Bowl, 3 de Junio de 2006

Más vale tarde que nunca. Por fin, tras casi tres meses desde el evento, ILoveHardRock le dedica un espacio a la última edición del Monsters of Rock británico. Resulta inconcebible que ninguna publicación de renombre de este país -a excepción del boletín ripollense La Olla (www.la-olla.tk)- haya cubierto la vuelta de tan mítico festival, pero así están las cosas. Por lo demás, todo un lujo contar con la palabras de Mr. Xavier Rulló para haceros llegar lo que dio de sí esa jornada tan especial.


Tras un eterno paréntesis de diez años, y con un cartel capaz de hacer saltar las lágrimas a todo buen aficionado al Rock clásico, regresaba el legendario Monsters Of Rock Festival estrenando ubicación en las afueras de la nada recomendable Milton Keynes (cualquier definición se queda corta a la hora de describir la tristeza que emana de la que sin duda debe ser la ciudad con menos encanto del planeta), a tiro de piedra de la cosmopolita Londres. Alejados de su hábitat natural en el circuito de Donington, los resucitados Monstruos del Rock no consiguieron despertar el interés del que en un mundo perfecto hubieran gozado. Y es que es cuanto menos alarmante que en un recinto capacitado para albergar a 65.000 almas, no nos reuniéramos más de 20.000 para disfrutar de una velada quasi perfecta de Old School Rock And Roll. Para reflexionar.

Los imberbes –y no anunciados hasta el día del evento- Roadstar se encargaron de forma enérgica y convincente, aunque quizás insuficiente (diablos!, mi reloj marcaba las 13 horas al inicio de su actuación, y el sol nos atacaba sin piedad en el Bowl!!!) de poner las pilas a los primeros visitantes del festival con su Hard Rock clásico deudor a partes iguales de las escuelas de los AC/DC de Bon Scott, los Zeppelín más roqueros y los Aerosmith pre-rehabilitación. Las canciones de su reciente ‘Grand Hotel’ (disponible únicamente a través de www.magichatrecords.com), amén de alguna pieza rescatada de su primer mini LP les hicieron merecedores de la primera, aunque más tímida ovación del día.

Ver un directo de tito Ted era la asignatura pendiente de un servidor desde que dejé pasar de largo su visita a la Ciudad Condal durante su ‘Penetrator Tour’ hace algo más de 20 años. Prescindiendo de lo adecuado o no de su prematura aparición en el cartel -Nugent calentando al público para Queensrÿche y Thunder???... venga ya!!!- tan sólo nos quedaba la opción de aprovechar a tope los 60 minutos de que dispuso junto a sus mercenarios de turno, Mick Brown a la batería y Barry Sparks al bajo, ambos también componentes de Dokken. Se tiene que ser de hielo para no perder la compostura ante el repertorio de clásicos que desenfundó uno tras otro sin piedad: ‘Cat Scratch Fever’, ‘Wango Tango’, ‘Stormtroopin´’ ‘Snakeskin Cowboys’, ‘Strangehold’.... The Nuge rules!!!

Misión casi imposible la de Queensrÿche para levantar el ánimo al respetable tras el vendaval causado por el de Detroit. Tras verles actuar durante los últimos años en un par de festivales, y a falta de poder comprobar su capacidad para desenvolverse en salas de mediano aforo, uno no puede por más que llegar a la conclusión de que el grupo de Seattle anda algo perdido en grandes recintos, sin su propio equipo de sonido y sin un equipo de luces decente que respalde la parte teatral de su propuesta. Un titánico y sacrificado Geoff Tate se echó el concierto sobre su lomo luchando en solitario (la apatía del resto de la banda dio vergüenza ajena) lo indecible por estar a la altura de su glorioso pasado en un set basado íntegramente por algunos fragmentos de las dos partes de ‘Operation: Mindcrime’. Y por si nos quedaba alguna duda, dejó claro que no hay color cuando se coloca algo tan vulgar e insustancial como ‘I´m American’ o ‘A Murderer?’ al lado de piezas imprescindibles como ‘Suite Sister Mary’ o ‘Eyes Of A Stranger’. Una pequeña gran decepción, exactamente igual que su nueva entrega discográfica.

Thunder lo tenían fácil, muy fácil. Jugaban en casa y ante un público que les adora desde el mismo momento en que editaron su debut ‘Backstreet Symphony’ hace ahora 16 años. Los británicos, conscientes de ello, y con un Danny Bowes pluscuamperfecto a la voz ya desde las primeras notas de la reciente ‘Loser’, nos noquearon con un ideal “best of” de su dilatada discografía, sin olvidar en ningún momento piezas más recientes como su último hit ‘I Love You More Than Rock And Roll’ o ‘You Can´t Keep A Good Man Down’. Por supuesto fueron piezas más añejas como ‘River Of Pain’ (uno de los grandes momentos del festival), ‘Higher Ground’ o la inefable ‘Dirty Love’ las que consiguieron levantar de forma unánime el ánimo de los allí presentes. El merecido triunfo de unos currantes del Rock And Roll.

No negaremos que el motivo principal de nuestro desplazamiento a las Islas Británicas no era otro que poder vivir en nuestras carnes el regreso a Europa de Journey tras 26 años de ausencia, un hecho que como buenos aficionados al Rock Melódico made in U.S.A. no podíamos permitirnos el lujo de pasar por alto. Calentando motores para lo que les espera este verano –están a punto de iniciar una mastodóntica gira por las américas junto a Def Leppard-, Neal Schon, Jonathan Cain, Ross Valory, Deen Castronovo, y el cantante Steve Augeri (quien de forma sorprendente, y alegando problemas en sus cuerdas vocales, abandonó el grupo a las pocas semanas, abriendo la puerta a un afortunado Jeff Scott Soto) aprovecharon su paso por el Monsters británico para demostrar el porqué no hay otra banda del género que les pueda toser. Pericia con sus instrumentos no les falta, pero sin duda su principal baza y ventaja sobre sus competidores es un repertorio intocable, el abecé del A.O.R.: ‘Separate Ways’, ‘Wheel In The Sky’, ‘Stone In Love’, ‘Faithfully’, ‘Open Arms’.... Reconocemos sin rubor que lloramos desconsoladamente durante ‘Don´t Stop Believin´’, el momento álgido del festival y los cuatro minutos más grandes que hemos podido presenciar nunca sobre un escenario a lo largo de más de dos décadas de asistir a conciertos. Por fin vimos en directo a Journey. Misión cumplida.

Seguramente es injusto, pero después de los intensos 60 minutos recién vividos, y con un montón de sensaciones experimentadas gracias a los de San Francisco, no pudimos poner todos nuestros sentidos en disfrutar del show del Alice Cooper más en forma de los últimos 20 años, el Alice de ‘Dirty Diamonds’, su más reciente y recomendable disco. El Alice –por cierto, impecable en todo momento a la voz-, en definitiva, que desgrana de manera más que solvente uno tras otro todos los infaltables de su repertorio, imprescindibles de la historia del Rock como ’I´m Eighteen’, ‘Under My Wheels’ o ‘No More Mr. Nice Guy’. Amén.

Para cerrar el festival, unos Deep Purple empeñados en recuperar el prestigio perdido en su país, colocaron la guinda de oro a una jornada más que memorable. Por fin tanto la prensa (aleluya!!!) como los seguidores británicos se han puesto de acuerdo en otorgar a Ian Gillan, Ian Paice, Roger Glover y compañía el crédito innegable que sus composiciones han tenido para la dirección y el desarrollo del la música Rock en general. Con la formación con Steve Morse a la guitarra y Don Airey al teclado ya funcionando a todo tren (podrían tocar con los ojos vendados y sonarían igual de compactos), y con un sonido que parecía emerger de un equipo de alta fidelidad, se dedicaron a dar al público lo que sin duda había venido a escuchar. Sonaron ‘Lazy’, ‘Space Truckin´’, ‘Pictures Of Home’ y ‘Fireball’. También lo hicieron ‘Highway Star’, ‘Black Night’ y por supuesto, ‘Smoke On The Water’. Un show predecible, dirigido a su público menos exigente, aunque no por ello menos válido que otros conciertos más arriesgados que les hemos visto hacer en varias ocasiones. Una lección maestra de Classic Rock de la mano de uno de sus máximos exponentes, por mucho que se empeñe el descalzo y cada día más canoso y gruñón vocalista inglés en repetir que ellos no pertenecen a esa escena.

Xavier Rulló

Monsters Of Rock Festival 2006 (III)

Y como bonus tracks, unas cuantas instantáneas que quedaron colgadas en el anterior post.

La sección rítmica de Purple: imparable.

Vista panorámica del escenario, bajo la atenta mirada de Alice Cooper.

Journey formando piña.

Roadstar (antes Hurricane Party) dándole fuerte al wakanroul.

The Nuge kickin' asses!

viernes, 25 de agosto de 2006

Sol Lagarto

Los Reyes De La Pista

Parece que no, pero M-Clan han tenido mucho más peso entre el público no rockero del que podía imaginarse en un principio. Y no lo digo porque mis conocidos o amigos tengan alguno de sus discos en sus casas compartiendo estante con La Oreja de Van Gogh o Shakira (que hay quien los tiene, cuidado); sino porque los murcianos, a oídos del gran público, han hecho propio un sonido que, no lo olvidemos, bebe de las raíces clásicas del Rock. ¿A qué se debe esta confusión a nivel masivo? Pues a la propia idiosincrasia del melómano nacional: si ya resulta difícil encontrar a un fan de Allman Brothers en un concierto de Danko Jones, imagínate la odisea que supone localizar a un fan del southern rock en un recital de los 40 Principales...

El caso es que, a pesar de la exploración musical que han llevado a cabo Sol Lagarto en 'Mundo Circo', los neófitos ven a los catalanes como a una banda muy influenciada por M-Clan. Y no hablo por hablar, me limito a exponer las opiniones de mis compañeros de oficina. Aunque parte de razón no les falta, seré franco. Sólo hay que prestar atención a temas como 'Palabras Invisibles', 'La Ciudad del Miedo', 'En la Radio' o 'Qué Más Da' -curiosamente, los cortes menos atractivos del disco- para darse cuenta que la labor de Tarque y compañía ha marcado sobremanera a los Lagartos a la hora de componer (aunque sea de forma inconsciente). De cualquier forma, el disco está gustando bastante en mi lugar de trabajo, y no han sido pocos los que, en los últimos días, me han solicitado que lo pinche una y otra vez (sí, amigos, tengo la suerte de poder poner música en la oficina).

Admito que las primeras escuchas de 'Mundo Circo' me dejaron bastante frío. No sé si es por el golpe de timón que le han dado a su sonido en algunos temas, pero a nivel general me pareció un disco poco rockero, mucho más orientado al pop. Reconozco que me equivoqué, o, como mínimo, ahora mismo no lo siento así. Ha habido un cambio de orientación, de eso no hay duda; no sabría definir exactamente en términos de qué, pero algo ha mutado en su propuesta. Un cambio que ya se intuía en su anterior 'Cálido', donde revisitaban temas de su repertorio, reformateándolos, explorando nuevos sonidos. Tal vez menos directos, con unos textos más intimistas, más influidos por corrientes ajenas al rock'n'roll,... Llámémosle madurez, redefinición de ideas, evolución, qué sé yo. El caso es que, una vez se vencen los prejuicios personales y se supera la dificultad que siempre entraña el enfrentarse a nuevas canciones, las piezas que reúne este 'Mundo Circo' me parecen de un nivel notable. Es más, algunos cortes en especial me parecen sobresalientes. Temas como la inicial 'El Circo', las accesibles -pero no por ello menos buenas- 'Vampiros' y 'Muñecas Rotas', las emotivas 'Sigo Aquí' y 'Hoy Puede Ser' (si nada se mueve en tu interior al oirlas es que estás muerto), o la bluesera -valga la redundancia- 'Ahí Vuela Un Blues' son para quitarse el sombrero. Aunque a mi gusto el cum laude corresponde a 'Desnuda Al Sol', uno de los temas del año, sin discusión posible. Chapeau, Lagartos.


TRACKLIST:

El Circo / Palabras Invisibles / La Ciudad Del Miedo / Vampiros / En La Radio / Muñecas Rotas / Sigo Aquí / Vete / Desnuda Al Sol / Qué Más Da / Ahí Vuela Un Blues / Hoy Puede Ser


WEBSITE:

www.sollagarto.com

viernes, 21 de julio de 2006

Rose Hill Drive

Los Hanson del Rock'N'Roll

Son tres, son rubios, y, a diferencia de los ídolos de quinceañeras, sólo dos de ellos son hermanos; sin embargo, no dejes que la pinta de surfistas que gastan estos pipiolos te engañe. Sí, parecen sacados del film 'Los Amos de Dogtown', su imagen no desentonaría en MTV, pero a la que encienden los amplificadores y hacen vibrar sus instrumentos todos esos prejuicios se vienen abajo. Quienes ya los vieron en el pasado Azkena Rock Festival llevan tiempo atestiguándolo; ahora nos correspondía certificarlo a todos aquéllos (no más de un centenar) que en su momento no pudimos ir a Vitoria. Y qué puedo decir... el power trío superó cualquier expectativa, noquándonos a la primera de cambio.

Meses atrás, cuando se dieron a conocer a través del Popu, me hice con una copia de su 'Live at Fox Theatre', y la verdad es que no me parecieron gran cosa (reconozco que no le di muchas oportunidades), pero unos días antes de su paso por Barcelona cayó en mis manos una demo de lo que va a ser su próximo disco, y ahí sí me convencieron. Aunque, de no haber sido así, ya no había vuelta atrás: compré mi entrada en cuanto se pusieron a la venta (es más, soy el poseedor del ticket número 001). Con tan poco margen de tiempo apenas pude memorizar un par de temas, pero, aunque hubiese pasado por la sala totalmente 'virgen', eso no hubiese supuesto ningún inconveniente. Es increible su capacidad para absorber tu atención desde el primer tema. Un muro de sonido atronador, una puesta en escena de lo más sencilla, y un despliegue de fuerza y técnica como hacía tiempo no presenciaba. No necesitan nada más. Amplis a volumen brutal y dosis de energía para parar a Juggernaut. Equiparable a lo que hacen Mother Superior si no fuese porque los de Jim Wilson poseen, a mi gusto, un repertorio mucho más sólido.

En cualquier caso, a la ya asfixiante sala KGB le subieron un par de grados de temperatura en cuanto pusieron los pies sobre las tablas. Y con el primer tema ya nos tenían a todos convencidos de lo buenos que son. Tal vez el miembro que destaca por encima del resto sea Daniel, el guitarrista, pero, a la que iniciaban un pasaje instrumental, no sabías bien a quien seguir con la mirada, si a uno o a otro. El nivel de compenetración es abrumador, realmente hipnotizan, y la sensación que desprenden es la de estar pasando el mejor rato de sus vidas. A pesar del calor tocaron más de noventa minutos, y por petición de los allí congregados volvieron a ocupar sus plazas en un par de ocasiones tras abandonar el escenario, algo que pocas bandas se prestan a hacer últimamente. El repertorio, como ya he dicho, no lo conocía como debía, pero reconocí 'Off The Games', las demoledoras 'Cool Cody' y 'The Guru', 'Showdown', y un par de covers de Led Zeppelin de las que quitan el hipo ('Immigrant Song' y una extensa 'Dazed And Confused' de más de quince minutos). En resumidas cuentas, una noche mágica.


FORMACIÓN:

Jake Sproul: Voz Y Bajo / Daniel Sproul: Guitarra / Nate Barnes: Batería


WEBSITE:

www.rosehilldrive.com
www.myspace.com/rosehilldrive

jueves, 20 de julio de 2006

The Answer

What's The Question?

La verdad es que, en una época en la que medios y público esperan un mesías que saque al rock'n'roll de las catacumbas, el que una banda se bautice como 'La Respuesta' me parece un acto de osadía, desafío y pretenciosidad sin límites. Así a priori, sin haberlos escuchado siquiera, resulta defendible y justificable alzar la voz y acusarles de prepotentes, arrogantes y estúpidos, pero, una vez se ha digerido su debut 'Rise', el oyente, casi obligándose a disculparles, empieza a autoconvencerse de que semejante nombre de batalla no puede ir ligado a absurdos delirios de grandeza. Y esto es así porque The Answer, sin ser el relevo generacional a gran escala que muchos pretenden ver, han facturado un disco que refleja una madurez y una riqueza musical con las que sueña cualquier pandilla de bocazas mentecatos. Los once temas recogidos en 'Rise', a pesar de la juventud de sus autores, son robustos como el roble y se mueven con la seguridad de un búfalo, amén de estar empapados en whisky de contrabando y secados al sol sureño de los campos de tabaco. Y lo más sorprendente de todo es que este cuarteto no se crió al otro lado del Atlántico, sino que son oriundos de Downpatrick, Irlanda del Norte.


La banda, casi al completo, acompañada de Jimmy Page.

Nombrados Mejor Banda Novel en la pasada edición de los Classic Rock Awards, esta misma publicación ha ha puntuado 'Rise' con un 9 sobre 10, además de erigirlo como el mejor debut de la década dentro del Rock Británico, una elección discutible si tenemos en cuenta que en los últimos años han surgido de las Islas bandas del calibre de The Darkness y Roadstar (y en menor escala Towers of London, The Black Velvets, Planet of Women y The Gliteratti), pero que no resulta nada descabellada a tenor del reducido número de candidatos al trono. Con lo que sí se han pasado tres pueblos ha sido con afirmaciones como que 'The Answer son, oficialmente, los nuevos Led Zeppelin. O quizás los nuevos Free'. No nos desmadremos, señores, por favor. Que en ocasiones suenen a esas bandas no les convierte en los nuevos lo-que-sea; esas comparaciones, siempre odiosas, creo que las merecen bandas que tratan de innovar, y no las que solamente se limitan a reciclar material antiguo.

Además de contar con la bendición del magazine Classic Rock (y, no lo olvidemos, de la hispana This is Rock -ver entrevista publicada en su número 16-), The Answer cuentan con el apadrinamiento del sello Albert Productions, hogar espiritual de AC/DC, lo que supone un apoyo de lo más sustancial. Pero no pequemos de optimistas; los australianos The Casanovas también pertenecen a la mítica discográfica y su éxito, de momento, no ha rebasado la línea de la discreción. De cualquier forma, la publicación de 'Rise' el pasado 26 de junio no ha pasado desapercibida. La acogida inicial está lejos de calificarse de espectacular, pero no ha comenzado con mal pie, no. Hasta hace un par de semanas el disco se situaba en el quinto puesto en el chart de música indie, y en el octavo en la lista de álbumes de Rock. A ver cuánto tiempo tarda en editarse en el resto de Europa.

Pero no es cuestión de adelantar acontecimientos. Sus planes más inmediatos pasan por telonear en agosto a Whitesnake en su periplo británico, y entre octubre y noviembre encabezar su propia gira, el Let The Good Times Roll Tour, primero junto a los australianos Airbourne y más tarde junto a los también emergentes Roadstar, lo que promete ser un doble cartel de lo más apetitoso.

Y bien, llega el momento de centrarse en el disco, ¿no? Vamos allá, pues. 'Rise' se inicia de forma muy poderosa con 'Under the Sky', estupendo tema de apertura, para seguir con 'Never Too Late', un corte que, sí señor, empieza con dos cojones, es decir, ¡¡con un solo de guitarra!!. Sólido hard rock setentero, con un estribillo infeccioso y un nuevo solo vertiginoso a cargo de Paul Mahon que hace mucha, mucha pupita. El tercer tema, 'Come Follow Me', es otro golpe bajo de pegadizo estribillo, con un Cormac Neeson cuya voz me recuerda por momentos a la de Marc Storace (Krokus) y una guitarra que echa humo. Aaaagh, esto quema, tíos. Podría seguir hasta el final, pero para qué entreteneros más. Acudid a su website y en la pestaña 'Music' podréis escuchar todas y cada una de las canciones que han editado estos mozalbetes (incluso las que aparecen en su EP 'Keep Believin'' (2005) y todos sus singles), además de poder descargaros libremente unos cuantos temas inéditos.


TRACKLIST:

Under The Sky / Never Too Late / Come Follow Me / Be What You Want / Memphis Water / No Question Asked / Into The Gutter / Sometimes Your Love / Leavin' Today / Preachin' / Always


FORMACIÓN:

Cormac Neeson: Voz / Paul Mahon: Guitarra / Mickey Waters: Bajo / James Heatley: Batería


WEBSITE:

www.theanswer.ie
www.myspace.com/theanswerrock

martes, 18 de julio de 2006

Sacred

Sábado 29 de Abril, Sant Quintí de Mediona

Casi tres meses han transcurrido ya desde el concierto que hoy centra este post. ¿Por qué he dejado pasar tanto tiempo? Bien, en una primera etapa preferí darle un margen para que coincidiese con la edición de su nuevo disco (está en las calles desde el 9 de junio), más tarde pasé por una temporada un tanta complicada, con asuntos personales y profesionales que me desviaron del blog, y, finalmente, la incapacidad de subir imágenes al servidor hacía poco atractivo colgar la crónica de un concierto sin acompañarla de fotos. En cualquier caso, sin ser poco tiempo, tres meses tampoco es para tanto; casi nada comparado al año de espera que ha transcurrido desde la primera vez que oí hablar de Sacred hasta que por fin los he visto en vivo. En esos doce largos meses todos los comentarios que llegaban a mis oídos eran cumplidos: que 'menudas canciones han compuesto', que 'la masterización se va a hacer en el Sterling Studio de Nueva York', que 'el diseño del cd es la hostia'... Como es lógico, ante tales alabanzas a servidor le picaba la curiosidad, y las ganas de asistir a uno de sus directos iban en aumento. Finalmente, la ocasión se presentó en una concentración de moteros, allí donde Cristo perdió las sandalias. ¡Menudo viajecito que nos dimos! Jamás imaginé que a pocos kilómetros de mi hogar-dulce-hogar había carreteras en tal mal estado. Pero, hey, valió la pena. A la que Albert, Uri, Francesc, Jose y David subieron al escenario se nos pasó el muermo de golpe.

Prescindiendo de los temas de su debut 'Beyond The End Of The World', el repertorio se centró básicamente en su segundo y reciente disco, 'Transitions', y en unas cuantas versiones ajenas; más que nada para ofrecer algo de material conocido -aunque dudo mucho que el grueso de los allí congregados estuviese familiarizado con el 'Eyes of the Stranger' de Queensrÿche o el 'As I Am' de Dream Theater, piezas incluidas en un extenso medley junto a versiones de Metallica y U2-. En cualquier caso, conociéndolos o no, no cabe duda que el público cayó rendido al buen hacer de Sacred sobre el escenario. Completado el set-list con una versión del 'You Could Be Mine' de Guns N'Roses, el puñado de copias de avance de 'Transitions' que llevaban encima voló de sus manos en cuestión de minutos.

No es para menos. Un repaso a 'Transitions' pone las cosas en su justo lugar. Estamos ante un disco que no requiere de muchas escuchas para apreciar todo lo bueno que contiene. Es más, es una obra que posee todo lo que se le puede exigir a una colección de temas impecables: excelentes melodías, soberbia ejecución, una voz personal, y un sonido que te vuela la cabeza. Y como muestra, un botón. 'Your Misery', el corte que abre el disco, condensa lo dicho en un tema directo y conciso. 'Somebody's Shaking' resulta algo más melódico, pero no carece de fuerza en absoluto. Por ejemplo, la parte central a cargo de la guitarra es de las que ponen los pelos de punta, a la altura de lo que viene a continuación, 'Building a New ID', el corte que debería abrirles todas las puertas; un puñetazo en la cara con una base rítmica que me devuelve a la memoria la contundencia seca y áspera de unos Prong. Y el estribillo... dios, qué estribillo. Pura magia. A continuación, 'November Days' deja entrever el peso de Dream Theater en las influencias de la banda; desde la voz de Uri al ritmo sincopado de la batería, o la propia estructura de la pieza. Siete minutos de exquisitez sólo aptos para paladares instruidos. Con 'Innermost Thoughts' el ritmo se acelera un poco, para volver a frenarse en el sexto corte, 'Missing You', un medio tiempo con un buenísimo solo a las seis cuerdas y rematado por un teclado. 'We Are One' es otra pieza extensa -de nuevo siete minutos-, en la que todas las partes encajan de forma milimétrica, sin que sobre ni se eche en falta nada. Mención especial al elaborado trabajo de guitarras. En 'Have No Fear' el cuidado estribillo y las guitarras con sabor funky dan empaque a un tema no del todo afortunado a causa de un final un tanto desangelado; idéntica sensación que se reproduce en el penúltimo tema, 'Symmetrical', una canción enérgica pero de acabado discreto, que sirve de antesala a la grand finale: 'The Closer Ending', un nuevo encuentro con la cifra mágica -otra vez siete minutos-, que se revela como una composición capaz de saciar las apetencias de auténticos connoisseurs del metal progresivo (vaya, ya sabía yo que tanto leer los textos de Alberto Díaz no podía traer nada bueno -es broma-).

En definitiva, a pesar de ciertos altibajos, 'Transitions' es un disco de una solidez por encima de la media, con un sonido sin fisuras y una ejecución compacta como un ladrillo. Y lo más importante, cargado de temas ágiles, de factura elegante y cuidados arreglos. Un muy buen disco, sí señor.


FORMACIÓN:

Uri Canalías: Voz / David Trujillo: Bajo / Albert Valiente: Guitarras / Francesc Coloma: Guitarras / Jose Manuel Núñez: Batería


TRACKLIST:

Your Misery / Somebody's Shaking / Building A New ID / November Days / Innermost Thoughts / Missing You / We Are One / Have No Fear / Symmetrical / The Closer Ending


WEBSITE:

www.sacredwebsite.com

lunes, 17 de julio de 2006

Alice In Chains

Lunes 26 de Junio, Sala Razzmatazz 1 (Barcelona)

En los días posteriores al concierto que nos ocupa he tenido oportunidad de comentar lo vivido con mi socio Xavi. No ha habido largas charlas al respecto, pero hemos apuntado una serie de cuestiones que, viendo lo visto en el foro de Riff-fanzine (por cierto, si todavía no te has registrado ya estás tardando), son comunes a muchos de los que asistimos al evento. La calidad del sonido (al principio apenas pudimos oir al bueno de William Duvall), la duración (¡¡60 minutos!! ¡¡por favor!! no estamos hablando de unos teloneros), la cantidad de temazos que se quedaron fuera del set (imperdonable dejarse 'Dirt', 'Angry Chair', 'Grind',...), la sensación de que tocaban con el piloto automático puesto (a mí no me lo pareció, pero vaya),... Y una apreciación que no comparto en absoluto es el hecho de haber estado ante una banda tributo, o, siendo benévolos, los restos de una formación totalmente desmembrada, capitaneada por miembros originales de segunda fila. Completamente en desacuerdo. Soy de la opinión que la pérdida de Layne Staley es un lastre difícil de arrastrar, pero no hay que olvidar que Jerry Cantrell ha sido el autor del 95% de la música de Alice in Chains, por lo que nadie tiene más derecho que él a continuar adelante con el nombre de la banda. Sin desdeñar la labor de Mike Inez ni Sean Kinney, que quede claro. Es el mismo debate que suscitó la entrada de Brian Johnson a AC/DC, o la salida de Ritchie Blackmore de Deep Purple. Todos somos irreemplazables, pero nadie es imprescindible; y como diría Johnny Thunders, no puedes vivir abrazado a un recuerdo. Life goes on.

Y hablando de recuerdos, qué cantidad de ellos pasaron por mi cabeza a medida que se acercaba la fecha del concierto. El descubrimiento de 'Dirt', las incontables escuchas de 'Jar Of Flies', el visionado de su set desenchufado para MTV, la noticia de la muerte de Staley,... Sin olvidar un concierto-tributo celebrado -creo recordar- a finales de los 90 en la extinta sala Garatge de Barcelona en el que, bajo la denominación de Kings For A Day, se reunieron miembros de un par de de bandas (lo siento, pero no recuerdo sus nombres) de la ciudad para repasar un buen puñado de temas con resultados realmente espectaculares en cuanto a interpretación y fidelidad a los originales; no exagero cuando digo que es lo más cerca que me he sentido de la voz de Layne Staley. Cerrabas los ojos y creías estar ante el auténtico vocalista.

Con semejante background de experiencias y emociones ligadas a la banda es lógico pensar que, personalmente, las expectativas suscitadas por la visita de Alicia estaban por las nubes. Un par de días antes, en casa, la melodía de 'Down in the Hole' me arrancaba un puñado de lágrimas. No ha sido la primera vez. Por motivos sentimentales, enfrentarme a según qué temas de Cantrell & Co. puede convertir un día en horas bajas en un calvario de tristeza y melancolía. Una experiencia dura que, en un alarde de masoquismo, estaba dispuesto a poner a prueba rodeado de público. Porque, si en la intimidad del hogar semejante canción es capaz de provocar este tipo de reacción, en la comunión del directo los sentimientos a flor de piel prometían petrificarme el alma. No fue así. No quedé del todo decepcionado, pero me faltó ese ingrediente especial que lo hubiese hecho único. Es como cuando vas al cine a ver una comedia y abandonas la sala sin haber esbozado siquiera una sonrisa. Con Alice In Chains iba predispuesto a pasarlo mal, a vaciarme; y no fue así.

El principio ya resultó algo desconcertante. Cuando las primeras notas de 'Sludge Factory' salieron de los amplificadores no pude más que pensar en lo desacertado de la elección (que nadie se confunda, me parece un grandísimo tema, pero no lo considero apto para iniciar un show). Luego estaba la actitud de William DuVall, demasiado rock'n'roll party a mi parecer. Ya sé que hubiese sido ridículo habernos topado con un clon de su antecesor, pero el frontman de Comes With The Fall quebró, en parte, el espíritu introspectivo de la música de sus anfitriones. En cualquier caso, nada que objetar a su forma de encarar los temas; el parecido, sin caer en el calco, resultó bastante ajustado y fiel. En cuanto al repertorio, pocas pegas. 'Damm than River', 'Rain When I Die', 'We Die Young', 'Man in the Box', 'No Excuses', 'Them Bones', 'Rooster', 'Down in a Hole', Would',... Con semejante selección de clásicos hasta la peor banda tributo hubiese cosechado aplausos. Sin embargo, considero que desaprovecharon algunos momentos para introducir dosis extra de magia (juraría que fue 'Rooster' el tema que dejaron colgado en mitad de un desarrollo instrumental completamente inédito), además de echarse en falta un mini-set acústico. Eso hubiese redondeado una velada memorable.