jueves, 31 de agosto de 2006

Slayer

El Día de la Bestia

Slayer nos vuelven a pasar por encima con su furia e intensidad con el que es ya su décimo disco de estudio. Los años pasan, las modas van y vienen, pero con ellos sabes que pocas cosas pueden cambiar. La malévola voz de Tom Araya, los espitosos mini-solos de King y Hanneman, la firme pegada de Dave Lombardo (de nuevo en filas),... No te empeñes en buscar indicios de evolución porque no los vas a encontrar. Como AC/DC, Motörhead y tantos otros, los fundadores del Slaytanic Wehrmacht permanecen anclados en su sonido, echando la vista atrás a su propia discografía para recuperar la inspiración y seguir ofreciendo más de lo mismo pero con distinto envoltorio. No siempre aciertan, por supuesto; ahí tenemos el caso de su anterior 'God Hate Us All' (2001), un disco en el que todavía me cuesta entrar, o del discreto 'Divine Intervention' (1994), uno de sus trabajos más flojos junto al seminal 'Hell Awaits' (1985).

Con 'Christ Illusion' recuperan el pulso de antaño, barajando elementos de los que, a mi parecer, son sus dos mejores obras tras los 80's: 'Seasons In The Abyss' (1990) y 'Diabolus In Musica' (1998). No hay más que escuchar el tema que sirve de apertura, 'Flesh Storm', para hallar ecos a esos dos monumentos salidos del Infierno. Inmediatez, brutalidad y velocidad; así se podría definir el 90% del álbum. La excepción lleva por título 'Eyes Of The Insane', un tema de corte ambiental del que se espera un videoclip. Espero que se atrevan con algo polémico, a la altura de la portada (ojo al detalle de la Madre Teresa de Calcuta).

¿Lo mejor? A mi gusto 'Jihad' (amigos, ¡os habéis cerrado las puertas en Oriente Medio!) y 'Cult', el corte que sirvió de presentación (salió a la venta el pasado 6 de junio) y clásico inmediato gracias a ese '6-6-6' del estribillo. De lo más oportuno en este año acabado en tan satánica cifra.


TRACKLIST:

Flesh Storm / Catalyst / Eyes Of The Insane / Jihad / Skeleton Christ / Consfearacy / Black Serenade / Catatonic / Cult / Supremist


LINE UP:

Tom Araya: Voz y Bajo / Kerry King: Guitarra / Jeff Hanneman: Guitarra / Dave Lombardo: Batería


WEBSITE:

www.slayer.net

domingo, 27 de agosto de 2006

Monsters Of Rock Festival 2006 (II)

DEEP PURPLE, ALICE COOPER, JOURNEY, THUNDER, QUEENSRYCHE, TED NUGENT, ROADSTAR
Milton Keynes Bowl, 3 de Junio de 2006

Más vale tarde que nunca. Por fin, tras casi tres meses desde el evento, ILoveHardRock le dedica un espacio a la última edición del Monsters of Rock británico. Resulta inconcebible que ninguna publicación de renombre de este país -a excepción del boletín ripollense La Olla (www.la-olla.tk)- haya cubierto la vuelta de tan mítico festival, pero así están las cosas. Por lo demás, todo un lujo contar con la palabras de Mr. Xavier Rulló para haceros llegar lo que dio de sí esa jornada tan especial.


Tras un eterno paréntesis de diez años, y con un cartel capaz de hacer saltar las lágrimas a todo buen aficionado al Rock clásico, regresaba el legendario Monsters Of Rock Festival estrenando ubicación en las afueras de la nada recomendable Milton Keynes (cualquier definición se queda corta a la hora de describir la tristeza que emana de la que sin duda debe ser la ciudad con menos encanto del planeta), a tiro de piedra de la cosmopolita Londres. Alejados de su hábitat natural en el circuito de Donington, los resucitados Monstruos del Rock no consiguieron despertar el interés del que en un mundo perfecto hubieran gozado. Y es que es cuanto menos alarmante que en un recinto capacitado para albergar a 65.000 almas, no nos reuniéramos más de 20.000 para disfrutar de una velada quasi perfecta de Old School Rock And Roll. Para reflexionar.

Los imberbes –y no anunciados hasta el día del evento- Roadstar se encargaron de forma enérgica y convincente, aunque quizás insuficiente (diablos!, mi reloj marcaba las 13 horas al inicio de su actuación, y el sol nos atacaba sin piedad en el Bowl!!!) de poner las pilas a los primeros visitantes del festival con su Hard Rock clásico deudor a partes iguales de las escuelas de los AC/DC de Bon Scott, los Zeppelín más roqueros y los Aerosmith pre-rehabilitación. Las canciones de su reciente ‘Grand Hotel’ (disponible únicamente a través de www.magichatrecords.com), amén de alguna pieza rescatada de su primer mini LP les hicieron merecedores de la primera, aunque más tímida ovación del día.

Ver un directo de tito Ted era la asignatura pendiente de un servidor desde que dejé pasar de largo su visita a la Ciudad Condal durante su ‘Penetrator Tour’ hace algo más de 20 años. Prescindiendo de lo adecuado o no de su prematura aparición en el cartel -Nugent calentando al público para Queensrÿche y Thunder???... venga ya!!!- tan sólo nos quedaba la opción de aprovechar a tope los 60 minutos de que dispuso junto a sus mercenarios de turno, Mick Brown a la batería y Barry Sparks al bajo, ambos también componentes de Dokken. Se tiene que ser de hielo para no perder la compostura ante el repertorio de clásicos que desenfundó uno tras otro sin piedad: ‘Cat Scratch Fever’, ‘Wango Tango’, ‘Stormtroopin´’ ‘Snakeskin Cowboys’, ‘Strangehold’.... The Nuge rules!!!

Misión casi imposible la de Queensrÿche para levantar el ánimo al respetable tras el vendaval causado por el de Detroit. Tras verles actuar durante los últimos años en un par de festivales, y a falta de poder comprobar su capacidad para desenvolverse en salas de mediano aforo, uno no puede por más que llegar a la conclusión de que el grupo de Seattle anda algo perdido en grandes recintos, sin su propio equipo de sonido y sin un equipo de luces decente que respalde la parte teatral de su propuesta. Un titánico y sacrificado Geoff Tate se echó el concierto sobre su lomo luchando en solitario (la apatía del resto de la banda dio vergüenza ajena) lo indecible por estar a la altura de su glorioso pasado en un set basado íntegramente por algunos fragmentos de las dos partes de ‘Operation: Mindcrime’. Y por si nos quedaba alguna duda, dejó claro que no hay color cuando se coloca algo tan vulgar e insustancial como ‘I´m American’ o ‘A Murderer?’ al lado de piezas imprescindibles como ‘Suite Sister Mary’ o ‘Eyes Of A Stranger’. Una pequeña gran decepción, exactamente igual que su nueva entrega discográfica.

Thunder lo tenían fácil, muy fácil. Jugaban en casa y ante un público que les adora desde el mismo momento en que editaron su debut ‘Backstreet Symphony’ hace ahora 16 años. Los británicos, conscientes de ello, y con un Danny Bowes pluscuamperfecto a la voz ya desde las primeras notas de la reciente ‘Loser’, nos noquearon con un ideal “best of” de su dilatada discografía, sin olvidar en ningún momento piezas más recientes como su último hit ‘I Love You More Than Rock And Roll’ o ‘You Can´t Keep A Good Man Down’. Por supuesto fueron piezas más añejas como ‘River Of Pain’ (uno de los grandes momentos del festival), ‘Higher Ground’ o la inefable ‘Dirty Love’ las que consiguieron levantar de forma unánime el ánimo de los allí presentes. El merecido triunfo de unos currantes del Rock And Roll.

No negaremos que el motivo principal de nuestro desplazamiento a las Islas Británicas no era otro que poder vivir en nuestras carnes el regreso a Europa de Journey tras 26 años de ausencia, un hecho que como buenos aficionados al Rock Melódico made in U.S.A. no podíamos permitirnos el lujo de pasar por alto. Calentando motores para lo que les espera este verano –están a punto de iniciar una mastodóntica gira por las américas junto a Def Leppard-, Neal Schon, Jonathan Cain, Ross Valory, Deen Castronovo, y el cantante Steve Augeri (quien de forma sorprendente, y alegando problemas en sus cuerdas vocales, abandonó el grupo a las pocas semanas, abriendo la puerta a un afortunado Jeff Scott Soto) aprovecharon su paso por el Monsters británico para demostrar el porqué no hay otra banda del género que les pueda toser. Pericia con sus instrumentos no les falta, pero sin duda su principal baza y ventaja sobre sus competidores es un repertorio intocable, el abecé del A.O.R.: ‘Separate Ways’, ‘Wheel In The Sky’, ‘Stone In Love’, ‘Faithfully’, ‘Open Arms’.... Reconocemos sin rubor que lloramos desconsoladamente durante ‘Don´t Stop Believin´’, el momento álgido del festival y los cuatro minutos más grandes que hemos podido presenciar nunca sobre un escenario a lo largo de más de dos décadas de asistir a conciertos. Por fin vimos en directo a Journey. Misión cumplida.

Seguramente es injusto, pero después de los intensos 60 minutos recién vividos, y con un montón de sensaciones experimentadas gracias a los de San Francisco, no pudimos poner todos nuestros sentidos en disfrutar del show del Alice Cooper más en forma de los últimos 20 años, el Alice de ‘Dirty Diamonds’, su más reciente y recomendable disco. El Alice –por cierto, impecable en todo momento a la voz-, en definitiva, que desgrana de manera más que solvente uno tras otro todos los infaltables de su repertorio, imprescindibles de la historia del Rock como ’I´m Eighteen’, ‘Under My Wheels’ o ‘No More Mr. Nice Guy’. Amén.

Para cerrar el festival, unos Deep Purple empeñados en recuperar el prestigio perdido en su país, colocaron la guinda de oro a una jornada más que memorable. Por fin tanto la prensa (aleluya!!!) como los seguidores británicos se han puesto de acuerdo en otorgar a Ian Gillan, Ian Paice, Roger Glover y compañía el crédito innegable que sus composiciones han tenido para la dirección y el desarrollo del la música Rock en general. Con la formación con Steve Morse a la guitarra y Don Airey al teclado ya funcionando a todo tren (podrían tocar con los ojos vendados y sonarían igual de compactos), y con un sonido que parecía emerger de un equipo de alta fidelidad, se dedicaron a dar al público lo que sin duda había venido a escuchar. Sonaron ‘Lazy’, ‘Space Truckin´’, ‘Pictures Of Home’ y ‘Fireball’. También lo hicieron ‘Highway Star’, ‘Black Night’ y por supuesto, ‘Smoke On The Water’. Un show predecible, dirigido a su público menos exigente, aunque no por ello menos válido que otros conciertos más arriesgados que les hemos visto hacer en varias ocasiones. Una lección maestra de Classic Rock de la mano de uno de sus máximos exponentes, por mucho que se empeñe el descalzo y cada día más canoso y gruñón vocalista inglés en repetir que ellos no pertenecen a esa escena.

Xavier Rulló

Monsters Of Rock Festival 2006 (III)

Y como bonus tracks, unas cuantas instantáneas que quedaron colgadas en el anterior post.

La sección rítmica de Purple: imparable.

Vista panorámica del escenario, bajo la atenta mirada de Alice Cooper.

Journey formando piña.

Roadstar (antes Hurricane Party) dándole fuerte al wakanroul.

The Nuge kickin' asses!

viernes, 25 de agosto de 2006

Sol Lagarto

Los Reyes De La Pista

Parece que no, pero M-Clan han tenido mucho más peso entre el público no rockero del que podía imaginarse en un principio. Y no lo digo porque mis conocidos o amigos tengan alguno de sus discos en sus casas compartiendo estante con La Oreja de Van Gogh o Shakira (que hay quien los tiene, cuidado); sino porque los murcianos, a oídos del gran público, han hecho propio un sonido que, no lo olvidemos, bebe de las raíces clásicas del Rock. ¿A qué se debe esta confusión a nivel masivo? Pues a la propia idiosincrasia del melómano nacional: si ya resulta difícil encontrar a un fan de Allman Brothers en un concierto de Danko Jones, imagínate la odisea que supone localizar a un fan del southern rock en un recital de los 40 Principales...

El caso es que, a pesar de la exploración musical que han llevado a cabo Sol Lagarto en 'Mundo Circo', los neófitos ven a los catalanes como a una banda muy influenciada por M-Clan. Y no hablo por hablar, me limito a exponer las opiniones de mis compañeros de oficina. Aunque parte de razón no les falta, seré franco. Sólo hay que prestar atención a temas como 'Palabras Invisibles', 'La Ciudad del Miedo', 'En la Radio' o 'Qué Más Da' -curiosamente, los cortes menos atractivos del disco- para darse cuenta que la labor de Tarque y compañía ha marcado sobremanera a los Lagartos a la hora de componer (aunque sea de forma inconsciente). De cualquier forma, el disco está gustando bastante en mi lugar de trabajo, y no han sido pocos los que, en los últimos días, me han solicitado que lo pinche una y otra vez (sí, amigos, tengo la suerte de poder poner música en la oficina).

Admito que las primeras escuchas de 'Mundo Circo' me dejaron bastante frío. No sé si es por el golpe de timón que le han dado a su sonido en algunos temas, pero a nivel general me pareció un disco poco rockero, mucho más orientado al pop. Reconozco que me equivoqué, o, como mínimo, ahora mismo no lo siento así. Ha habido un cambio de orientación, de eso no hay duda; no sabría definir exactamente en términos de qué, pero algo ha mutado en su propuesta. Un cambio que ya se intuía en su anterior 'Cálido', donde revisitaban temas de su repertorio, reformateándolos, explorando nuevos sonidos. Tal vez menos directos, con unos textos más intimistas, más influidos por corrientes ajenas al rock'n'roll,... Llámémosle madurez, redefinición de ideas, evolución, qué sé yo. El caso es que, una vez se vencen los prejuicios personales y se supera la dificultad que siempre entraña el enfrentarse a nuevas canciones, las piezas que reúne este 'Mundo Circo' me parecen de un nivel notable. Es más, algunos cortes en especial me parecen sobresalientes. Temas como la inicial 'El Circo', las accesibles -pero no por ello menos buenas- 'Vampiros' y 'Muñecas Rotas', las emotivas 'Sigo Aquí' y 'Hoy Puede Ser' (si nada se mueve en tu interior al oirlas es que estás muerto), o la bluesera -valga la redundancia- 'Ahí Vuela Un Blues' son para quitarse el sombrero. Aunque a mi gusto el cum laude corresponde a 'Desnuda Al Sol', uno de los temas del año, sin discusión posible. Chapeau, Lagartos.


TRACKLIST:

El Circo / Palabras Invisibles / La Ciudad Del Miedo / Vampiros / En La Radio / Muñecas Rotas / Sigo Aquí / Vete / Desnuda Al Sol / Qué Más Da / Ahí Vuela Un Blues / Hoy Puede Ser


WEBSITE:

www.sollagarto.com

viernes, 21 de julio de 2006

Rose Hill Drive

Los Hanson del Rock'N'Roll

Son tres, son rubios, y, a diferencia de los ídolos de quinceañeras, sólo dos de ellos son hermanos; sin embargo, no dejes que la pinta de surfistas que gastan estos pipiolos te engañe. Sí, parecen sacados del film 'Los Amos de Dogtown', su imagen no desentonaría en MTV, pero a la que encienden los amplificadores y hacen vibrar sus instrumentos todos esos prejuicios se vienen abajo. Quienes ya los vieron en el pasado Azkena Rock Festival llevan tiempo atestiguándolo; ahora nos correspondía certificarlo a todos aquéllos (no más de un centenar) que en su momento no pudimos ir a Vitoria. Y qué puedo decir... el power trío superó cualquier expectativa, noquándonos a la primera de cambio.

Meses atrás, cuando se dieron a conocer a través del Popu, me hice con una copia de su 'Live at Fox Theatre', y la verdad es que no me parecieron gran cosa (reconozco que no le di muchas oportunidades), pero unos días antes de su paso por Barcelona cayó en mis manos una demo de lo que va a ser su próximo disco, y ahí sí me convencieron. Aunque, de no haber sido así, ya no había vuelta atrás: compré mi entrada en cuanto se pusieron a la venta (es más, soy el poseedor del ticket número 001). Con tan poco margen de tiempo apenas pude memorizar un par de temas, pero, aunque hubiese pasado por la sala totalmente 'virgen', eso no hubiese supuesto ningún inconveniente. Es increible su capacidad para absorber tu atención desde el primer tema. Un muro de sonido atronador, una puesta en escena de lo más sencilla, y un despliegue de fuerza y técnica como hacía tiempo no presenciaba. No necesitan nada más. Amplis a volumen brutal y dosis de energía para parar a Juggernaut. Equiparable a lo que hacen Mother Superior si no fuese porque los de Jim Wilson poseen, a mi gusto, un repertorio mucho más sólido.

En cualquier caso, a la ya asfixiante sala KGB le subieron un par de grados de temperatura en cuanto pusieron los pies sobre las tablas. Y con el primer tema ya nos tenían a todos convencidos de lo buenos que son. Tal vez el miembro que destaca por encima del resto sea Daniel, el guitarrista, pero, a la que iniciaban un pasaje instrumental, no sabías bien a quien seguir con la mirada, si a uno o a otro. El nivel de compenetración es abrumador, realmente hipnotizan, y la sensación que desprenden es la de estar pasando el mejor rato de sus vidas. A pesar del calor tocaron más de noventa minutos, y por petición de los allí congregados volvieron a ocupar sus plazas en un par de ocasiones tras abandonar el escenario, algo que pocas bandas se prestan a hacer últimamente. El repertorio, como ya he dicho, no lo conocía como debía, pero reconocí 'Off The Games', las demoledoras 'Cool Cody' y 'The Guru', 'Showdown', y un par de covers de Led Zeppelin de las que quitan el hipo ('Immigrant Song' y una extensa 'Dazed And Confused' de más de quince minutos). En resumidas cuentas, una noche mágica.


FORMACIÓN:

Jake Sproul: Voz Y Bajo / Daniel Sproul: Guitarra / Nate Barnes: Batería


WEBSITE:

www.rosehilldrive.com
www.myspace.com/rosehilldrive

jueves, 20 de julio de 2006

The Answer

What's The Question?

La verdad es que, en una época en la que medios y público esperan un mesías que saque al rock'n'roll de las catacumbas, el que una banda se bautice como 'La Respuesta' me parece un acto de osadía, desafío y pretenciosidad sin límites. Así a priori, sin haberlos escuchado siquiera, resulta defendible y justificable alzar la voz y acusarles de prepotentes, arrogantes y estúpidos, pero, una vez se ha digerido su debut 'Rise', el oyente, casi obligándose a disculparles, empieza a autoconvencerse de que semejante nombre de batalla no puede ir ligado a absurdos delirios de grandeza. Y esto es así porque The Answer, sin ser el relevo generacional a gran escala que muchos pretenden ver, han facturado un disco que refleja una madurez y una riqueza musical con las que sueña cualquier pandilla de bocazas mentecatos. Los once temas recogidos en 'Rise', a pesar de la juventud de sus autores, son robustos como el roble y se mueven con la seguridad de un búfalo, amén de estar empapados en whisky de contrabando y secados al sol sureño de los campos de tabaco. Y lo más sorprendente de todo es que este cuarteto no se crió al otro lado del Atlántico, sino que son oriundos de Downpatrick, Irlanda del Norte.


La banda, casi al completo, acompañada de Jimmy Page.

Nombrados Mejor Banda Novel en la pasada edición de los Classic Rock Awards, esta misma publicación ha ha puntuado 'Rise' con un 9 sobre 10, además de erigirlo como el mejor debut de la década dentro del Rock Británico, una elección discutible si tenemos en cuenta que en los últimos años han surgido de las Islas bandas del calibre de The Darkness y Roadstar (y en menor escala Towers of London, The Black Velvets, Planet of Women y The Gliteratti), pero que no resulta nada descabellada a tenor del reducido número de candidatos al trono. Con lo que sí se han pasado tres pueblos ha sido con afirmaciones como que 'The Answer son, oficialmente, los nuevos Led Zeppelin. O quizás los nuevos Free'. No nos desmadremos, señores, por favor. Que en ocasiones suenen a esas bandas no les convierte en los nuevos lo-que-sea; esas comparaciones, siempre odiosas, creo que las merecen bandas que tratan de innovar, y no las que solamente se limitan a reciclar material antiguo.

Además de contar con la bendición del magazine Classic Rock (y, no lo olvidemos, de la hispana This is Rock -ver entrevista publicada en su número 16-), The Answer cuentan con el apadrinamiento del sello Albert Productions, hogar espiritual de AC/DC, lo que supone un apoyo de lo más sustancial. Pero no pequemos de optimistas; los australianos The Casanovas también pertenecen a la mítica discográfica y su éxito, de momento, no ha rebasado la línea de la discreción. De cualquier forma, la publicación de 'Rise' el pasado 26 de junio no ha pasado desapercibida. La acogida inicial está lejos de calificarse de espectacular, pero no ha comenzado con mal pie, no. Hasta hace un par de semanas el disco se situaba en el quinto puesto en el chart de música indie, y en el octavo en la lista de álbumes de Rock. A ver cuánto tiempo tarda en editarse en el resto de Europa.

Pero no es cuestión de adelantar acontecimientos. Sus planes más inmediatos pasan por telonear en agosto a Whitesnake en su periplo británico, y entre octubre y noviembre encabezar su propia gira, el Let The Good Times Roll Tour, primero junto a los australianos Airbourne y más tarde junto a los también emergentes Roadstar, lo que promete ser un doble cartel de lo más apetitoso.

Y bien, llega el momento de centrarse en el disco, ¿no? Vamos allá, pues. 'Rise' se inicia de forma muy poderosa con 'Under the Sky', estupendo tema de apertura, para seguir con 'Never Too Late', un corte que, sí señor, empieza con dos cojones, es decir, ¡¡con un solo de guitarra!!. Sólido hard rock setentero, con un estribillo infeccioso y un nuevo solo vertiginoso a cargo de Paul Mahon que hace mucha, mucha pupita. El tercer tema, 'Come Follow Me', es otro golpe bajo de pegadizo estribillo, con un Cormac Neeson cuya voz me recuerda por momentos a la de Marc Storace (Krokus) y una guitarra que echa humo. Aaaagh, esto quema, tíos. Podría seguir hasta el final, pero para qué entreteneros más. Acudid a su website y en la pestaña 'Music' podréis escuchar todas y cada una de las canciones que han editado estos mozalbetes (incluso las que aparecen en su EP 'Keep Believin'' (2005) y todos sus singles), además de poder descargaros libremente unos cuantos temas inéditos.


TRACKLIST:

Under The Sky / Never Too Late / Come Follow Me / Be What You Want / Memphis Water / No Question Asked / Into The Gutter / Sometimes Your Love / Leavin' Today / Preachin' / Always


FORMACIÓN:

Cormac Neeson: Voz / Paul Mahon: Guitarra / Mickey Waters: Bajo / James Heatley: Batería


WEBSITE:

www.theanswer.ie
www.myspace.com/theanswerrock

martes, 18 de julio de 2006

Sacred

Sábado 29 de Abril, Sant Quintí de Mediona

Casi tres meses han transcurrido ya desde el concierto que hoy centra este post. ¿Por qué he dejado pasar tanto tiempo? Bien, en una primera etapa preferí darle un margen para que coincidiese con la edición de su nuevo disco (está en las calles desde el 9 de junio), más tarde pasé por una temporada un tanta complicada, con asuntos personales y profesionales que me desviaron del blog, y, finalmente, la incapacidad de subir imágenes al servidor hacía poco atractivo colgar la crónica de un concierto sin acompañarla de fotos. En cualquier caso, sin ser poco tiempo, tres meses tampoco es para tanto; casi nada comparado al año de espera que ha transcurrido desde la primera vez que oí hablar de Sacred hasta que por fin los he visto en vivo. En esos doce largos meses todos los comentarios que llegaban a mis oídos eran cumplidos: que 'menudas canciones han compuesto', que 'la masterización se va a hacer en el Sterling Studio de Nueva York', que 'el diseño del cd es la hostia'... Como es lógico, ante tales alabanzas a servidor le picaba la curiosidad, y las ganas de asistir a uno de sus directos iban en aumento. Finalmente, la ocasión se presentó en una concentración de moteros, allí donde Cristo perdió las sandalias. ¡Menudo viajecito que nos dimos! Jamás imaginé que a pocos kilómetros de mi hogar-dulce-hogar había carreteras en tal mal estado. Pero, hey, valió la pena. A la que Albert, Uri, Francesc, Jose y David subieron al escenario se nos pasó el muermo de golpe.

Prescindiendo de los temas de su debut 'Beyond The End Of The World', el repertorio se centró básicamente en su segundo y reciente disco, 'Transitions', y en unas cuantas versiones ajenas; más que nada para ofrecer algo de material conocido -aunque dudo mucho que el grueso de los allí congregados estuviese familiarizado con el 'Eyes of the Stranger' de Queensrÿche o el 'As I Am' de Dream Theater, piezas incluidas en un extenso medley junto a versiones de Metallica y U2-. En cualquier caso, conociéndolos o no, no cabe duda que el público cayó rendido al buen hacer de Sacred sobre el escenario. Completado el set-list con una versión del 'You Could Be Mine' de Guns N'Roses, el puñado de copias de avance de 'Transitions' que llevaban encima voló de sus manos en cuestión de minutos.

No es para menos. Un repaso a 'Transitions' pone las cosas en su justo lugar. Estamos ante un disco que no requiere de muchas escuchas para apreciar todo lo bueno que contiene. Es más, es una obra que posee todo lo que se le puede exigir a una colección de temas impecables: excelentes melodías, soberbia ejecución, una voz personal, y un sonido que te vuela la cabeza. Y como muestra, un botón. 'Your Misery', el corte que abre el disco, condensa lo dicho en un tema directo y conciso. 'Somebody's Shaking' resulta algo más melódico, pero no carece de fuerza en absoluto. Por ejemplo, la parte central a cargo de la guitarra es de las que ponen los pelos de punta, a la altura de lo que viene a continuación, 'Building a New ID', el corte que debería abrirles todas las puertas; un puñetazo en la cara con una base rítmica que me devuelve a la memoria la contundencia seca y áspera de unos Prong. Y el estribillo... dios, qué estribillo. Pura magia. A continuación, 'November Days' deja entrever el peso de Dream Theater en las influencias de la banda; desde la voz de Uri al ritmo sincopado de la batería, o la propia estructura de la pieza. Siete minutos de exquisitez sólo aptos para paladares instruidos. Con 'Innermost Thoughts' el ritmo se acelera un poco, para volver a frenarse en el sexto corte, 'Missing You', un medio tiempo con un buenísimo solo a las seis cuerdas y rematado por un teclado. 'We Are One' es otra pieza extensa -de nuevo siete minutos-, en la que todas las partes encajan de forma milimétrica, sin que sobre ni se eche en falta nada. Mención especial al elaborado trabajo de guitarras. En 'Have No Fear' el cuidado estribillo y las guitarras con sabor funky dan empaque a un tema no del todo afortunado a causa de un final un tanto desangelado; idéntica sensación que se reproduce en el penúltimo tema, 'Symmetrical', una canción enérgica pero de acabado discreto, que sirve de antesala a la grand finale: 'The Closer Ending', un nuevo encuentro con la cifra mágica -otra vez siete minutos-, que se revela como una composición capaz de saciar las apetencias de auténticos connoisseurs del metal progresivo (vaya, ya sabía yo que tanto leer los textos de Alberto Díaz no podía traer nada bueno -es broma-).

En definitiva, a pesar de ciertos altibajos, 'Transitions' es un disco de una solidez por encima de la media, con un sonido sin fisuras y una ejecución compacta como un ladrillo. Y lo más importante, cargado de temas ágiles, de factura elegante y cuidados arreglos. Un muy buen disco, sí señor.


FORMACIÓN:

Uri Canalías: Voz / David Trujillo: Bajo / Albert Valiente: Guitarras / Francesc Coloma: Guitarras / Jose Manuel Núñez: Batería


TRACKLIST:

Your Misery / Somebody's Shaking / Building A New ID / November Days / Innermost Thoughts / Missing You / We Are One / Have No Fear / Symmetrical / The Closer Ending


WEBSITE:

www.sacredwebsite.com

lunes, 17 de julio de 2006

Alice In Chains

Lunes 26 de Junio, Sala Razzmatazz 1 (Barcelona)

En los días posteriores al concierto que nos ocupa he tenido oportunidad de comentar lo vivido con mi socio Xavi. No ha habido largas charlas al respecto, pero hemos apuntado una serie de cuestiones que, viendo lo visto en el foro de Riff-fanzine (por cierto, si todavía no te has registrado ya estás tardando), son comunes a muchos de los que asistimos al evento. La calidad del sonido (al principio apenas pudimos oir al bueno de William Duvall), la duración (¡¡60 minutos!! ¡¡por favor!! no estamos hablando de unos teloneros), la cantidad de temazos que se quedaron fuera del set (imperdonable dejarse 'Dirt', 'Angry Chair', 'Grind',...), la sensación de que tocaban con el piloto automático puesto (a mí no me lo pareció, pero vaya),... Y una apreciación que no comparto en absoluto es el hecho de haber estado ante una banda tributo, o, siendo benévolos, los restos de una formación totalmente desmembrada, capitaneada por miembros originales de segunda fila. Completamente en desacuerdo. Soy de la opinión que la pérdida de Layne Staley es un lastre difícil de arrastrar, pero no hay que olvidar que Jerry Cantrell ha sido el autor del 95% de la música de Alice in Chains, por lo que nadie tiene más derecho que él a continuar adelante con el nombre de la banda. Sin desdeñar la labor de Mike Inez ni Sean Kinney, que quede claro. Es el mismo debate que suscitó la entrada de Brian Johnson a AC/DC, o la salida de Ritchie Blackmore de Deep Purple. Todos somos irreemplazables, pero nadie es imprescindible; y como diría Johnny Thunders, no puedes vivir abrazado a un recuerdo. Life goes on.

Y hablando de recuerdos, qué cantidad de ellos pasaron por mi cabeza a medida que se acercaba la fecha del concierto. El descubrimiento de 'Dirt', las incontables escuchas de 'Jar Of Flies', el visionado de su set desenchufado para MTV, la noticia de la muerte de Staley,... Sin olvidar un concierto-tributo celebrado -creo recordar- a finales de los 90 en la extinta sala Garatge de Barcelona en el que, bajo la denominación de Kings For A Day, se reunieron miembros de un par de de bandas (lo siento, pero no recuerdo sus nombres) de la ciudad para repasar un buen puñado de temas con resultados realmente espectaculares en cuanto a interpretación y fidelidad a los originales; no exagero cuando digo que es lo más cerca que me he sentido de la voz de Layne Staley. Cerrabas los ojos y creías estar ante el auténtico vocalista.

Con semejante background de experiencias y emociones ligadas a la banda es lógico pensar que, personalmente, las expectativas suscitadas por la visita de Alicia estaban por las nubes. Un par de días antes, en casa, la melodía de 'Down in the Hole' me arrancaba un puñado de lágrimas. No ha sido la primera vez. Por motivos sentimentales, enfrentarme a según qué temas de Cantrell & Co. puede convertir un día en horas bajas en un calvario de tristeza y melancolía. Una experiencia dura que, en un alarde de masoquismo, estaba dispuesto a poner a prueba rodeado de público. Porque, si en la intimidad del hogar semejante canción es capaz de provocar este tipo de reacción, en la comunión del directo los sentimientos a flor de piel prometían petrificarme el alma. No fue así. No quedé del todo decepcionado, pero me faltó ese ingrediente especial que lo hubiese hecho único. Es como cuando vas al cine a ver una comedia y abandonas la sala sin haber esbozado siquiera una sonrisa. Con Alice In Chains iba predispuesto a pasarlo mal, a vaciarme; y no fue así.

El principio ya resultó algo desconcertante. Cuando las primeras notas de 'Sludge Factory' salieron de los amplificadores no pude más que pensar en lo desacertado de la elección (que nadie se confunda, me parece un grandísimo tema, pero no lo considero apto para iniciar un show). Luego estaba la actitud de William DuVall, demasiado rock'n'roll party a mi parecer. Ya sé que hubiese sido ridículo habernos topado con un clon de su antecesor, pero el frontman de Comes With The Fall quebró, en parte, el espíritu introspectivo de la música de sus anfitriones. En cualquier caso, nada que objetar a su forma de encarar los temas; el parecido, sin caer en el calco, resultó bastante ajustado y fiel. En cuanto al repertorio, pocas pegas. 'Damm than River', 'Rain When I Die', 'We Die Young', 'Man in the Box', 'No Excuses', 'Them Bones', 'Rooster', 'Down in a Hole', Would',... Con semejante selección de clásicos hasta la peor banda tributo hubiese cosechado aplausos. Sin embargo, considero que desaprovecharon algunos momentos para introducir dosis extra de magia (juraría que fue 'Rooster' el tema que dejaron colgado en mitad de un desarrollo instrumental completamente inédito), además de echarse en falta un mini-set acústico. Eso hubiese redondeado una velada memorable.

jueves, 22 de junio de 2006

Rhino Bucket

Estampida Eléctrica

El grunge, entre otras cosas, acabó con ellos; pero, debutando en pleno 1990 con un disco que rinde tributo a la etapa Bon Scott, ¿qué futuro se les podía augurar? Pues uno no muy esperanzador; pero los condenados de Rhino Bucket tuvieron suerte durante unas cuantas temporadas. No sólo publicaron su ópera prima de la mano de una major, Warnes Bros, sino que, además, colacaron un par de sencillos en el Billboard Top 40 USA, giraron junto a Black Crowes, Angel City y Junkyard, y editaron un par de discos más - 'Get Used To It' (1992), producido por Terry Manning (Led Zeppelin, ZZ Top), y 'Pain' (1994), éste con Simon Wright a los parches tras la marcha del batería Liam Jason-. Pero el estallido de Seattle, la incapacidad de la compañía para promocionarles -insistían en que les presentasen ¡¡una balada!!- y el progresivo recorte de fondos en sus últimas giras desembocó en lo inevitable.

Años más tarde, en 2000, dan un concierto de reunión que, según las crónicas, se salda con un inesperado sold-out (NdR: me hace gracia leer estas cosas, porque ¿quien me asegura que el aforo de la sala era superior al de una cantina de pueblo?), lo cual les anima a seguir en la brecha; fichan a un nuevo guitarrista, Brian Forsythe (ex-KIX), y el baterista Liam Jason regresa al redil bajo el aspecto de una damisela, Jackie Enx, previo paso por el quirófano -¿quien dice que el rock'n'roll y los cambios de sexo son incompatibles?-. Estamos en 2004, graban un tema, 'She Rides', lo promocionan a través de algunas webs y anuncian que habrá nuevo disco.

Tal como está el actual panorama hardrockero lo cierto es que no las tenían todas consigo -¿cuánto tiempo llevan diciendo Cinderella que están en el estudio?-, pero el momento llegó este pasado abril, concretamente el día 18, con la edición de 'And Then It Got Ugly'. Y la verdad es que el resultado final no está nada, nada mal. Fieles a su amor por AC/DC, los once nuevos temas que lo componen (diez si tenemos en cuenta que el corte final, 'I Was Told', es una versión alternativa de una pieza ya incluida en su anterior 'Pain') vuelven a tomar como base el sonido que hizo grandes a los australianos, salpicando de electricidad todas y cada una de las notas, con una base rítmica que invita a que te agites sin control, y aportando alguna que otra pincelada sureña ('Monkey Boy Highway' -harmónica incluida- así lo demuestra). Resulta difícil escoger un tema por encima de otro; el nivel que han alcanzado es tan alto que supera sin dificultad cualquier cosa que hayan grabado con anterioridad. Sí, son unos copiones, no tienen apenas personalidad, pero si Supagroup entregaron uno de los discos del año la pasada temporada reciclando un puñado de riffs clásicos, porqué van a ser menos Rhino Bucket. Ah, y en directo se comenta que son una auténtica bomba incendiaria. Ojalá nos visiten algún día.


TRACKLIST:

Welcome To Hell / Dead & Well (Livin' In Texas) / Don't Bring Her Down / Monkey Boy Highway / Smile / Word / Hammer & Nail / Invisible / She Rides / Blood, Sweat & Beers / I Was Told


LINE UP:

George Dolivo: Voz Y Guitarra / Reeve Downes: Bajo / Jackie Enx: Batería / Brian Forsythe: Guitarra


WEBSITE:

http://www.rhinobucket.com/

miércoles, 21 de junio de 2006

Voivod

Kkkaaatttrrrööösss

Me gustan los contrastes. Si hace dos días Cheap Trick acaparaban toda mi atención, hoy lo hace el cuarteto canadiense; dos bandas que vendrían a significar la noche y el día en cuanto a vibraciones, sonido y actitud. Porque, a diferencia del veterano cuarteto estadounidense, Voidod nunca han sido precisamente la alegría de la huerta. Opresión, pesimismo, atmósferas asfixiantes,... ésas han sido siempre sus señas de identidad. Bueno, casi siempre; ahí están discos como 'Angel Rat' o 'The Outer Limits' que, sin ser ni mucho menos festivos, sí aportaban algo de luz a una discografía oscura como la boca del lobo. Lo que, sin excepción, sí se ha mantenido a lo largo de sus diez discos de estudio ha sido el carácter crítico de sus textos. Como en las mejores novelas de ciencia-ficción, sus letras fantástico-futuristas siempre han estado impregnadas de denuncia, alertando de las posibles repercusiones a nivel individual, global y/o cósmico que podrían llegar a tener lugar de mantener o amplificar ciertos comportamientos actuales.

Para su onceava entrega discográfica -por mucho que ellos se empeñen en titularla 'Katorz' (catorce)- pocas cosas en el aspecto musical han cambiado. Es un caso similar al de Tool: una banda que explora en su propio sonido, pero que no abre nuevas fronteras; ya no hay pasos hacia adelante ni sorpresas que dejen boquiabierto. A pesar de ello, cada nuevo lanzamiento discográfico conserva la suficiente frescura como para no sonar estancados. La previsión no es sinónimo de repetición de esquemas; un matiz que se traduce en la habitual barrera de dificultad que entrañan sus composiciones y que siempre suponen un reto para el oyente. Nada de easy listening, amiguitos, su música requiere de un mínimo de escuchas y de grandes dosis de esfuerzo para entrar en ella. Sin ir más lejos, mis dos primeras tomas de contacto con 'Katorz' se saldaron con intentos fallidos, quedándome dormido -literalmente- al quinto o sexto tema. Pero, a base de perseverancia, pronto acabas dándote cuenta que de la decena de composiciones hay unas cuantas que resultan bastante accesibles -que no radiables-, como 'Mr. Clean', 'The X-Stream' o ese clásico instantáneo titulado 'The Getaway', tal vez el tema más directo que jamás hayan grabado, con una línea de bajo casi stoner y una energía que me trae a la memoria la rabia de los primeros Nirvana. Del resto de temas poco se puede añadir; las consabidas atmósferas espaciales, las bases rítmicas hipnóticas y las florituras en espiral a cargo de Piggy, tristemente fallecido el año pasado.

Y con el recuerdo de Piggy entramos en el capítulo anecdótico de 'Katorz', el diseño del cual homenajea, tanto en el artwork como en la misma portada, a la figura del guitarrista. Influencia reconocida para decenas de músicos, inspiración para otras tantas bandas, la obra de Piggy ha logrado trascender su propia muerte, puesto que el disco se ha registrado tomando como base las partes de guitarra que el malogrado artista dejó para la posteridad en forma de demo. Unas demos que, a tenor de las palabras de Away y Snake, darán como mínimo para tres discos más; el próximo, aseguran, empezará a grabarse de aquí a unos meses. Pero si la actividad discográfica no se detiene para Voivod, el trajín sobre los escenarios va a quedar aparcado durante una temporada, un período de reflexión durante el cual estudiarán la viabilidad y conveniencia de continuar la aventura Voivod con un nuevo miembro. Hasta ese momento seguiremos disfrutando con su particular visión del metal.

TRACKLIST:

The Getaway / Dognation / Mr. Clean / After All / Odds & Frauds / Red My Mind / Silly Clones / No Angel / The X-Stream / Polaroids


LINE UP:

Piggy: Guitarras / Away: Batería / Jasonic: Bajo / Snake: Voz


WEBSITE:

www.voivod.com



(Hoy el servidor tampoco me ha dejado subir imágenes.)

lunes, 19 de junio de 2006

Cheap Trick

¿The Yellow Album?

Cuando a mis manos caen cd's de determinadas bandas me doy cuenta que mi bagaje musical está repleto de lagunas. Claros ejemplos: Blue Oÿster Cult, Nazareth, Deep Purple, Uriah Heep,... Cheap Trick. Hay pocas bandas, llamémosles clásicas, de las que controle al 100% su discografía. Y no será por ganas ni intenciones, pero es que uno no puede absorber todo lo que circula por el mundo. Ya me gustaría...

De Cheap Trick sólo poseo su archiconocido 'At Budokan: The Complete Concert', la edición que incluía tomas hasta el momento inéditas. El disco me gusta, es disfrutable, pero admito que no lo veo como la piedra angular que muchos defienden. Sí, de acuerdo, 'Auf Wiedersehen', 'Surrender' y 'I Want You To Want Me' me parecen clasicazos, pero por más que araño en la superfície no consigo sacar más. Tal vez si me sumergiese de lleno en su discografía mi parecer sería otro, pero esto es lo que hay en estos momentos, no se puede pedir más.

Ya digo, me gustaría estar calificado para poder realizar una comparativa con obras anteriores, pero, si te sirve de algo, opinión más objetiva que ésta dudo que encuentres. Aunque, si eres incondicional de los de Illinois, poco te importará mi punto de vista. Y dicho esto, una vez queda claro que no soy ni de lejos fan acérrimo de la banda, entro de lleno con su último trabajo, 'Rockford', un guiño a la localidad que los vio nacer.

La primera impresión al ver la portada fue favorable. Ese color amarillo, esos muñecotes tan simpáticos,... no sabría especificarlo, pero algo me decía que este disco iba a ser divertido. Dicho y hecho, la primera escucha confirmó mis impresiones; este 'Rockford' es la banda sonora perfecta para este verano que ya se nos echa al cuello. Refrescante y vitalizante como un batido, es, además, infeccioso como el peor de los hits estivales y adictivo como la contemplación de guayabas en bikini. Toda una celebración del easy living y el party all night long, vamos.

Cualquier tema te servirá para contagiarte de buenas vibraciones: la inicial 'Welcome to my World', el single de presentación 'Perfect Stranger', las beatlenianas 'If It Takes a Lifetime', 'O Claire' o 'Dream the Night Away', las enérgicas 'Come On Come On Come On' y 'Give it Away',... Ecos a los 70 (desde Queen a Aerosmith pasando por T.Rex) pero con un sonido muy actual, capaz de hacer las delicias a todos los chavales que se han metido en el Rock'n'Roll gracias a The Darkness. Un disco cargado de vitalidad, optimismo e inocencia.



TRACKLIST:

Welcome to the World / Perfect Stranger / If It Takes a Lifetime / Come On Come On Come On / O Claire / This Time You Got It / Give It Away / One More / Every Night and Every Day / Dream the Night Away / All Those Years / Decaf


LINE UP:

Robin Zander: Voces+Guitarra / Bun E. Carlos: Batería+Coros / Rick Nielsen: Guitarras+Coros / Tom Petersson: Bajo+Coros

LINK DE INTERÉS:

www.cheaptrick.com

viernes, 16 de junio de 2006

Ron Vudú

No me ha hecho falta repasar la fecha de todos los posts que he ido publicando en el blog, no. Definitivamente, jamás había tardado tanto en actualizar este artefacto. ¡Virgen Santa! ¡Cuatro semanas es muchísimo tiempo! Y eso que todavía no me he pillado las vacaciones estivales... Pero que no cunda el pánico, que pienso poneros al corriente de todo lo que me ha ido aconteciendo en esta larga temporada de silencio. Bueno, todo, todo, tampoco, sólo lo que merezca ser reseñado y se ciña al especto musical (así que ya podéis ir descartando mis escarceos con la violencia verbal, el sexo solitario y las drogas de bajón). Eso sí, el esquema va a cambiar ligeramente, que mi vena perezosa ha salido a flote. La intención es acabar con las largas parrafadas, no colgar tantas imágenes -que me roban mucho tiempo-, y dar pie a una nueva etapa marcada por la contención y la síntesis -que me han dicho por ahí que a la gente en este país le gusta leer poco (y escribir menos, añado yo)-.

A modo de aperitivo, y como adelanto a lo que vais a poder encontrar próximamente en el blog, citaré el fabuloso concierto de Michael Schenker en la sala Bikini, la expedición que me llevó, junto a cuatro sujetos más, a suelo británico para presenciar el festival Monsters of Rock, la descarga de Sacred presentando su flamante segundo disco, la escucha de un buen puñado de cd's (Voivod, Cheap Trick,...), la inauguración de una sección que requerirá de vuestra participación, y unos cuantos posts muy locos que tengo en mente.

Y no quiero marcharme sin antes hacer alusión al excelente bolo que Ron Vudú realizaron el pasado viernes 9 de junio en Shotwell 59, un pequeño bar de la Ciudad Condal. Hubo presentación de nuevos temas ('Vigo', 'Las Maletas Ya Están Hechas',...), los clásicos de su repertorio ('Gracias', 'Siente',...), despliegue de buen hacer sobre las tablas, y una larga charla con los miembros de la banda -faltó Edu Vudú, su reciente incorporación a las teclas, quien, al parecer, está missing in action-. Su inminente debut discográfico llevará el título de 'Bailando En La Cuerda Floja', y tiene prevista su salida después de verano. En estos momentos el disco está siendo masterizado en Nueva York por Greg Calbi (Bruce Springsteen y Gov´t Mule entre otros) y todo apunta (coros femeninos, sección de vientos, colaboraciones de lujo,...) a que quemará algo más que tu equipo de sonido. Estáis avisados. Si todavía no los has visto en vivo hoy mismo tienes oportunidad de resarcirte, pues esta noche estarán tocando en Platja d'Aro (más información en la sección Agenda de su website).

LINK DE INTERÉS:

www.ronvudu.com
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lunes, 22 de mayo de 2006

Roadstar

Katrina And The Cowards

Anthrax han demostrado tener más pelotas que Roadstar. Ni el atentado de las Torres Gemelas ni la sombra de Osama Bin Laden pudo con ellos. Los neoyorkinos -no lo olvidemos, oriundos del lugar del suceso- decidieron no ceder ni un milímetro, y, pese a quien pese, no se cambiaron de nombre. Y eso que se arriesgaban a quedar marcados por el estigma de una tragedia de semejantes proporciones. En cambio, el quinteto de londinenses que encabezan este post apenas si dudaron en cambiar su denominación a la que el huracán Katrina empezó a hacer de las suyas en suelo estadounidense, a miles de kilómetros de su país natal. Son cosas que pasan... Las nuevas generaciones nacen con la sangre horchatada. En su defensa sólo se me ocurre alegar que mientras Anthrax son desde hace dos décadas una banda consolidada con una legión fiel de seguidores, los británicos mozalbetes son unos completos desconocidos con todas las papeletas para toparse con más de una puerta cerrada si aluden a huracanes, tifones o maremotos. Aunque, como suele decirse, lo cortés no quita la valiente, por lo que seremos francos y lo diremos alto: 'Roadstar, sois unas nenazas'. De carácter, eso sí; porque, musicalmente, estos hijos de perra rockean de verdad.

Para quien no se haya enterado, Roadstar es ahora lo que antes se conocía como Hurricane Party, y si todavía no conoces su EP de debut 'Get This' (2004) que sepas que te estás perdiendo algo realmente sólido. Su carta de presentación contaba solamente con cinco temas, pero menudos cincos temas, señores. Hard Rock con mayúsculas, anclado en los 70s y 80s, y mostrando unas influencias (Led Zep, The Cult, Aerosmith y AC/DC) que no deberían suponer inconveniente alguno si de verdad te gustan estas bandas.

Descubiertos y apadrinados por el mecenas John Kalodner, los dos años que han invertido en registrar su primer disco obedecen a las expectativas que en ellos se han depositado. Y, a mi parecer, se han cubierto a medias, quedándose un par de puntos por debajo del sobresaliente. Tal vez les coloqué el listón demasiado elevado, pero me esperaba algo más shocking. En cualquier caso, no hay lugar para la decepción una vez se escucha 'Grand Hotel' (2006). Quizá la disposición de los temas no sea la más acertada, pero highlights como 'Ready To Go', 'Roadstar' (único tema rescatado de su EP), 'Stone', 'Liar' o 'Keep It Alive', como mínimo, te harán olvidar ese detalle. No pasaré por alto piezas como la radiable 'Get This', las baladas 'Out Of The Blue' y 'Misplaced Paradise' (en cuarta y octava posición, respectivamente, y que suponen un lastre en el ritmo del disco) o un par de medios tiempos con reminiscencias a Black Crowes ('Let’s Get It Started' y 'Stolen My Pride'). Tampoco puedo obviar 'Magic Hat', con su intro atmosférica a lo Aerosmith, y 'All I Want', que cuenta con un estribillo que es puro KISS 80's.

¿Tendrán la suerte de The Darkness? Es difícil de preveer, pero teniendo en cuenta lo último que ha salido de las islas (The Gliteratti y The Black Velvets), Roadstar se sitúan un par de pasos por delante.


TRACKLIST:

Ready To Go / Roadstar / Get This / Out Of The Blue / Let’s Get It Started / Stone / Magic Hat / Misplaced Paradise / All I Want / Liar / Stolen My Pride / Keep It Alive


LINE UP:

Jonny Rocker: Guitarra Rítmica / Chris Rivers: Batería Y Percusión / Rob Randell: Bajo / Richie Hevanz: Voz / Robin 'Kreepy' Hirshfield: Guitarra Solista


LINKS DE INTERÉS:

www.myspace.com/roadstarband
www.roadstarband.com
www.rockinupastorm.com
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martes, 16 de mayo de 2006

Babylon Bombs

Party Rock

Cuando ya lo daba por perdido, y me veía desembolsando una cuantiosa suma por un equipo nuevo, todo se ha arreglado. Gracias a un manitas de la electrónica, y a una ridícula contraprestación, por fin vuelvo a tener lector de cd's en el coche. Sí, amigos, como muchos de vosotros, soy incapaz de vivir sin música mientras conduzco. Con esto pongo fin a una situación que se ha prolongado durante demasidado tiempo y que me ha tenido alejado del contacto de los benditos cd-r's (en mi turismo no hay cabida para cd's originales desde que a mi hermana le robaron un maletín lleno). Vale, no soy transportista ni paso muchas horas al volante, pero he comprobado -casi empíricamente- que la única forma de asimilar todos esos riffs, melodías y estribillos es a los mandos de mi utilitario. A la que salgo de ese cubículo mi cabeza se dispara en mil direcciones y no logro concentrar mi atención en nada. Si permanezco en casa, malo (allí guardo revistas, cómics y demás material para distraer la vista); si paseo por la calle, peor (la visión de mujeres me aparta de la cuestión musical). Pero, lo dicho, he vuelto a recuperar el entorno en el que me siento más cómodo, y por Tutatis, estoy la mar de feliz.

Y lo primero que se ha instalado en mi lector tras ese largo silencio ha sido el segundo disco de los suecos Babylon Bombs, 'Doin You Nasty', una nueva remesa de canciones que los devuelve en excelente estado de forma tras su memorable debut 'Cracked Wide Open And Bruised'. Si éste en su momento me dejó un buenísimo sabor de boca, con su más reciente entrega vuelven a dar en el clavo. Su sleazy cargado de guitarras, sus reminiscencias al hard-rock de corte clásico, y su facilidad para escribir estribillos y melodías tarareables les convierten, a mi parecer, en una de las mejores bandas escandinavas del momento. Y quien dice escandinavas, dice mundiales, porque hay que ver el nivelazo que tienen por aquellos lares.

Co-producido por la propia banda, 'Doin' You Nasty' presenta doce temas de los que resulta difícil seleccionar un par de highlights. Y no por carencia, no; más bien todo lo contrario. La sensación de estar ante una recopilación de hit singles te asaltará a la que llegues al ecuador del repertorio. Seis composiciones perfectas, una detrás de otra. ¿O algo se puede reprochar a temas tan redondos como 'Jaded Heart', 'Crack Of Dawn' o la power-ballad 'Slip Away'? Por no hablar de 'Louder', 'Hometown Hero' o esa bomba de relojería llamada 'Let It Loose'. Y lo que viene a continuación tampoco se queda atrás. Temazos con el gancho de 'Drop The Bomb', ' White Trash Beauty' o 'Moonshine Beat' te aseguro que va a ser difícil encontrarlos este año en otras bandas. Píldoras hipercalóricas ideales para poner banda sonora a las fiestas más destroyers. Y si en su primer trabajo encontrábamos una pieza del calibre de 'Crucified', en éste nos topamos con 'Proud', una nueva muestra de orfebrería china que, si hubiese justicia en el mundo, tendría ganado un lugar en la historia. Yo, mucho más modesto, ya le he asignado un espacio en mi corazón.



TRACKLIST:

Jaded Heart / Louder / Crack Of Dawn / Let It Loose / Hometown Hero / Slip Away / Starstruck / Drop The Bomb / Gotta Move On / Proud / White Trash Beauty / Moonshine Beat


LINE UP:

Dani : Voz Y Guitarra / Jon : Guitarra / Marty : Bajo Y Coros / Swaint : Batería


LINKS DE INTERÉS:

www.myspace.com/babylonbombs
www.babylonbombs.net
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jueves, 11 de mayo de 2006

Rebel Meets Rebel

Country Rock'n'Rollers

Sentí y siento auténtica devoción hacia Pantera. Los descubrí con 'Cowboys From Hell' y no me aparté de su trayectoria hasta el final de sus días. Es más, cuando en 1991 me desplacé hasta Zaragoza para presenciar el único concierto que ofrecieron Judas Priest en su gira del 'Painkiller', mi principal motivación era enfrentarme al directo de Anselmo y los suyos. Lástima que el autocar que nos llevó a la ciudad de la Pilarica llegase con un importante retraso y me perdiese la actuación de los vaqueros.

Después de aquéllo pasaron muchas cosas. Cuatro discos de estudio para la leyenda, un concierto (el histórico show en la Vall d'Hebrón) de los más lamentables vividos en la Ciudad Condal, los proyectos paralelos de Phil Anselmo, los inevitables rumores de separación, y, finalmente, la brutal tragedia acontecida en Ohio. Sin Dimebag en la tripulación es prácticamente imposible que el barco vuelva a zarpar de nuevo -a su hermano Vinnie no creo que le haga mucha gracia intentar resucitar a la banda; por no hablar de la tensa relación que mantiene con el vocalista de Superjoint Ritual-, pero a saber qué nos depara el futuro. En cualquier caso, para mantener la memoria de Dimebag Darrell nos quedan las discografías de Pantera y Damageplan, y, ahora, un nuevo lanzamiento que no hace sino engrandecer aún más si cabe el mito.

Registrado entre 1999 y 2003, y editado por la compañía discográfica de Vinnie Paul, Big Vin Records, 'Rebel Meets Rebel' reúne a los Cowboys From Hell (CFH: los hermanos Abbott y Rex Brown) y al cantante de country David Allan Coe (D.A.C.), una figura controvertida dentro de su propia escena tanto por su peculiar look como por su actitud totalmente killer.Al parecer el bueno de David es un auténtico outsider, un tipo duro con más de un punto en común con el rock -su gusto por las motos, los tattoos y el pelo largo así lo constatan- y una carrera delictiva que, según cuenta su hoja promocional, lo llevó al Corredor de la Muerte. Cierto o no, lo único que importa es el material que grabaron, una colección de doce temas a medio camino entre el metal más agresivo y el country más descarnado. ¿Es eso posible? Yo mismo no lo veía muy claro cuando me enteré de la existencia de este proyecto, pero, una vez superado el shock inicial que supone encontrarte con una voz de las características de Allan Coe en un entramado de guitarras afiladas y base rítmica percutante, todo se ve de forma muy natural.

Ignoro si tan peculiar country-metal abrirá nuevas vías a explorar para otras bandas, pero lo que sí es seguro es que R.B.R. ofrece un combinado totalmente novedoso. Y poderoso, no lo olvidemos; porque cortes como el inicial 'Nothin' To Lose' (tremendísimo riff que me devuelve a los tiempos de 'Cowboys From Hell'), el furioso 'Get Outta My Life' (con la colaboración estelar del siempre soberbio Sebastian Bach), o los trepidantes 'Time' y 'No Compromise' son, desde este mismo momento, de los mejores temas metálicos del año. Por no hablar de composiciones más hard-rockeras, como el vacilón tema que da título al álbum y al proyecto (con violín y hammond incluidos), o esa declaración de principios que lleva por nombre 'Cowboys Do More Dope' (than rock'n'rollers). Y, sí, también encontramos grandes momentos de inspiración a las seis cuerdas; desde la pequeña pieza acústica que sirve de introducción a 'Heart Worn Highway' hasta aplastantes solos como el de 'Cowboys Do More...' o 'No Compromise' (donde Dimebag consigue hacer aullar su guitarra de forma inimaginable). Podría soltar una larga lista de adjetivos para calificar este disco, pero sólo me serviré de uno: imprescindible.

Y para los fans más forofos, ya está a la venta un DVD, 'Dimevision Vol 1: That's The Fun I Have', un tributo a la figura del inolvidable guitarrista que recoge imágenes -muchas de ellas inéditas- tanto de dentro como de fuera del escenario, recordando su vida desde los 18 años hasta sus últimos días.



TRACKLIST:

Nothin' To Lose / Rebel Meets Rebel / Cowboys Do More Dope / Panfilo / Heart Worn Highway / One Nite Stands / Arizona Rivers / Get Outta My Life / Cherokee Cry / Time / No Compromise / N.Y.C. Streets
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miércoles, 3 de mayo de 2006

Nashville Pussy

Sábado 22 de Abril, Sala KGB (Barcelona)

Un año y unas semanas después de su anterior visita la Sala KGB volvió a acoger a Nashville Pussy. Para bien o para mal, pocos cambios han habido en torno al grupo. La bajista Karen sigue en sus filas, Ruyter continúa sobreactuando de forma tan visceral, y el bueno de su marido Blaine persiste en subirse al escenario ignorando la tasa etílica máxima permitida; sin olvidar a Jeremy, tan cafre a la batería como siempre. Pero, si en el concierto del año pasado nos adelantaron un par de temas pertenecientes a su, por entonces, inminente disco, en esta nueva cita lo presentaron con todas las de la ley. Y bueno... no es que 'Get Some!', su cuarto álbum, esté entre lo mejor de su discografía -a mi gusto es su trabajo más flojo-, pero contiene un puñado de buenas composiciones y el mismo feeling salvaje que tan buenos ratos me ha hecho pasar.

A grandes rasgos éste fue el set-list que sonó esa noche: 'Pussy Time', 'High As Hell', 'The Bitch Just Kicked Me Out', 'Come On Come On', 'Gonna Hitchhike Down To Cincinnati And Kick The Shit Outta Your Drunk Daddy', 'Struttin' Cock', 'Piece Of Ass', 'Go Motherfucker Go', 'I'm The Man', 'Rock'n'Roll Outlaw', 'Hell Ain't What It Used To Be', 'She's Got The Drugs', 'Keep On Fuckin'', 'First I Look At The Purse', 'Eat My Dust', 'Nutbush City Limits' y alguna más que se me queda en el tintero.

Si conoces mínimamente el repertorio de Nashville Pussy te habrá bastado para hacerte una idea de lo que allí acontenció. ¿Que no lo conoces todavía? Mal hecho. Que sepas que el Chochito de Nashville está tan bien lubricado como el más preciso de los engranajes, con lo que, una vez accionado el mecanismo, la maquinaria no se detiene ante nada ni nadie. A fin de cuentas, ¿qué puede fallar con este repertorio? Hombre, teniendo en cuenta que un directo es algo de lo más impredecebile, diré que muchas cosas, pero no fue el caso. Ni los contínuos problemas con los micros -que obligaron a realizar una larga pausa-, ni el olor nauseabundo y los empujones que soltaba un grupo de punks -que no sé qué cojones pintaban allí- hicieron mella.

Por poner sólo una pega diría que, gustándome guardar instantáneas de todos aquellos bolos a los que asisto, en esta ocasión la tarea resultó un tanto frustrante. Si me colocaba lejos del escenario, la falta de luz y la distancia se dejaban notar; si me acercaba demasiado, los contínuos empujones desestabilizaban el enfoque y el encuadre. Por no hablar de los pestilentes moshers que cada dos por tres invadían el escenario. Al final, como medida salomónica, y viendo que no era posible fotografiar en condiciones a los Pussy, me centré en las tetas de Ruyter. ¿Hice mal? ¿Hice bien? ¿Soy un amoral? No lo sé, pero seguro que el sector masculino me lo agradece, ¿no es verdad?

Si algún día deciden cambiarse de nombre, ¿por qué no Nashville Tits?

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miércoles, 26 de abril de 2006

Wig Wam

Spandex, Rimmel Y Unos Kilos De Más

Tres días y seis escuchas me han bastado para engancharme a 'Wig Wamania', el segundo disco de estos glamourosos noruegos. Y no es para menos. Qué buenas vibraciones me transmiten estos temas, dios. Y eso que, musicalmente, no hacen más que echar mano, canción sí, canción también, del amplio abanico de clichés propios del hard&heavy ochentero. Todo ello, eso sí, elevado a la máxima potencia, amplificando hasta el paroxismo cada uno de los dejes característicos del género, y con una actitud Spinal Tap realmente encantadora. Pero que nadie se lleve a engaño, Wig Wam no son ningún chiste; son una banda instrumentalmente muy compacta, y tanto las voces, los coros, los solos como las melodías están cuidados al detalle. A medio camino entre la parodia más descarada y el homenaje más fidedigno, sus composiciones recogen ecos de Bon Jovi, Tattoo Rodeo, Van Halen, Steelheart, Accept y otros tantos, pero el conjunto resulta tan refrescante que no me canso de escucharlo una y otra vez. Y eso que con la primera escucha la sensación que se me quedó en el cuerpo fue de relativa decepción. Su debut '667: The Neighbour Of The Beast' (2004) -y su posterior reedición (con varios extras añadidos) 'It's Hard To Be A Rock'n'Roller ... In Kiev' (2005)- me pareció uno de los mejores discos que vieron la luz aquella temporada, así que el listón estaba colocado a una altura considerable. Pero, tras darle un par de oportunidades más, no he podido resistirme a la evidencia: estamos ante una colección de canciones ideales para estos días soleados. Puede que haya visto demasiada televisión a lo largo de mi vida, pero cada vez que el lector de cd's reproduce 'Wig Wamania' me veo a mí mismo en un entorno playero, rodeado de abundancia de niñas (mayores de 18, ojo) y con una caipirinha en la mano. Los estribillos de 'Rock My Ride', 'Gonna Get You Someday', 'Kill My Rock'n'Roll' o 'Can't Get Her (Out Of My Bed)' son más pegajosos que el aceite solar y se te van a quedar más incrustados que los granos de arena en el trasero, pero como suele decirse: sarna con gusto no pica. Que cunda el ejemplo, maldición, a ver si Pearl Jam aprenden de una vez.


LINE UP:

Voz: Glam / Guitarra: Teeny / Bajo: Flash / Batería: Sporty


TRACKLIST:

Wig Wamania / Rock My Ride / Slave To Your Love / Gonna Get You Someday / Bygone Zone / Daredevil Heat / Kill My Rock'n' Roll / The Riddle / At The End Of The Day / A R'n'R Girl Like You / Can't Get Her (Out Of My Bed) / Breaking All The Rules
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