jueves, 20 de marzo de 2008

Danko Jones

Men In Black

Habituado a esquivar los bulos que las compañías discográficas intentan colarnos en sus campañas de promoción, me ha sorprendido gratamente que el cambio estilístico que anunciara meses atrás Bad Taste Records, el sello de Danko Jones, haya resultado en esta ocasión de lo más fidedigno. Y para demostrarnos que son gente seria han respaldado -por tiempo limitado- su advertencia permitiendo a los potenciales compradores escuchar enterito, de cabo a rabo, el nuevo disco de sus protegidos en un reproductor myspace); una iniciativa que les honra y que, a mi parecer, desde ayer debiera ser moneda corriente en ésta, la era del mp3, con tal de frenar la piratería (nota irónica: sabiendo de antemano lo malo que es tal o cual disco, la de descargas inútiles que se evitarían...).

Mucho se ha podido leer acerca del cacareado cambio de rumbo del trío canadiense (que no ha sido tan acentuado, que sí lo ha sido, que la fórmula ya se había agotado, que era necesario un golpe de timón, etc...); y personalmente me sumo a quienes consideran ´Never Too Loud´como una vuelta de tuerca, no digo que poco natural, pero sí arriesgada. Es más, admito que en una primera escucha les di por perdidos. De no ser por que el disco lleva la firma del canadiense os prometo que habría pasado de darle una segunda oportunidad. Pero, ¿quien dice imparcialiadad cuando se habla de Danko Jones? Yo no puedo; estos bad ass son una de mis debilidades. ¿Tengo que llamar por eso a un abogado que me defienda?

También admito que, a raíz de su colaboración en el último disco de Annihilator -interpretando uno de sus mejores temas-, pensé que se avecinaba un endurecimiento de su sonido. Me equivoqué; y eso que ´Code of the Road´, la pieza que sirvió de adelanto, no hacía presagiar el giro que iba a experimentar su música. Pero así ha sido; DJ ha diversificado al máximo sus postulados (siempre dentro de unos parámetros rockeros, que nadie se alarme), lo cual ha repercutivo en un sacrificio de la agresividad en pos de la melodía. Eso sí, sin llegar a las tesituras de 'If I Were You' (una oscura y olvidada balada incluida en uno de sus primeros e ilocalizables EP's), pero lejos también de su material más dañino. Y sería injusto responsabilizar de este viraje al productor Nick Raskulinecz; por mucho que este hombre se haya sentado tras los controles en discos tan comerciales como los de Foo Fighters o Stone Sour, su trabajo en la última obra de los thrashers Death Angel -contundente, fiero y metálico hasta la médula- le deja libre de cualquier sospecha. Está claro, pues, que esta orientación más melódica -que no melosa- es decisión exclusiva de la banda. Algo en absoluto reprochable, todo sea dicho. Sólo hay que prestar atención a cortes como ´City Streets´, la pseudo-country ´Take Me Home´, 'Let's Get Undressed' (en el que la línea vocal me trae a la mente a ¡¡los Bee Gees!!) o el guiño a Phil Lynnot que realiza en ´Ravenous´ para valorar como se debe este valiente paso.

En cuanto al supuesto estancamiento creativo de la banda... ahí, en cambio, no estoy de acuerdo. Qué queréis que os diga, de no haber seguido este camino, servidor hubiese recibido con los brazos abiertos otro disco de las características de ´Born A Lion´ o ´Sleep Is The Enemy´. ¿Repetición de esquemas? No nos engañemos. Quien más quien menos, a la que se asegura unas ventas, no abandona ese esquema hasta quemar todas sus naves.

Para finalizar, no me aventuraré a decir que estamos ante el mejor trabajo de su discografía (no lo es), pero ha sido suficiente para hacerme pasar por caja a rascarme el bolsillo (esa edición limitada con dos bonus tracks es una golosina irresistible). Aunque, para ser justos, añadiré que al disco le vaticino una vida más corta que a sus predecesores; más que nada -y aquí volvemos a entrar en lo personal- prefiero su material más duro, algo que en este ´Never Too Loud´ se echa de menos en algunos momentos.

Ahora, la principal duda que me atenaza será comprobar cómo traslada al directo todos estos temas sin que el show pierda su fuerza habitual. No es que desconfíe de sus habilidades como cantante (bastante limitadas, a decir verdad), pero dudo que ponga demasiado émfasis en los cortes más melódicos. Tal como aseguraban en el título de uno de sus álbumes: les gusta sudar sangre.




jueves, 13 de marzo de 2008

Publicaciones Gratuitas

La Opción Inteligente

Los tiempos en los que frecuentaba con asiduidad la calle Tallers y aledaños (auténtico centro neurálgico en Barcelona en cuanto a la venta de música) quedan muy atrás. Actualmente, a decir verdad, apenas si me acerco a esa zona una vez cada uno o dos meses, pero ello no es óbice para advertir que, de la explosión fanzinera que tuvo lugar en la década de los 90, ya no queda ni el eco de su onda expansiva. Recuerdo que en los sábados de aquellos entonces, además de la obligada compra de cd's, me agenciaba uno, dos o más panfletos que se distribuían gratuitamente en tiendas de discos, ropa o cómics. Por fortuna para los jerifaltes de las revistas musicales 'serias' (quienes -ignoro hasta qué punto- vieron amenazado su negocio), aquel fenómeno tan floreciente se fue diluyendo -vete tú a saber por qué- hasta desaparecer, dejando huérfanos -sobretodo a los chavales con menor poder adquisitivo- de su ración mensual de papel y tinta. A día de hoy, de los pocos rotativos que soportan el paso del tiempo todavía contamos con la impersonal y 'moderna' (en el peor sentido del término) Mondo Sonoro; pero ni de ella ni de las otras hablaremos aquí. En las siguientes líneas me ocuparé de darle un baño de memoria (y nostalgia, por qué no) a una serie de publicaciones que, durante una época -una época en la que internet estaba en ciernes, y eran pocos los que contaban con fácil acceso-, no sólo entretuvieron, informaron y aleccionaron, sino que dejaron tras de sí un más que agradable poso. Porque, ¡anda que no molaba pillar por la cara toda aquella prensa!


ARISE

Con el indicativo subtítulo 'Heavy Metal Magazine', Arise, más que una revista al uso, es un catálogo de venta por correo; pero, gracias a que una parte de sus páginas está dedicada a reportajes y críticas de discos, bien merece un hueco en esta lista. Con reservas, eso sí, dado que Arise no es una publicación al alcance del público en general, si no exclusivamente a socios. Lo gracioso es que, pese a que un servidor no entra en dicha categoría (jamás les he comprado nada), la sigo recibiendo puntualmente en casa cada dos meses.

Por fortuna, y pese a su carácter comercial, Arise está muy lejos, conceptualmente, del catálogo que la distribuidora Mastertrax puso en circulación hace años, gracias a lo cual la imparcialidad no está sujeta -o eso creo- a intereses mercantiles de una u otra compañía discográfica. No era así en el panfleto de Mastertrax, en el cual todos y cada uno de los discos que allí se mentaban eran (jaja) absolutas masterpieces, las obras cumbres de sus creadores.

A punto de ver la luz el número 50, en Arise los contenidos promocionales han ido poco a poco ganando terreno en las habituales 52 páginas (o las excepcionales 68); así, el espacio reservado a entrevistas y reseñas ha pasado de representar, de las iniciales cuatro quintas partes de la revista, a un escueto tercio, o cuarto en el peor de los casos.

Siendo franco, Arise no se cuenta entre mis lecturas preferidas; pero, a pesar de que la mayoría de los grupos entrevistados no suelen despertar mi interés, por no hablar de las bandas que suelen copar su portada (a tenor de las ocasiones que han repetido, sus predilectas son 'mis queridas' Rage, Hammerfall, Edguy y Sonata Arctica), una vez he agotado los contenidos del Popu y la Rock Hard, la publicación con sede en Bilbao me hace grata compañía cuando acudo a mi cita con el Señor Roca.

Sin ánimo de parecer cruel, en su defensa diré que el nivel de redacción es medio-alto y que los cuestionarios están trabajados. Y eso es lo que cuenta.


DDT

Rotativo sin grapa y en glorioso blanco y negro, el único punto negativo de este periódico mensual valenciano era la calidad de su papel, barato y propenso a dejar manchas de tinta en las yemas de los dedos. Por lo demás, sus 28 páginas siempre venían cargadas de entrevistas a potentes combos de hardcore (patrio e internacional), punk-rock (incluso le dedicaron portada al atómico 'Evil Powers Of Rock'n'Roll' de Supersuckers), y, cómo no, metal en todas sus vertientes; amén de las socorridas secciones de noticias, conciertos y discos.

Ignoro cuanto tiempo estuvieron en activo, pero bien seguro que merecieron más suerte. A mis manos tan sólo llegaron tres números, el 11 (correspondiente a febrero de 2000), el 13 y el 24, pero fueron suficientes para convencerme que entre los miembros de su staff reinaba el buen gusto. Sin ir más lejos, en su particular Pop Polls de 1999 entronizaban como a sus favoritos a Chris Cornell, Buckcherry, Unida y Mike Ness, lo cual no deja margen de duda a la hora de adivinar dónde estaba su corazón.

Pero a pesar de contar con credenciales tan sólidas como ésa, en ocasiones se tomaban la libertad para cometer salidas de tono tan disparatadas y memorables como la que tuvo lugar un mes que vio nacer obras tan potentes como 'Stiff Upper Lip' de AC/DC o 'Ad Astra' de Spiritual Beggars, en el que, sin embargo, ellos encasquetaron como Disco del Mes a los insoportables Incubus y su 'Make Yourself'... Sin palabras.

Tampoco se me olvidará jamás el día que, de barbacoa campestre con los amigos de una exnovia, un cretino de la pandilla me pidió el ejemplar que un servidor andaba leyendo en aquel instante (el de la portada de Supersuckers, para más señas), no para leerlo, que hubiese sido lo más lógico (el idiota se autoproclamaba 'rockero'), sino para avivar el fuego. Por supuesto, todo lo que obtuvo por respuesta fue una rotunda y contundente negativa que me hubiese gustado acompañar de un '¿De qué vas, mequetrefe? ¿Quieres joderme el DDT? ¿A mí?', pero los modales me pudieron en aquel momento. Eso sí, aún hoy cada vez que recuerdo la situación se me calienta la sangre...


LA OREJA METÁLIKA

Esto ya son palabras mayores, señores. La Oreja Metálika. Olvidaos de Heavy Rocks, Metal Hammers, Kerrangs y demás abortos; La Oreja Metálika era el espejo en el que debía (y todavía debe) mirarse cualquier magazine metalero que se precie de serlo. Y es que, mientras los anteriores títulos aquí reseñados funcionaban como complemento a la oferta de kiosko tradicional, LOM fue, a mi parecer, la única publicación gratuita que pudo suponer una seria competencia a las revistas de pago (si no te lo crees, descárgate un ejemplar aquí).

Con una orientación 100% metálica, la cabecera valenciana contaba con una plantilla de colaboradores de excepción, auténticos coneiseurs entregados en cuerpo y alma al Hard y al Heavy. Entre los redactores rescato nombres conocidos como David Marco (en la actualidad dando lecciones de vocabulario con sus editoriales en Rock Hard -por favor, ¡que alguien pare a este hombre!-), Carlos Destroyer, Iván Labarta (ex-mano derecha de Enrique Tur en los primeros días del webzine RockTrip), el propio señor Tur, y un viejo conocido de Popular 1, Don Luis Lecumberry. Como veis, un nivel asombroso.

Y no menos sorprendente resulta la lista de entrevistas a escuderos y primeras espadas (de Demons & Wizards, John Sykes, Stratovarius y Paul Gilbert, a Armored Saint, DIO, Cradle Of Filth y Helloween, pasando por Anthrax, Queensrÿche, Glenn Hughes, Nevermore...), o las más de ¡¡30 páginas!! repletas de reseñas de discos. Un auténtico desafío para quienes padecen de consumismo patológico.

Para mi desgracia, en mi poder tan sólo tengo 3 números; el primero de los cuales data de marzo-abril de 2000, y el último, de julio-agosto de 2003. Y en medio, un vacío tan amplio que incluso les permitió iniciar una segunda etapa, con cambio de tamaño y maquetación incluidos y la incorporación del color. De esta forma, se condensaron las 96 grises cuartillas de antaño en 68 coloridas páginas, manteniendo, eso sí, la densidad de contenidos. Pero no sólo el formato se vio alterado; también se incluyeron nuevas secciones, como la dedicada a la reseña de dvd's (el progreso manda), o la muy interesante 'ABC Metal Hispano', en la que, a través de amplias y detalladas retrospectivas, se repasaban los grandes logros -y los grandes fracasos también- de bandas nacionales tan entrañables como Bella Bestia, y tan tremendas -en sus dos contrapuestas acepciones- como Goliath y Júpiter.

Resumiendo: un fanzine de altos vuelos.


ROCKS

Hermanada en cuanto a amplitud de miras con Mondo Sonoro, precisamente por ese hecho Rocks jamás se tuvo entre mis preferidas. Y si bien el eclecticismo en ambas publicaciones andaba parejo, afortunadamente Rocks carecía de esa carga tan pedante de la que solían/suelen hacer gala la mayoría de redactores del MS, la más de las veces auténticos literatos frustrados que llenan páginas y páginas de verborrea vacía y automasturbatoria. En Rocks, en cambio, iban directos y al grano, con un lenguaje más llano y sin tanta filigrana literaria de por medio.

Para mi desgracia, merced a la indefinición estilística que tomaban por bandera, en algunos números prácticamente había que buscar con lupa para dar con alguna entrevista o reportaje decente, sepultado ante una montaña de pop, hip hop y demás (malas) hierbas. Sin embargo, a falta de unos contenidos más acordes con el nombre de la cabecera, donde nunca fallaban era en la sección de reseñas de discos. Allí siempre había cuatro o cinco títulos por los que bien valía la pena invertir unos pocos minutos en su lectura para posteriormente pasar por caja para agenciárselos. Otro aspecto que tampoco se les podía reprochar era su acertado juicio a la hora de seleccionar el disco del mes. A pesar de que en la mitad de ocasiones mis gustos personales no coincidían con su criterio, algunas de las obras que encabezaron el podium fueron 'American Psycho' de Misfits, 'Aenima' de Tool, 'The Beauty Process' de L7, 'Yield' de Pearl Jam, 'Ridin' The Tiger' de Gluecifer, 'Payin' The Dues' de The Hellacopters, 'By Your Side' de The Black Crowes,...

Menos atinados, en cambio, se mostraron con los artistas que coparon sus portadas. No hay que olvidar que Rocks vio la luz bien entrados los 90 -concretamente en 1997-, una etapa que pasará a los anales por haber sido testigo del auge de fenómenos paranormales en el terreno musical (y prefiero no dar nombres) a los que no tardaría en llegarles su merecida caida. Por esta razón, no resulta extraño que, de los más de veinte números que guardo en mi haber, tan sólo en una cuarta parte sus cubiertas estaban presididas por bandas que perdurarán por siempre jamás (Aerosmith, Slayer, The Black Crowes, Pearl Jam, Bruce Springsteen).


ZOMBI

Sin ser la mejor de las publicaciones aquí reseñadas, no puedo ocultar que es a la que más cariño le tengo. Supongo, quién sabe, que debido a que en su día la viví más a fondo que a las demás... Sea por el motivo que fuere, y a diferencia de Rocks, a Zombi no le podías achacar ni tics ni carencias. Bueno, siempre que comulgases con su línea editorial, claro. Una línea, para qué negarlo, muy influenciada por Popular 1 tanto en el aspecto lúdico (con reportajes dedicados a los cómics Marvel, el friki-circus de Jim Rose, o el Universo de Star Wars) como en su afán por dar a conocer a los alternative kids todo un mundo de color y fantasía (ahí estaba la sección Rincón Clásico, por donde desfilaron clásicos de décadas pretéritas como Lynyrd Skynyrd, Van Halen, UFO, Otis Redding, Cheap Trick, e incluso los primeros rockers de los 50).

Es más, por si cabía alguna duda, el paralelismo con el Popu quedó de manifiesto sobretodo en dos ocasiones: el especial dedicado a las bandas hard-rockeras de los 80 (un número que puedes descargarte, junto a un par más, aquí), y la lista de favoritos de 1996, en la que el grueso de escribanos se declaraba fan de Marilyn Manson, Afghan Whigs, Social Distortion, Screaming Trees, Soundgarden, ... Con alguna que otra disidencia, eso sí; como la elección del insufrible Tricky, un desliz imputable a la facción alternativa/indie/snob del staff, totalmente rendida a formaciones de lo más deleznables (y en este punto vuelvo a acogerme al voto de silencio -buff-).
Al margen y por encima de estos agitadores, encontrábamos como jefe de redacción a Andrés Martínez, quien para esta aventura se hacía acompañar de algún que otro colaborador de Popular 1 (caso del desaparecido en combate Daniel Renna), gente que todavía sigue al pie del cañón junto a Andrés en Rock Hard (como Josep Fleitas, Xavier Iriarte, e incluso Richard Royuela), y varios nombres –al menos por mí- desconocidos (el más llamativo, un sujeto apodado Las Bragas del Capitán América).

Entre sus mayores logros cabe destacar su labor de entrevistadores, auténticos preguntones que pusieron contra las cuerdas a Anthrax, Sepultura, Terrorvision, Alanis Morissette, Rancid, Fear Factory, Marilyn Manson, Def Leppard, Korn, Corrosion Of Conformity, Social Distortion, Body Count, Judas Priest, Motörhead, The Cramps, Green Day... ¡La lista tira de espaldas! Y lo mejor es que no siempre se ceñían a las dos páginas de rigor, sino que en ocasiones se prolongaban hasta las 4 e incluso las 6 caras (caso de Biohazard y Misfits, respectivamente).

Definitivamente, encomiable.


Y como colofón final, elogiar a todos aquellos que se implicaron en poner en marcha todas estas iniciativas. A todos ellos, gracias.

viernes, 7 de marzo de 2008

Down

¿Me lo parece sólo a mí o la composición de la portada del número 16 de la revista Rock Hard es un claro homenaje a la cartelera de 'Scarface'? Sea como sea, esa cubierta presidida por Phil Anselmo se cuenta desde ya como una de las mejores de la cabecera. Y conste que lo digo por sus valores estéticos; no me considero ni de lejos un fan de Down... Los respeto, cómo no, pero ni mucho menos practican el tipo de música que me apetece escuchar a diario.

Sin embargo, este alejamiento mío de sus coordenadas no implica que, una vez embarcado en las travesías sónicas que nos proponen disco a disco, no disfrute plenamente del viaje. El único pero -si es que puedo calificar de esta forma a algo tan, y que nadie se moleste, insignificante- es que la frecuencia de mis apetitos en cuanto a música oscura es realmente baja, por lo que rara vez decido zarpar en su nave. Tal y como me sucede con Clutch, High On Fire y tantas otras, Down es una de esas bandas que es bueno saber que siguen ahí y se tienen a mano, para esos momentos puntuales en los que el cuerpo pide desconectar de melodías accesibles y hacerte recordar dónde y con quien empezó todo (Zeppelin, Sabbath...).

Precisamente, uno de esos momentos puntuales tuvo lugar hace un par de días. Tras una escucha matutina de su anterior disco, 'II: A Bustle In Your Hedgerow...' (por cierto, discrepo abiertamente con la opinión que tiene de él el propio Anselmo, quien asegura que, de reeditarse, ¡le serían eliminadas unas cuantas canciones!), le volví a dar una oportunidad a 'III: Over The Under', con el que, finalmente, y tras un dilatado tira y afloja, he fumado la pipa de la paz, nos hemos estrechado las manos, y tan amigos. ¡Hasta tres escuchas consecutivas le di!



Pronto nos visitarán (24 de abril en Barcelona, 25 en Madrid), así que, si el bolsillo lo permite, me haré con un ticket. Antes, eso sí, tendré que prepararme emocionalmente para esa noche. A fin de cuentas, y dicho lo dicho, será uno de esos conciertos que exigen de determinado estado mental. Espero que los planetas se alineen a mi favor.

AC/DC

¿De qué sirven los lazos sanguíneos sino para echar un cable en tiempos de penuria económica? Y es que, si bien mi situación no es tan grave como para requerir de transferencias bancarias, sí está dañada hasta el extremo de requerir el préstamo de algunos enseres de primera necesidad -como ciertas cajas de dvds cuyas campañas de promoción nos han estado bombardeando semana sí, semana también-. Finalmente ha tenido que ser mi hermano, cual caballería, quien ha acudido a mi rescate en el último minuto con uno de esos dichosos packs: el 'Plug Me In' de AC/DC. ¡Ay, bendita familia!

Seguro que muchos de vosotros ya contais con esta triple joya en vuestra colección particular, pero no está de más (¿verdad?) que me detenga un momento a ensalzar un lanzamiento de semejante envergadura. Un lanzamiento que -estaréis de acuerdo conmigo- supera en todos los aspectos al anterior 'Family Jewels', otro de esos items que no pueden faltar en los estantes de cualquier entusiasta de los hermanos Young.

Un total de 7 horas de filmaciones, a las que añado un 'todo lo que hayas leido o escuchado al respecto es 100% cierto y se queda corto'. Y juro que no exagero. Esto es canela en rama, vaya, auténtico caviar. Aunque, puesto a destacar, a mi gusto lo mejor corresponde al primer disco por entero (sé que puede sonar snob, pero soy del parecer que las tres décadas con Brian Johnson palidecen ante el lustro en el que reinó Bon Scott), y todos aquellos fragmentos relativos al infravaloradísimo 'Flick Of The Switch' (1983) que se hallan repartidos en los dos restantes discos (supongo que porque ésa fue mi primera adquisición de los australianos). Ojalá AC/DC siguiese la política de lanzamientos de KISS: otra caja estaría al caer.

lunes, 3 de marzo de 2008

Machine Head

Pese al cúmulo de irregularidades que campaba en la lista de favoritos del 2007 de la revista Rock Hard (de la que di buena cuenta hace unos días), con 'The Blackening' de Machine Head es evidente que no hubo trampa ni cartón. La victoria fue aplastante. De los 30 redactores, casi un tercio lo escogieron entre sus cinco mejores discos del año, ocupando, además, las primeras posiciones de sus preferencias. Un triunfo doblemente merecido, no sólo por la calidad intrínseca de la obra, sino también por el ostracismo que padeció su anterior trabajo, el igualmente inconmensurable 'Through The Ashes Of Empire' (2004).

Y bien, para sumarme a la celebración, y a la espera de su próxima visita a España (apuntad: 31 de mayo en el Electric Festival que tendrá lugar en Getafe), anoche fui testigo -en diferido, eso sí- del vendaval que levantan en vivo Robb Flynn y los suyos en su actual gira.



El directo seleccionado fue el que tuvo lugar el pasado verano en el germano Rock Am Ring; un concierto que, merced los múltiples escenarios del festival, coincidió en el tiempo con la descarga de la banda de Billy Corgan. Coincidencia que, en un momento de la actuación, suscitó el cachondeo por parte del líder de Machine Head al grito de 'Shut up Smashing Pumpkins!!'. En cuanto al setlist que desgranaron, abrieron con 'Clenching The Fists Of Dissent', al que sucedieron, intercalados, dos temas más de su galardonado último disco, 'Aesthetics Of Hate' (dedicada a la memoria de Dimebag Darrell) y una intensa 'Halo' que puso patas arriba a los presentes. Éxito por todo lo alto y puños alzados hasta donde alcanza la vista en un concierto arrollador.

sábado, 1 de marzo de 2008

Rock, Babies!!!

From The Cradle To The Grave

Bautizos y comuniones, negocios heredados por sucesión, militancias inculcadas, alistamientos forzosos, carreras universitaria por tradición familiar, carnets de culé pre-natales,... ¿Hasta dónde van a llegar algunos progenitores en su empeño por diseñar la vida de sus retoños? Pues supongo que, una vez se ha intentado influir en las preferencias religiosas, políticas, laborales y futbolísticas, el paso lógico será dictar la orientación sexual y la musical, ¿no? Bien, pues -según algunos- gracias a los matrimonios gay lo primero ya está en curso; lo segundo, en cambio, ya es un hecho. Y si no lo creeis, echad un vistazo a estos videos.

















No me negareis que, como buenos rockeros de pro que sois, tanto si os planteais tener descendencia en el futuro como si ya contais con ella, uno de vuestros miedos más íntimos, inconfesables y atávicos es que vuestra prole -carne de vuestra carne, sangre de vuestra sangre- os salga makinera, folklórica o vete tú a saber qué tipo de degeneración. ¿Estoy en lo cierto? Pues ya podeis respirar tranquilos, futuros papis y mamis, porque vuestra pesadilla más recurrente ha llegado a su fin. De un tiempo a esta parte contamos con el kit ideal para perpetuarnos eternamente, para fabricar réplicas a nuestra imagen y semejanza, para garantizar que los Dioses del Rock'n'Roll no se queden sin futuros acólitos. Pasen y vean, y vayan preparando la billetera.

Pero si creeis que los chupetes, los biberones y la ropa customizada no serán suficiente para inculcar a los enanos fe ciega en el metal, nada mejor que acunarlos con nanas rockeras, como las que factura el sello RockabyeBaby!. En su catálogo cuentan con una veintena de títulos repletos de canciones de cuna inspiradas en AC/DC, Green Day, Tool y otros muchos, y podeis creerme si os digo que proporcionan momentos realmente soporíferos. Eficacia comprobada.


viernes, 29 de febrero de 2008

La Lista de los Favoritos

Tan tonto me parece confeccionar las propias como detenerse a analizar las ajenas, pero que levante la mano quien no haya sucumbido, al menos una vez en la vida, y ni siquiera por cinco minutos, a tan inútiles labores. Yo mismo, sin ir más lejos, de crío malgasté tardes enteras de domingo rodeado de pilas de cómics y elaborando listas de mis superhéroes y supervillanos predilectos. Afortunadamente, el paso de los años ha impedido que acabe como el protagonista de 'Alta Fidelidad' -un idiota siempre dispuesto a elaborar listas de sus 5 principales-, aunque admito que, hasta no hace mucho tiempo, desperdiciaba mis momentos de ocio componiendo listas de futuras adquisiciones discográficas.

Ahora bien, si hay una lista difícil de eludir, por encima de la de la compra de detergente, cerveza y papel del WC, es la que elaboran anualmente las principales revistas del gremio con los mejores discos del año. Y sí, podremos estar de acuerdo o no con los galardonados, el orden en el que se han dispuesto, o la idoneidad de la inclusión o exclusión de tal o cual obra, pero quien más y quien menos -siempre que se disponga de un colega de charlas musicales- tarde o temprano convertirá la dichosa lista en tema de conversación, dando lugar a comentarios del tipo 'la lista de este redactor siempre es muy parecida a la de este otro', 'este menda siempre vota a los Hanoi aunque el disco sea una mierda', '¿cómo dejan votar a este idiota?',... Apreciaciones, en definitiva, cargadas de mayor o menor objetividad según el individuo que las pronuncie.

Pero los acontecimientos toman un cariz distinto cuando, a la luz de datos contrastados, se pone en evidencia que, en ocasiones, nos quieren dar gato por liebre. Y eso, precisamente, es lo que nos han querido colar en la versión nacional de la revista Rock Hard; para ser más exactos, en sus números de enero y febrero. Así, mientras en el primero se hizo pública la lista de favoritos de la redacción, en el siguiente se desglosaron las preferencias de cada uno de sus treinta colaboradores. Pero, gracias a que estoy en paro y dispongo de las 24 horas del día para tomarme en serio las más absurdas trivialidades, he descubierto que el ránking aparecido en el número de enero tergiversa por completo el resultado de las votaciones individuales, habiéndose confeccionado según criterios que poco o nada tienen que ver con el cómputo normal de votos. Por ello, lectores ociosos y/o desocupados, emprendamos juntos la más firme de las cruzadas con el objetivo de poner fin a tanta injusticia y difamación, y pongamos de una vez por todas, en aras de la verdad, las cosas en su sitio.

Permitidme que os refresque la memoria con el Top 10 que estos desalmados publicaron inicialmente:

1. Machine Head 'The Blackening'
2. Municipal Waste 'The Art of Partying'
3. Dimmu Borgir 'In Sorte Diaboli'
4. 3 inches of blood 'Fire Up The Blades'
5. Arch Enemy 'Rise Of The Tyrant'
6. As I Lay dying 'An Ocean Between Us'
7. Primordial 'To The Nameless Dead'
8. Down 'III: Over The Under'
9. Avenged Sevenfold 'Avenged Sevenfold'
10. Mayhem 'Ordo Ad Chao'

Hasta aquí todo bien. Podrán haber tantas disconformidades como gustos particulares existan, pero (supuestamente) tan sólo estamos ante la valoración global de la publicación. El problema es que, si se realiza un recuento pormenorizado de los votos, veremos que la adjudicación de las plazas se ha llevado a cabo, sino de forma arbitraria, sí con un objetivo difícil de desentrañar. De esta forma, discos que han obtenido dos papeletas (Municipal Waste, Dimmu Borgir y Primordial), o incluso sólo una (As I Lay Dying y Mayhem), sí han logrado copar las diez primeras posiciones, mientras otros, caso de Dark Tranquillity y Neurosis, que han contado con el apoyo de hasta tres redactores, han sido -inexplicablemente- excluidos de los principales puestos. Otros títulos, en cambio, en un acto de benevolencia, únicamente han visto minorada su valoración perdiendo varias posiciones en la clasificación; como ha sido el caso de Down, Arch Enemy y Avenged Sevenfold.

Pero estas irregularidades no son las que más afectan a la lista; el mayor agravio lo han sufrido los discos firmados por Megadeth y High On Fire, dos de los mejor valorados por la plantilla de redactores ('United Abominations' suma seis votos mientras 'Death Is This Communion' reune un total de cinco), pero que, sin embargo, han sido relegados a la categoría de discos 'no tan imprescindibles'.

Visto lo visto, y sin necesidad de entrar en más detalles, el listado de los 10 discos favoritos del año debería haber sido el siguiente:

1. Machine Head 'The Blackening'
2. Megadeth 'United Abominations'
3. Arch enemy 'Rise Of The Tyrant'
4. High on Fire 'Death Is This Communion'
5. Down 'III: Over The Under'
6. Avenged Sevenfold 'Avenged Sevenfold'
7. Neurosis 'Given To The Rising'
8. 3 inches of blood 'Fire Up The Blades'
9. Dark Tranquility 'Fiction'
10. Nightwish 'Dark Passion Play'

A partir de todo este desaguisado cabría preguntarse las razones de semejante sinsentido, por lo que he aquí mis conclusiones:

a) alguien ha pensado que, colocando en el ránking principal el nombre de las bandas por las cuales la revista ha apostado más firmemente, se otorgaría cierta noción de coherencia a dichas apuestas.

b) alguien se ha pasado por el forro los principios democráticos que debería prevalecer en cualquier sistema electoral y ha colado en el Hit Parade los discos que le ha dado la gana (discos, además, que no han cosechado demasiada aceptación entre el resto del staff).

c) alguien ha pensado que alterando el orden interno de la lista se introducía una relativa diversidad (y digo relativa porque, con los datos en la mano, salta a la vista que prácticamente los 10 nombres que copan la lista pertenecen -en distintas vertientes, por supuesto- al sector más extremo del metal). Puestos a introducir un elemento de variedad, digo yo, ¿porqué no colocar alguna banda más hard rockera (Hanoi Rocks, por ejemplo) o más melódica (caso de Nighttingale)?

d) alguien no ha pensado y punto.

Y dicho esto, ¿qué credibilidad tiene esta lista? A mi parecer, ninguna, cero patatero. ¿Qué sentido tiene, por lo tanto, tanto análisis, tanto comicio y tanta leche? Pues supongo que llenar páginas y más páginas (un total de nueve desperdiciaron en el número de enero y otras cuatro en el de febrero), y que nosotros paguemos por ellas. Así de simple.

lunes, 25 de febrero de 2008

Bloodlights

Quién me lo iba a decir a mí... Yo que siempre he considerado 'Automatic Thrill'(2004) de Gluecifer como un disco malo, sobreproducido y carente por completo de buenas canciones (es decir, el peor testamento que puede dejar una banda antes de desintegrarse), y resulta que, además de firmes detractores -como un servidor-, también cuenta con exaltados defensores -entre ellos, Míster Touched One de Helltrip-. Señores, para gustos, los colores.

Todo esto nos lleva a que, una vez finiquitada la aventura Gluecifer, su ex-líder, el guitarrista y guaperas Captain Poon, inició el pasado año una nueva etapa al frente de Bloodlights, su actual banda, y lo hizo, en primer lugar, tocando en Barcelona junto a Rockzilla sin traer siquiera disco bajo el brazo, para, unos meses después, ver publicado su homónimo debut. Y no está nada mal el debut, oigan.

Los temas se mueven entre el punk rock de corte americano (de Supersuckers a Green Day), el Hard&Heavy más clásico (los ecos a Motörhead, Iron Maiden o Thin Lizzy están presentes en piezas como 'Addiction', 'Hammer And The Wheel' y 'Over When I'm Done') y el power pop de unos Urge Overkill (sorprende, en ocasiones, el parecido de la voz de Poon con la de Nash Kato); y a pesar de que esta variedad de sonidos pueda suponer un lastre para quienes prefieren la claridad de ideas y las vertientes más puras, nadie puede descalificar un trabajo cargado de buenas canciones, elaboradas melodías, una producción de lujo y una diversidad ideal para combatir el aburrimiento.

Tal vez se echen en falta más estribillos memorables para redondear el conjunto, pero ello no es obstáculo para que se pueda calificar de prometedora esta ópera prima. Veremos cómo le sale el siguiente disco.

sábado, 23 de febrero de 2008

Los Ozporns

La verdad es que nunca le encontré la gracia a 'The Osbournes'. No sólo porque el formato propio de los reality me repatea la tripa, sino porque, si ya me parece triste ver a Halford inclinándose en sus conciertos como un abuelete con bastón con el fin de alcanzar las notas más altas, imaginaros lo que me supone contemplar al creador del baile de la rana pasearse por su mansión con los ademanes de Noel Gallagher, arrastrando los pies, cabizbajo y balbuceando gilipolleces... Aunque, pensándolo bien, si a él no le supone un problema convertirse en un hazmerreir a cambio de una bonita suma de dinero, no sé entonces dónde está la ofensa; cada cual es libre de vender su culo al mejor postor. Sin embargo, y a pesar de que entiendo que quien desconociese la obra de Ozzy se echase unas risas a su costa, para quienes respetamos su carrera como músico verle convertido en un bufón en esa autoparodia televisiva nos sienta como un puñetazo en el orgullo rockero. Es una sensación -salvando las distancias- similar a la que se experimenta viendo este sex-tape de Gene Simmons, el Doctor Love por excelencia, echando un polvo desganado, carente de brío, y con camiseta, pantalones y peluca puestos. De lo más esperpéntico.

A pesar de que tanto crítica como aficionados no suelen recibir con los brazos abiertos las sexplotations que inspiran este tipo de escándalos, es muy posible que, a raíz de esta filmación, algún avispado productor de cine triple X ponga en marcha un título (se me ocurre 'Family Jiggles') basado en el licencioso tropiezo del God of Thunder, por lo que sólo le pido a los responsables que, como mínimo, hagan algo un poco más digno que 'Los Ozporns', endeble y fláccida -por no llamarla morcillona- adaptación porno de la teleserie protagonizada por el Madman y su clan.

Producida por VCA Video hace ahora seis años, y dirigida por el todoterreno Antonio Passolini, 'Los Ozporns' es una (supuesta) comedia hardcore centrada en Izzy, una estrella del rock estreñida ('Soy el Príncipe de las Tinieblas y no estoy dispuesto que me metan nada por el culo" dice en una escena, a lo que su hija le responde: "Papá, una vez te metiste un micrófono"), disléxica y algo desmemoriada ante tantos años de abusos con las drogas, y su particular familia.

Lo diálogos, como habeis podido comprobar, están a la altura de la serie original, es decir, de lo más subnormales, aunque debo reconocer que el guión cuenta con algún que otro guiño gracioso, como cuando Izzy asegura que sus vástagos no son suyos, sino producto del affair que mantuvo su mujer, Cherry, con uno de los enanos que llevaba en una de sus giras. A pesar de ello, 'Los Ozporns' es, a todas luces, una cinta prescindible a más no poder. ¡¡Si incluso aparecen rapperos!!

Según mi cuñada (¡saludos, Mada!) el porno es la ciencia-ficción del sexo; y sí, en términos generales razón no le falta, pero en ocasiones el porno también es un fiel reflejo de la realidad que nos rodea. Buen ejemplo de ello es que, en el film que nos ocupa, el hijo de Izzy tiene la misma cara de gilipollas que el auténtico retoño de Ozzy.

Aunque, para caras, la que luce el actor Kyle Stone; un careto del que, incluso, se mofa el propio Izzy ('¿Me estás diciendo que este tío con cara de leñador irlandés es actor porno?' le espeta en pleno rostro).

Y si bien el palurdo de Stone es todo un adefesio, Izzy tampoco se queda atrás. Bueno, más bien el actor que lo interpreta, un pellejudo Barry Woods -parapetado para la ocasión tras un seudónimo tan apropiado como ¡¡Baz!! (os juro que yo no tengo nada que ver con este engendro)- quien luce de los más viejuno a sus 52 años.

El rodaje de una peli porno en la mansión de Izzy, además de proponer uno de esos extraños juegos de muñecas rusas (ya sabéis, el cine dentro del cine y esos rollos metalingüísticos que tanto gusta en el 'Dirigido por'), es la excusa para que actrices y actores de tercera regional desfilen ante nuestras narices interpretándose a sí mismos. Los más reconocibles son una chica llamada Chloe, y, como ya se ha visto, el desgraciado de Kyle, a quien no se le ocurre otra cosa que intentar impartir lecciones de mete-saca con una penosa erección que no se mantiene ni a la de tres. ¡¡Madre de Dios, menudo reparto!!

Al parecer la cinta cuenta con una secuela inédita en nuestro país, 'The Ozporns go to hell'(2003), que, por lo que se cuenta en algunos foros de internet, es todavía más infumable.

No hagais caso de las chavalas de la carátula: esto no da ni para unas pajillas.

viernes, 22 de febrero de 2008

Baroness

No, ni me he dejado un adjetivo cromático ni se me ha colado una 's' de más; estos Baroness tienen poco que ver con los hermanos De Castro y los postulados que abrazaran hace tres décadas. Lo de este cuarteto oriundo de Savannah se etiqueta -o eso he leído por ahí- como sludge/crust/doom metal ambiental, definición que, admito, no tengo ni puta idea de lo que significa -en mis tiempos se utilizaba el término 'heavy' a secas, y punto-, por lo que yo prefiero simplemente compararlos con Mastodon; menos agresivos y más melódicos, eso sí.

Tras un par de EP's y un split a medias con Unpersons, la aspereza de esas primeras obras ha evolucionado hacia un sonido mucho más depurado, constatable en 'Red Album', su puesta de largo editada el pasado año, un disco que, la verdad sea dicha, funciona mejor como unidad que como colección de canciones por separado. Así, por ser temas más directos, destacaría los iniciales 'Rays On Pinion', 'The Birthing' e 'Isak', seguidos por 'Wanderlust' y 'O'Appalachia'; aunque gracias al amplio espectro que cubre el resto de temas estamos ante un conjunto de lo más equilibrado. Situar unos cortes por encima de otros resulta complicado; no hay estribillos a los que aferrarse y la estructura de cada tema evoluciona de forma muy dinámica, con muchos cambios de ritmo y con escasa presencia de la voz (lo que lo convierte, prácticamente, en un disco instrumental; de hecho, de las diez piezas que lo conforman, cuatro lo son enteramente). Si necesitas algo diferente y poco accesible, pruébalos.

sábado, 16 de febrero de 2008

Helltrip

Macro-Entrevista (Parte 2)

Vuestras influencias son atípicas. Es como si tuvieseis un oído puesto en los 70’s y otro en los 90’s. ¿Qué década os influye más?
Hernmann (H): Pregunta difícil donde las haya…Creo que nos influye de igual manera, y eso es lo que nos hace hacer algo que no llega a ser tan revival ni tan moderno.

Puestos a etiquetar, ¿cómo preferís que se os denomine: como una banda de punk rock, de garage rock...?
Touched One (TO): High Energy Rock & Roll, sería lo mas acertado yo creo.

Se os compara con The Hives, The Hellacopters, The Nomads, Lime Spiders, Gluecifer... Yo sumaría a The Mooney Suzuki, Turbonegro, Pixies, Motörhead e incluso Iron Maiden. ¿Admitís la influencia de estas bandas? ¿Quiénes son vuestros padres espirituales?
H: Las influencias son tan variadas que no sabríamos decirte cuales son las más importantes. Escuchamos muchísimas bandas de muy distintos estilos y cada una de ellas nos aporta algo. Todas las bandas que citaste nos han influido en mayor o menor medida, nos apasiona el rock 70´s, nos gusta mucho Hellacopters, Gluecifer, Turbonegro, etc… Si todo ello lo unimos con un poco de Motorhead ya tenemos a Helltrip.

TO : Heavy poco, pero del bueno (risas). Sí, sin duda, directa o indirectamente estamos influenciados por todas esas bandas y muchas más. Yo añadiría sobre todo bandas asturianas con las que hemos crecido y a las cuales hemos visto tocar muchas veces como pueden ser Marshcrannies, The Leroys, Amon Ra, E-330, Los Nervios, Punishers, y un largo etc...

¿De donde os viene el gusto por las bandas setenteras? ¿Fuisteis así de precoces o se debe a la influencia de algún hermano mayor? ¿Qué discos circulaban por vuestra casa?
Mad Lolo (ML): Cuando yo tenía ocho años crecí escuchando las bandas que escuchaban mi hermano mayor y sus colegas: Deep Purple, Led Zeppelin, Metallica, Manowar, AC/DC, Siniestro total… más tarde llegó Nirvana, el grupo que más me influyó cuando yo era más pequeño, y a partir de ahí mi interés por el rock fue en aumento hasta la actualidad. ¿Discos que circulan por mi casa? Pues desde uno de mis preferidos como el ‘Born a Lion’ de Danko Jones a un recopilatorio de grandes clásicos de música clásica. Me encanta la música e intento escuchar de todo un poco.

TO: Mi padre era disc-jockey en una discoteca mierense, por lo que siempre hubo mucha música en mi casa, y muy variada; pero siempre me interesó la vertiente más rockera. Luego te empiezan a dejar cintas, y empecé a escuchar Nirvana, Green Day , también mucho HC melódico y menos melódico, y actualmente vuelta a los orígenes del Rock tanto con bandas de los 70 como más actuales. Destacaría como uno de mis discos favoritos el ‘Automatic Thrill’ de Gluecifer, un disco enorme para despedir a una banda enorme.

Good Man (GM): Supongo que, como todo el mundo, te empiezan a pasar discos hasta que das con uno que dices: ‘coño, cómo mola este tema’ y empiezas a buscar grupos que toquen cosas similares. En mi caso fue un grupo de Mieres que se llamaba La Ruta.

H: Recuerdo el ‘Devil Came to Me’ de Dover, ‘Agila’ y una cinta de canciones varias de Siniestro Total como los primeros referentes musicales. A partir de ahí comencé a escuchar mucho punk rock y hardcore melódico en la etapa adolescente. Luego comencé con el rock y ya no lo solté. Actualmente escucho de todo, desde post rock instrumental, punk rock, rock setentas…

Sois muy jóvenes. ¿Cual es la media de edad de la banda?
H: La media es de unos 25 años, más o menos. La verdad que nos alegramos mucho de conseguir todas estas cosas con relativamente poca edad.

En el disco es importante la labor que realiza Miguel Herrero a los teclados y el piano. ¿Es un quinto miembro a la sombra? ¿De dónde sale este hombre?
TO : Fue el productor de nuestro disco. Es multiinstrumentista y nos parecía una idea cojonuda que aportara algún arreglo de órgano y piano al disco. Lo hizo encantado y al final también metió algunos coros con nosotros. Supo lo que queríamos y lo hizo perfectamente bien. Estamos muy contentos con su trabajo. Actualmente tenemos un quinto hombre con nosotros, que es Quique Sanchís, asistente técnico en el estudio de Miguel Herrero, que es nuestro técnico de sonido para los directos.

En vuestros conciertos, ¿actuáis como cuarteto o contáis con su presencia?
ML: Hemos tocado con Miguel en un par de ocasiones y ha sido un auténtico lujo. A pesar de que fue una colaboración para presentar el disco, no descartamos volver a contar con sus teclados en algún concierto especial o algo así.

Vuestros directos se han ganado una buena fama. ¿Cómo los describiríais?
H: Viscerales. Tratamos de sacar todo lo que llevamos dentro y poner encima del escenario lo que hay que poner.

ML: Yo los definiría así: ‘con dos cojones’.

TO : Dejamos el alma encima del escenario. Tardamos un par de horas en recuperarnos de la media hora larga que suele durar nuestro repertorio.

GM: Con dos cojones. No hay otra manera.

¿Seguís algún ritual previo antes de salir al escenario?
H: Nos cambiamos de ropa, bebemos un par de birras y a ello.

TO: Al tener que cambiarnos, nos juntamos y nos animamos un poco si hay alguno un poco menos animado, y luego ya salimos todos juntos al tajo.

¿Cómo transcurre una semana normal en Helltrip? ¿Ensayáis mucho?
GM: Habitualmente ensayamos tres días por semana. Si el fin de semana tuvimos conciertos descansamos uno de los tres días, y si tenemos algún bolo importante procuramos ensayar el día antes. Las semanas que no tenemos bolos las dedicamos a componer, a revisar algunos matices del directo, etc…

Normalmente, si se ha tocado junto a una banda internacional, en la hoja promocional se hace constar. Vuestra hoja de servicios está limpia en ese aspecto. ¿No habéis querido añadir ninguna a propósito o es que no se os ha brindado esa oportunidad?
H: La verdad es que en nuestra hoja promocional nos gusta hablar de nosotros; y de tener que hablar de alguien nos gustaría hacerlo de bandas amigas nuestras, no de bandas internacionales que en la mayoría de los casos cagan para los teloneros. Hasta ahora no tenemos muy buen sabor de boca con ‘las bandas internacionales’. Y al igual que éstos, la mayoría de los promotores sólo tienen los ojos orientados en una dirección: la pasta. No se dan cuenta que el teloneo de una banda grande en Asturias, para un grupo como nosotros, supone una publicidad enorme y un extra de gente en el concierto. Con un poco de suerte en la sala va a haber personas que puedan proporcionar al telonero algún bolo de menor importancia en otro punto del país, o que la propia banda principal quiera acabar la gira con el grupo que los teloneó. De esta manera los grupos noveles podrían aspirar a algo más en poco tiempo y quién sabe si dentro de unos años son ellos los cabezas de cartel en Asturias… Hasta que esto no lo tengan claro todas las personas que organizan eventos de este tipo en Asturias, estamos dejando pasar un montón de oportunidades valiosísimas para todos nosotros.

Tal como habéis comentado al inicio, una publicación canadiense os reseñó ‘Risk Your Soul’. ¿Qué tal la promoción fuera de España?
H: La promo extrajera de momento se limita a internet. Enviamos algunos discos de promoción y poco más. Es difícil conseguir cosas importantes desde aquí, aunque seguiremos intentándolo.

¿Habéis recibido alguna oferta para tocar en el extranjero?
H: Pues de momento no. Hemos estado hablando con algunas personas de fuera de España pero no hay nada atado. A ver si poco a poco vamos llegando a oídos de más personas y podemos atar alguna fecha. Habíamos barajado la posibilidad de irnos a Canadá en verano, pero de momento sigue siendo un proyecto.

‘Sábanas Rojas’ ha sido editado por Santo Grial Records. ¿Cómo está siendo el trato con ellos? ¿Hay esfuerzos por su parte?
H: El trato es casi inexistente. Ellos reciben una subvención del Principado de Asturias para cubrir los gastos de grabación del disco, edición, promoción y demás historias. Luego, en función de cuantos discos vendas, deciden si ofrecerte un ‘contrato’ o algo por el estilo.

Asturias tiene una de las escenas rockeras más inquietas de la Península. ¿A qué crees que es debido? ¿Hay realmente un circuito alrededor? ¿Se puede hablar de solidez?
H: Precisamente creo que en Asturias hay grandes bandas por no existir nada de nada, ni siquiera un mínimo circuito de salas donde poder dar conciertos para 50 personas. Por ejemplo, hasta hace muy poco tiempo en Oviedo, y durante uno o dos años, no había ni una sala donde tocar. Ahora parece que les dejaron volver a ofrecer bolos (pero sólo de 8 a 10 de la noche) y para no más de 70-90 personas. En Mieres (ciudad de donde nosotros somos) desde hace cuatro años hasta ahora hubo aproximadamente cinco conciertos en bares pequeños. En Avilés, Gijón, Pravia, etc…más de lo mismo. Si a todo esto le añades que las promotoras que organizan conciertos en Asturias para bandas internacionalmente conocidas -como pueden ser The Datsuns- no incluyen en el cartel al menos una banda de aquí, que las salas con un aforo algo más elevado te piden una burrada de alquiler para poder montar algún festival, que no haya una discográfica que apueste de verdad por bandas noveles, que algún dueño de alguna sala importante tiene tan poco respeto por una banda asturiana como para querer bajarte del escenario en medio de un concierto porque ‘estáis sonando muy alto’ (apunte importante: en dicha sala tocaron grupos como Sepultura…), etc, etc…¿Qué les queda a bandas como nosotros? Ensayar, tratar de hacer temas buenos y buscarte la vida fuera de Asturias. Y para ello sabes que cada vez que pisas un escenario del resto de España debes comerte con patatas a todo dios si quieres que te vuelvan a llamar el año que viene.

¿Qué tal la relación con el resto de bandas?
H: Creemos que muy bien (digo creemos porque a veces te llevas alguna sorpresa). No somos una banda que dé que hablar en otros sentidos que no sean estrictamente musicales, o al menos eso creemos nosotros (risas). El trato con las bandas asturianas es en general muy cordial; compartimos escenarios, coincidimos en bares, tratamos de ayudarnos a nivel de contactos para la promo, etc… Creo que salvo rosas excepciones y locuras transitorias de fin de semana (risas) hay buen ambiente.

¿Cuáles son vuestros planes inmediatos?
H: Los planes inmediatos son tocar, tocar y volver a tocar, seguir disfrutando tanto de esta historia, tratar de dar cada día un paso más y procurar alejarse de todo lo falso, hipócrita e ignorante que desgraciadamente va íntimamente ligado a formar parte de la farándula y en especial la roquera, debido a un montón de ‘ases frustrados de la guitarra’.

TO : Pues tenemos un par de bolos por Asturias en marzo, y el 16 y 17 de mayo en Ferrol y A Coruña. Estamos tratando de cerrar algo por el País Vasco y Cantabria y hacernos algún festival en verano. Todo el que esté interesado en ver a Helltrip cerca de su casa que se ponga en contacto a través de helltrip@hotmail.com. Si las fechas lo permiten estaremos encantados de ir a tocar.

¿Cuáles han sido los últimos discos que os habéis agenciado?
H: Un vinilo del último disco de Boss Martians, el nuevo disco de The Punishers ‘Faster Harder Deeper’ (¡¡gran disco!!) y el último álbum de Isis, en vinilo también.

ML: Yo siempre he sido muy piratilla para la música (risas). Últimamente no suelo comprar mucha música ya que la vida ‘ta muy chunga y no me llega el dinero para los colocones. El último disco que he comprado ha sido el nuevo de los Punishers y anteriormente uno de los Who, ‘BBC Sessions’, y el ‘Ten’ de Pearl Jam.

TO: Compro Vinilo, y lo último ha sido el ‘Aqualung’ de Jethro Tull, ‘Okonokos’ de My Morning Jacket, ‘High Time’ de MC5, y lo ultimísimo: un DVD de Supersuckers (‘Live at Helldorado – Vitoria’) en el que hice una aparición estelar subiendo del público a tocar el bajo de Eddie Spaghetti, lo cual se ha podido convertir en una anécdota a nivel mundial (y no es broma...).

GM: ‘Gonzo’ de Ted Nugent, y singles de Tokio Sex Destruction.

Y ya para acabar…
Helltrip: A todos vosotros, esperamos que disfrutéis mucho de nuestro ‘Sábanas Rojas’ y que nos veamos en muchos escenarios durante muchos años. Un saludo a todos y muchas gracias.

jueves, 7 de febrero de 2008

Rob Zombie

Cuando parecía que no iba a editarse nada digno de escucharse hasta bien entrada la primavera, esta misma semana se me han acumulado nuevos y candentes lanzamientos discográficos. Pero como me gusta tomarme estas cosas con calma, y me niego a dedicarle un post a un disco a la primera de cambio, prefiero darme un respiro y no apresurarme en mis valoraciones. Así que, mientras profundizo en esa mini-avalancha de novedades, en los próximos días me dedicaré a recuperar obras del año pasado, que se me quedaron muchas y muy buenas en el tintero.

El primero de esta serie es 'Zombie Live', primer disco en directo del polifacético artífice del todavía calentito remake cinematográfico 'Halloween', un film -en mi opinión- fallido en su intento por adentrarse en la psique del brutal asesino protagonista, pero más que correcto como muestra de splasher sanguinolento y bodycount.

Pero bien, ciñéndome al disco, es posible que los antiguos fans a ultranza de White Zombie se echen las manos a la cabeza ante dicho trabajo, preguntándose porqué el que fuera líder de la formación no dio ese paso tras la edición de 'Astro-Creep: 2000'(1995), exactamente cuando la banda estaba en su punto álgido de fama y creatividad. Es justo reconocer que esa decisión hubiese sido mil veces más acertada que la edición de aquel nefasto cd de remezclas titulado 'Supersexy Swingin' Sounds'(1996), pero, en lo que a mí respecta -que ni de coña considero inferior la trayectoria en solitario del amigo Rob-, este 'Zombie Live' llega en el momento perfecto.

Cierto, ya no tenemos aquí ni a J, ni a Tempesta ni a Sean Yseult, pero -qué queréis que os diga- el total de canciones que grabaron en su día White Zombie no da para un disco en directo (o, lo que es lo mismo, para un 'greatest hits' registrado en vivo). Reconozco que temas como 'More Human Than Human' y 'Thunder Kiss 65' obtienen la certificación de clásicos de los 90, pero el grueso de 'La Sexorcisto'(1992) y 'Astro-Creep' no me produce escalofríos de placer precisamente (temas aceptables, con un sonido novedoso, pero poco más).

Pero ahora, en pleno 2007, con Rob habiendo firmado tres discos aceptables y un puñado de nuevos himnos -inferiores, eso sí, al material de White Zombie en cuanto a ferocidad-, esta entrega en directo se me antoja la culminación de un proyecto que, de haberse llevado a cabo una década atrás, no hubiese reunido un repertorio tan consistente como el que éste nos presenta. Y no es decir poco. Si es que a veces la nostalgia nos pierde...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Slayer

Estareis de acuerdo conmigo en que cualquier excusa resulta válida a la hora de ver una grabación en directo de Araya y los suyos, ¿me equivoco? En mi caso, el motivo que me ha servido de argumento para repasar su actuación en el festival Rock Am Ring de 2005 ha sido un episodio (concretamente el que hace cinco de la primera temporada) de la teleserie 'Californication', una slice of life de lo más picante que, no sólo evoca algunos de los rasgos del gran Bukowski, sino que con su título ha logrado molestar a esos marqueses-de-chorra-pelada llamados Red Hot Chili Peppers, los abogados de los cuales no han perdido tiempo al interponer una demanda contra la productora.

Pues bien, en dicho capítulo el escritor en horas bajas Hank Moody -personaje encarnado por David Duchovny (más conocido como el agente Mulder de 'Expediente X')-, es entrevistado en una emisora de radio por un locutor -interpretado éste por el Hombre del Renacimiento del Rock: Mr. Henry Rollins-, quien, justo antes de mofarse del retraso de más de una década del 'Chinese Democracy' (¿2025?) de l'enfant Axl Rose, cita los títulos de tres obras del literato: 'South of Heaven', 'Seasons in the Abyss' y 'God Hates Us All'. Todo forma parte de la ficción, por supuesto, pero queda claro que, como mínimo, uno de los guionistas de la serie es fan de Slayer. Lo que no sabemos es si lo será hasta el punto de llevar grabado a fuego en el pecho el nombre de su banda favorita, o si está dispuesto a perder parte de su capacidad auditiva cuando va a verles en directo... Y dicho esto, confieso públicamente que, ni mucho menos, me considero un die-hard fan de Slayer. Y la prueba de ello es que la única vez que presencié su descarga en vivo me taponé los oídos con algodón; acto que, muy educadamente, me reprendió un idiota en los lavabos de la sala Razzmatazz. Como suele decirse: que cada palo aguante su vela.

En cuanto al show del cuarteto en el Rock Am Ring, a pesar de estar ya algo mayores para tanto ajetreo, se les sigue viendo en buena forma. Traen bajo el brazo el brutal 'God Hate Us All', y Dave Lombardo vuelve a estar tras la batería, así que pocas cosas de este mundo pueden frenarles en los 55 minutos que permanecen sobre las tablas. Bueno, sí, hay una, pero sólo les afecta de forma circunstancial. Y es que, al tercer tema, la metereología se manifiesta -muy profética ella- desatando una tormenta de verano que amaina seis temas después en 'Show No Mercy', justo antes de -¡mecachis!- 'Raining Blood'. Pero ni el temporal ni los problemas de sonido -que los hubo- son obstáculo para un repertorio como el suyo.

Set-list:

Disciple / Stain Of Mind / Chemical Warfare / Hell Awaits / Mandatory Suicide / War Ensemble / Blood Red / Dead Skin Mask / Show No Mercy / Raining Blood / South Of Heaven / Angel Of Death