viernes, 27 de junio de 2008

Opeth

Si la cosa no va a más en el futuro, Opeth se encuentra ahora mismo en la que será la etapa más dulce de su historia. Apariciones en prensa por doquier, amplio reconocimiento de crítica y fans, ventas que se disparan... Dudo mucho que algún día lleguen a conquistar al gran público, pero se hace patente que los suecos están en su punto álgido de popularidad; y eso que la suya es una de las propuestas más oscuras y siniestras dentro del Metal actual. Aunque, dicho sea de paso, y sin ánimo de menospreciar a nadie, catalogarles como simple banda metálica me parece un error. No por nada sus influencias recorren el camino transitado por las grandes bandas del rock progresivo de los 70, el folk psicodélico y decenas de estilos musicales de lo más variopinto (sin olvidar el metal más extremo, por supuesto).

Su nuevo disco, 'Watershed', el noveno de su dilatada discografía de estudio, es un ejemplo de versatilidad elevado a la máxima potencia, una obra que, si se persigue descubrir todos los matices que atesora, obliga a dedicarle más horas de escucha y prestarle más atención de lo que es habitual en cualquier disco convencional.

Desde el inicio con la balada 'Coil', con dueto de voz femenina que te pondrá la piel de gallina, hasta el desenlace con la épica oriental de 'Hex Omega', la música que nos ofrece Mikael Åkerfeldt, líder y principal compositor de la formación, es de un contraste inusual; una propiedad que se subraya tras escuchar, por ejemplo, 'Heir Apparent', un tema en el que se intercalan pasajes atmosféricos de una belleza instrumental extasiante con el brutal death más primitivo y tenebroso. Así son ellos de contradictorios.

Es difícil elegir un tema por encima de otro, pero a mi gusto sobresale por méritos propios 'The Lotus Eater', una odisea que roza los 9 minutos de duración y que contiene la mayor concentración de cambios de tempo por minuto que se haya podido escuchar en mucho tiempo. Puro onanismo instrumental al servicio de las sensaciones auditivas más exquisitas. Aunque si de exquisitez hablamos, nada como 'Burden'. De ensueño.

Si tienes intención de agenciarte 'Watershed' deberías saber que circula una edición ampliada, con un artwork diferente y unas cuantas golosinas hechas canción, entre las que se incluyen un 'Derelict Herds' que es puro Dream Theater (sin contar las partes demoníacas, claro), y un par de versiones: una de Robin Trower, y otra, 'Den Standiga Resan' de Marie Fredriksson, una balada acústica cantada en sueco que es una auténtica delicia.

jueves, 26 de junio de 2008

Anthrax

Por fin, tras meses de espera, se despeja la incógnita que rodeaba a Dan Nelson, el nuevo fichaje de Anthrax. Hasta el momento conocíamos su nombre, su cara y parte de su pasado (militó en los desconocidos Devilsize, Unbroken, Under Red Sky, Discipline y Crucibal), pero de lo que de verdad nos interesa de él, su capacidad para suplir a dos de los más grandes vocalistas que ha dado el metal, todavía no había evidencias sonoras. Al final, como se suele decir, todo llega; el misterio se ha desvelado y menuda sorpresa ha traido consigo, porque el chaval es todo un portento a las voces. Por descontado, no hará olvidar la etapa de sus antecesores, pero incluso los fans más escépticos (entre los que yo mismo me contaba) reconocerán su valía como frontman y cantante.
Es más, confieso que he vuelto a recuperar la confianza en la banda. Y es que a nadie se le escapa que, meses atrás, los neoyorkinos se encontraban en el punto más bajo de su carrera. Tanto entre sus fans como en la prensa campaba el desconcierto, la desconfianza y el descrédito, y estoy seguro que no han sido pocos quienes, dándoles por perdidos, tomaron la decisión de girarles la espalda definitivamente. No es para menos; las últimas (y arriesgadas) maniobras de Scott Ian y Charlie Benante (despido de John Bush y readmisión de antiguos miembros que poco o nada tenían que ofrecer), además de salirles rana, acabaron con toda su credibilidad. Y es que las argucias que emplearon fueron más propias del semita Gene Simmons que de unos tipos que hace lustros dejaron atrás su etapa de mayor popularidad.

Estando así las cosas, a Anthrax sólo les quedaba una salida: jugárselo todo a una sola carta. Afortunadamente, y de la mano del guitarrista Rob Caggiano, han dado con la pieza clave que, a mi juicio, devolverá las aguas a su cauce natural. Para confirmarlo disponemos de una grabación en directo que circula por la Red desde hace unas semanas; un bootleg registrado en Chicago el pasado 28 de mayo que ha supuesto la primera aparición de la banda con Dan Nelson al frente.

Imagino que la grabación ha pasado el filtro de la banda, porque sino no se entiende que la calidad de sonido, sin ser sobresaliente, sea más que digna, o que en el repertorio se incluyan tres nuevos temas (los potentes 'Fight'em Till You Can't', 'Revolution Screams' y 'Vampyres', muy en la línea de sus últimos discos) como avance de su próximo álbum, todavía sin fecha de salida prevista.

Tal como se aprecia en la grabación, el ambiente que reina en el local es de auténtica histeria colectiva, de sincera aceptación hacia el recién llegado. Nelson, por su parte, parece moverse como pez en el agua. Canta con unas pelotas y jalea al público con una seguridad que parece que llevase años ocupando ese puesto. No se puede negar que el chaval no sólo posee buena presencia sino que tiene madera. Su timbre de voz está más cercano al de Bush que al de Belladonna, y tanto en las partes melódicas como en las cañeras da la talla sobradamente. Es más, grita como un poseso sin aparentes esfuerzos, como el Phil Anselmo más cabreado. Se aprecia, además, que el período de adaptación a la nueva situación lo ha llevado a cabo sin traumas. Se le nota muy integrado en el seno de la banda, como uno más. Sólo hay que escucharle vociferando al respetable un 'Who is ready for Anthrax in 2008? We're back, motherfuckers!!!' para darse cuenta de ello. No todo el mérito es suyo, claro; la banda que tiene detrás apoyándole es una auténtica apisonadora, una maquinaria perfectamente engrasada capaz de patearte el culo a la primera de cambio.

Renacidos de sus cenizas, con fuerzas renovadas y savia nueva entre sus filas, Anthrax regresan de forma triunfal. Yo de ti me echaría a un lado, porque parecen dispuestos a comerse todo lo que se les ponga por delante. Avisado estás.

miércoles, 25 de junio de 2008

School & Rock

Ahora que la temporada de exámenes está llegando a su fin es un buen momento para dar un repaso a aquellos discos que, durante años, no sólo amenizaron mis largas jornadas de estudio, sino que me inyectaron las fuerzas necesarias para resistir la tentación de meterme en el sobre a una hora prudencial.

Discos selectos, por otra parte, que para servir a mis fines debían ajustarse a una serie de reglas no escritas. Tres, exactamente; como en 'Gremlins'. En primer lugar: prohibida la música cantada en español. Descartadas las bandas nacionales, por lo tanto. No menos importante era el veto a la tralla más agresiva. El thrash metal era, pues, considerado material clandestino de lo más nocivo. Y para acabar: nunca, nunca, canciones demasiado pegadizas. Adiós, claro está, a todos esos himnos que arrancan de tu garganta un irresistible estribillo.

Con semejantes restricciones comprenderéis que no fueran muy numerosos los álbumes a los que recurría en las maratonianas sesiones de empolle. A decir verdad, escasamente una cuarentena. Estas limitaciones, lógicamente, degeneraron en comportamientos obsesivos de lo menos saludable, como, por ejemplo, someterme diariamente a los mismos 11 discos durante un mes seguido. Por orden estricto, además. Era el caso de Rush, con quienes iniciaba la rutina diaria pinchando su 'Fly By Night', para seguir a continuación con 'Caress Of Steel', '2112', y así sucesivamente hasta entrar de lleno en su etapa ochentera, comenzando con 'Permanent Waves' y 'Moving Pictures' hasta desembocar en el majestuoso 'Hold Your Fire'. Aunque los títulos que más me obsesionaban por entonces eran los irrepetibles 'Signals' y 'Grace Under Pressure', dos discazos de los que ya no se graban. Ignoro qué extraña cualidad matemática impregnó el bueno de Neil Peart con sus baquetas a todos aquellos álbumes, pero servidor bien supo sacarle partido cada vez que me enfrenté a intrincados problemas de cálculo.

Aparte del trío canadiense, los artistas que sonaban más frecuentemente en mi equipo eran sus compatriotas Voivod (exclusivamente sus discos más reposados, los raritos 'Angel Rat' y 'The Outer Limits'), Joe Satriani ('Flying In A Blue Dream', 'The Extremist' y el cd de estudio del doble 'Time Machine' me sirvieron de inspiración en innumerables ocasiones, no así su fantástico 'Surfing With The Alien', el cual -no me preguntéis por qué- me resultaba incompatible), Queensrÿche ('Promised Land' y 'Hear In The Now Frontier' echaron un cable en más de un momento de bloqueo mental), Savatage (los discos pertenecientes a la etapa de Zachary Stevens eran mis predilectos para tales labores), Fates Warning (y su tranquilo 'Inside Out'), Dream Theater (con 'Images And Words','Awake', y 'A Change Of Seasons' en cabeza), Harem Scarem (su trilogía básica 'Mood Swings' 'Voice Of Reason' y 'Karma Cleansing' endulzó centenares de horas), Mr. Big (únicamente su tercer disco, 'Bump Ahead', del cual, gracias a la función 'programa' de mi minicadena, descartaba el cañero corte inicial, el fiero 'Colorado Bulldog'), L7 (los cortes más pop de 'Hungry For Stink' y 'The Beauty Process' cumplieron su cometido con creces), Mad Season (y su soberbio 'Above'), Temple Of The Dog, Alice In Chains (pero sólo su EP 'Jar Of Flies' y su disco homónimo), Nirvana (con su unplugged grabado en New York -es curioso pero no me servía cualquier otro unplugged, tenía que ser éste-), e incluso Faith No More ('King For A Day' tuvo un espacio destacado entre mis preferencias, con la particularidad de hacer sonar sólo los temas más calmados).

Desde aquellos lejanos días pocas variaciones ha experimentado mi lista de favoritos. Si acaso, a la hora de encarar mis actuales estudios el título más llamativo que he incorporado haya sido el 'I'm Your Man' de Leonard Cohen, un auténtico soplo de aire fresco frente a tanto Rock'n'Roll que, hasta el momento, ha dado sus frutos de forma positiva. Y eso que su portada, con el autor zampándose un plátano cual primario simio, no es que despierte precisamente el intelecto.

lunes, 23 de junio de 2008

viernes, 30 de mayo de 2008

Testament

Prometía ser uno de los dobles carteles del año, pero (supongo que) la codicia de los promotores ha ganado finalmente la partida. Nada que reprochar, por otra parte, el pastel era demasiado suculento, pero a los fans nos han jodido vivos si lo que pretendíamos era presenciar los shows de Testament y Death Angel al precio de un ticket sencillo. Así, confirmadas las actuaciones por separado de cada una de las bandas, lo que nos toca pasa por duplicar el desembolso en taquilla o, peor aún, sacrificar una de las dos citas. Cruenta encrucijada, sin duda. En cualquier caso, lo único positivo que sacaremos de esta sangría económica es que Death Angel no ejercerán de teloneros (o invitados de lujo, como gustan de bautizarse las bandas cuando toca jugar en desventaja), por lo que su set (vuelvo a suponer) se alargará como obedece a su nuevo papel de cabezas de cartel. Quien asista a su show que nos lo cuente, que yo ya tengo claro a cual de los dos renunciaré.

Pataletas a un lado, es el momento de centrarme en 'The Formation of Damnation', el título que marca el regreso discográfico del quinteto tras nueve años de silencio; un silencio que han hecho trizas con un tracklist de los que quitan el hipo. Parafraseando el estilo ampuloso y recargado de la prensa musical: once estallidos de furia metálica, dura, áspera y agresiva directos a tu yugular. ¡Toma ya! Y ríanse ustedes de esa pandilla de jovenzuelos (imberbes a medio hacer con voz pitufada, cero actitud y talento nulo) que nos quieren vender como la nueva ola del Thrash Metal. Yo os digo, aficionados de medio pelo: encerraos en vuestras casas, enchufad vuestras jodidas XBox y dejad paso a los veteranos, que un simple eructo del gran Chuck Billy os quita de enmedio en un periquete.


Gira española (Junio 2008):

Domingo 22: Bilbao
Lunes 23: Vigo
Martes 24: Madrid
Miércoles 25: Barcelona

jueves, 29 de mayo de 2008

Sex Museum

Es curioso que en el plazo de un par de meses se hayan puesto en circulación un par de discos compilatorios con títulos, no por verídicos, sí algo irónicos. El que lleva la firma de Dream Theater es traducible como 'un gran éxito... y veintiuna otras bonitas canciones', mientras que el de los madrileños Sex Museum hace lo propio con 'quince éxitos que nunca lo fueron'. Verdades como puños -es indiscutible- pero que dejan entrever, con cierto regustillo amargo (pero sin acritud, eh), una realidad poco amable: el desajuste entre reconocimiento comercial y potencialidad que acompaña a ambas bandas. Aunque tampoco les pueden ir demasiado mal las cosas, porque sus carreras son longevas como pocas en sus respectivos circuitos...

Al margen del tono sarcástico empleado, sendos recopilatorios tienen una diferencia fundamental. Así, mientras los americanos se han limitado a realizar un corta-y-pega (con alguna que otra rareza difícil de localizar -que los fans son gilipollas, pero no tanto-), los compatriotas se han metido en el estudio para regrabar sus frustrados éxitos-que-nunca-lo-fueron, revitalizándolos con una inyección de energía ejemplar que en ocasiones los hace irreconocibles.

El repertorio seleccionado, a excepción de un par de piezas anteriores a su etapa con Locomotive, bebe de 'Sonic' (2000), 'Speed Kings' (2001) y su última referencia, el poco convincente 'United' (2006), sumando una serie de temas nuevos (uno en el cd, dos en la edición de vinilo) que no desentonan en absoluto con el nivel del resto. El resultado obtenido es, pues, de lo más satisfactorio, pudiendo incluso hablar de un nuevo episodio en su abultada discografía; un episodio que no puede faltar en tu estantería si gustas del hard-rock añejo con clase y poderío.

jueves, 22 de mayo de 2008

Memphis West 3

Los directores Joe Berlinger & Bruce Sinofsky se ganaron una pequeña parcela en la Historia del Rock desde que el primer fotograma de su rockumentary 'Some Kind Of Monster' iluminara una pantalla, pero sería una injusticia que otro de sus documentales, 'Paradise Lost' (curiosamente, con banda sonora a cargo de Metallica), no acabase figurando junto a 'Sangre Fría' de Truman Capote como una de las cimas creativas de la Crónica Negra.

'Paradise Lost' (nada que ver con la banda inglesa de doom) es un díptico de casi cinco horas de duración dividido en dos partes, 'The Child Murders At Robin Hood Hills' (1996) y 'Revelations' (2000), centrado en la investigación de un triple asesinato cometido a principios de los '90 en una pequeña localidad de Arkansas, en la América más profunda que os podáis imaginar. Las víctimas: tres niños de ocho años asesinados de forma brutal en lo que, a ojos de la fiscalía, obedece a un rito satánico; los sentenciados: Damien Echols, Jason Baldwin y Jesse Misskelley, tres metalheads adolescentes -bautizados desde entonces como los Tres de Memphis West- que a día de hoy cumplen sus condenas (dos cadenas perpetuas y una pena capital) por un crimen que no cometieron; o eso se deduce a la vista de este reportaje. La filmación recoge los testimonios de familiares y amigos, agentes del cuerpo policial, forenses, psiquiatras y demás implicados en la investigación y el proceso judicial que se desencadenó, dejando al descubierto una serie de irregularidades alrededor del caso, amén de una ausencia total de evidencias físicas que inculpen a los condenados, que apuntan a la búsqueda desesperada de un chivo expiatorio por parte de las Autoridades.

Convertidos en cabeza de turco, los tres jóvenes (actualmente ya treinteañeros) pronto contaron con una plataforma de apoyo, la denominada FTMW3 (o 'Free The Memphis West Three'), una iniciativa civil nacida con los propósitos de difundir públicamente esta moderna caza de brujas y recaudar fondos para hacer frente a los costes de una apelación. Uno de los artistas más involucrados en el tema -sin despreciar la labor de Supersuckers, Winona Ryder, Tom Waits, Marilyn Manson y tantos otros- ha sido Henry 'angry man' Rollins, quien en 2002 reunió a la flor y nata del Rock más afilado (Iggy Pop, Cedric Bixler Zavala, Corey Taylor, Nick Oliveri, Mike Patton, Ice T, Tom Araya, Lemmy y un largo etcétera) para la grabación de 'Rise ABove', un disco con fines benéficos que retomaba 24 himnos de Black Flag, en crudo.

Aunque, para crudeza, la propia realidad, que no es otra que los auténticos autores del crimen siguen en libertad mientras tres inocentes se pudren en la cárcel. América: land of the free, home of the brave... o eso cuentan.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Supagroup

Martes 20 de Mayo, Sala Apolo (2), Barcelona

Fiesta por todo lo alto la que se vivió anoche en Barna City. Desde que en 2006 giraran dos veces seguidas por nuestro país no se había presentado la oportunidad de verles de nuevo por aquí, así que las ganas de reencontrarse con estos dos parientes lejanos del Pequeño Dragón se palpaban en el ambiente. De acuerdo, su último disco -'Fire For Hire'- no es tan incendiario como su predecesor, pero los artífices de 'Rules'(2005) cuentan con munición extra en la recámara. Y en todo rostro que nos la dispararon... Pim pam pum, salieron por faena, con ganas de rockear y divertir(se). Y es que, sin darnos apenas unos segundos entre tema y tema, desgranaron su segundo disco de cabo a rabo (a excepción del medio tiempo 'I'm Gonna Change'), dieron un repaso bastante somero a su última obra (conté cinco piezas) e hicieron un hueco en sus 80 minutos de permanencia sobre el escenario a una versión de Van Halen. De todo ello tienen buena prueba a continuación.





domingo, 18 de mayo de 2008

Junkyard + '77

16 de Mayo, Sala KGB, Barcelona


Elevado a la categoría de mítico, Junkyard lo tenían difícil -sino imposible- para superar (o siquiera igualar) el soberbio concierto que ofrecieron en el legendario Serie Z. Y bien, no seré yo quien diga que su paso por Barcelona se saldase con un concierto decepcionante (¡ni mucho menos!), pero el nivel era tan exageradamente sobrehumano que, como era de esperar, no consiguieron batir su marca. Lógicamente la culpa no fue suya. Se les ha endiosado tanto en los últimos años, y las expectativas eran tan elevadas, que repetir lo irrepetible se antojaba tarea inviable. Es lo malo de arrastrar una leyenda...

Los que tomaron el escenario sin carga a sus espaldas fueron los barceloneses '77, quienes en media hora entregaron más de lo que muchas bandas no serán capaces de dar en toda su vida: una lección de rock'n'roll con todas sus letras, puntos y comas. Y me da igual que copien a AC/DC tan descaradamente (¿no lo hacen Airbourne y Supagroup?); hacía años que no veía tal despliegue de energía sobre las tablas. ¡A seguirles los pasos pero ya!


Y de regalo: las fotos de la velada las podéis descargar aquí.

jueves, 15 de mayo de 2008

The Hellacopters

Embaucadores del Rock'n'Roll

Si por mentira entendemos la omisión de información, a la luz de las entrevistas que ha concedido Nicke Royale se puede llegar a pensar que el líder de los Hellacopters miente como un bellaco. ¿Por qué? Pues porque por más que leo y releo sus declaraciones en los últimos números de Rock Hard y Popular 1 nada hace entrever que el canto de cisne de los escandinavos sea un disco de versiones. Es más, ni los propios redactores -que no hacen más que elogiar sus 'nuevas' composiciones tanto en las reseñas como en los careos- parecen haberse percatado de este detalle. Ello explica que, aprovechándose de este desconocimiento, cuando se interroga a Royale acerca del significado de algunas de las canciones el tipo se salga por la tangente con evasivas del tipo 'creo que realmente trata de...' cuando no directamente con un 'no sé realmente de qué va la canción'. Curioso, sin duda, y más teniendo en cuenta que en la web oficial de la banda se deja claro que 'Head Off' es un cover album, ¡incluso se detalla a quien pertenece originalmente cada canción! Yo creo que, más que mentir, el bueno de Royale se estaba burlando del desconocimiento de sus entrevistadores, que ni leyeron la nota de prensa ni hicieron los deberes a la hora de redactar sus cuestionarios. ¡Un aplauso para ti, Nicke!

Poco importa. Lo que cuenta es que -para mi sorpresa- 'Head Off' es un disco realmente bueno. Y recalco su carácter sorprendente porque, personalmente, los Hellacopters llevaban muertos desde hacía bastante tiempo. Ya lo he comentado por aquí en alguna ocasión, pero su directo nunca me hizo vibrar (y les he visto dos veces...), y sus últimos lanzamientos me parecieron reiterativos y faltos de pegada. Afortunadamente no ha sido así con el album que marcará su despedida ¿definitiva? Y si bien es cierto que han manejado un material prácticamente desconocido para el gran público rockero, meritorio me parece que se hayan apropiado de las canciones como lo han hecho, haciéndolas sonar como si de composiciones propias se tratara. Encima, si a eso sumamos que la selección es excelente, muy compensada entre temas enérgicos y otros más melódicos, sólo cabe quitarse el sombrero y pronunciar aquéllo de 'hasta pronto, amigos'. Quién sabe, lo mismo hasta les doy una tercera oportunidad a su paso por Barna.

martes, 13 de mayo de 2008

The BellRays

Seguro que los fans más garageros de la banda retrocedieron dos pasos ante la limpieza que desprendía el sonido de su anterior 'Have A Little Faith', pero a mi gusto el vuelco que dio el cuarteto con ese disco les sentó de maravilla. Achicaron su vena más punk, es cierto, pero ganaron en riqueza de matices, profundizando en su vertiente más afro a base de revivir el soul y el funk de los 70. Tal vez, de lo único que pecaba aquel álbum era de perderse en la dispersión ante tanta divagación estilística, error que han subsanado en este nuevo 'Hard Sweet And Sticky', un disco mucho más conciso en sus planteamientos, y más sensual en sus resultados.

Dividido en dos partes bien diferenciadas, la primera amplifica su intensidad en un in crescendo imparable para, en su punto álgido, aminorar lentamente; la segunda, en cambio, discurre alternando piezas de tempos cálidos con otras realmente enérgicas, logrando un equilibrio imposible entre punk, soul, jazz, rock, funk y hard rock.

Habrá quien les acuse de traidores por intentar hacerse un hueco en el mainstream, aunque, visto el clip que han rodado para su primer sencillo, queda clarísimo que ése no es su objetivo. Bueno, eso o todavía hay gente que cree que la MTV no emplea la censura en sus contenidos.

viernes, 9 de mayo de 2008

Jon Oliva's Pain

8 de Mayo, Sala 1 Salamandra, L'Hospitalet de Llobregat

No iba de farol el amigo Oliva cuando, en el último número de la Rock Hard, aseguraba que en sus próximos conciertos habría gratas sorpresas. Allí nos advertía que, además de repasar en profundidad su último trabajo (el notable 'Global Warning'), también rescataría temas oscuros de su pasado al frente de Savatage; y así fue.

Con un sonido inmejorable, una actitud positiva en todo momento y un repertorio de ensueño (¿qué se puede esperar de un concierto que empieza con 'Sirens' y finaliza con 'Hall Of The Mountain King'?), las casi dos horas se pasaron volando.

Si controlais al dedillo el material clásico de los 'Tage, con un vistazo al setlist identificaréis rápidamente las muchas perlas que anoche sonaron (¡'Unusual' de 'Power Of The Night'! , 'Gutter Ballet', ¡'Hounds'!, ¡¡'Jesus Saves'!!... de infarto ). Aunque, sin ningún tipo de duda, la mayor sorpresa fue la 'versión' que se marcó de 'Chance' (recordar que este tema pertenece a 'Handful Of Rain', el segundo disco de Savatage en el que la labor vocal se delegó en el solvente -pero poco carismático- Zach Stevens). Tal como Jon se encarga de recordarnos: 'esto es lo más parecido a Savatage que los fans van a tener'. Doy fe de ello.

Y para muestra, un botón: 'Chance'.


jueves, 8 de mayo de 2008

Heaven's Basement

Hace un par de semanas les mencioné de pasada, pero después de escuchar con detenimiento las 7 canciones que han puesto a disposición del público (repartidas entre su web y su myspace), era inevitable que les dedicase unas líneas en el blog. Pero antes de entrar en faena una pequeña anécdota: la denominación actual del quinteto no es caprichosa, sino que obedece a un juego de palabras que surgió de forma accidental mientras los chavales ensayaban en el sótano ('basement' en inglés) de su cantante, Richie Hevanz (atención con la similitud fonética entre 'Hevanz' y 'heaven' -'cielo' en la lengua de Shakespeare- ). Alguien del grupo, entre risas, comentó lo gracioso que resultaba estar tocando en el 'sótano del cielo', y de esa forma quedó zanjada la búsqueda de un nuevo nombre para la banda. Sin embargo, lejos de dejar la leyenda en ese punto, nuestros protagonistas se encargan de alimentarla con más detalles: según testimonios propios, esa misma noche dieron forma a cuatro nuevas canciones. ¡Cuatro, amigos, cuatro! Mientras otros como Manowar y AC/DC tardan 5 años en componer un disco, estos zagales despachan un mini-LP en unas horas. Como diría nuestro amigo Buzz: '¿Realidad o ficción?'

Como ya dije, Heaven's Basement surgen de las cenizas todavía humeantes de Roadstar (antes Hurricane Party), y en contra de lo que se podía pensar tras enterarnos que la formación rompió peras con Laurie Mansworth -mánager y principal compositor de su antiguo repertorio-, la calidad y el gancho que poseen sus nuevas canciones conservan el altísimo nivel que ya conocíamos. Sin embargo, y a pesar de que las directrices que les guían en lo musical se mantienen intactas, la banda se ha planteado este renacimiento como un auténtico borrón y cuenta nueva respecto a su pasado. Así que olvidémonos de los himnos reunidos en aquel prometedor EP editado por Sanctuary, de 'Grand Hotel' y del póstumo 'Glass Mountain'; todos esos magníficos discos quedan ahora atrás. Tal como han asegurado en diversos medios, en sus próximos shows sólo tienen intención de interpretar su nuevo material, nada más.

De momento ni tienen sello discográfico ni se han puesto manos a la obra en la grabación de su debut (aunque ya cuentan con 40 canciones entre las que escoger), ni siquiera tienen claro cual va a ser su siguiente paso (quizás editar un EP de corta tirada para ir abriendo boca), pero el resultado de las bautizadas 'The Terminal Sessions' ya está a nuestro alcance. Aquí mismo tenéis dos muestras, correspondientes, respectivamente, a 'Executioner's Day' y 'Saint Routine', dos trallazos que sólo se pueden de tachar de irresistibles. A ver si con este regreso les acompaña de una vez la suerte que tanto se les escapa.



martes, 6 de mayo de 2008

Erocktica

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miércoles, 30 de abril de 2008

Detroit Metal City

A pesar de que la lectura de cómics ocupa una parte importante de mis ratos de esparcimiento, no soy el lector más entusiasta de manga. Y eso que, aunque mis gustos encajan mejor con las maneras de Marvel, Vertigo y otras editoriales americanas, sabe Dios que no le hago ascos a las historietas procedentes de la Tierra del Sol Naciente (es más, no hace mucho acabé de leerme la monumental '20th Century Boy' del enorme Naoki Urasawa). El problema es que las series de manga que últimamente se están publicando dentro de nuestras fronteras no acaban de engancharme. Bueno, eso o mi dealer comiquero no me sabe aconsejar como debería...

Sin embargo, este aislamiento mío en cuanto a materia nipona se refiere no me impide dejarme caer de vez en cuando por RamenParaDos, la mejor web especializada en el tema que se realiza en habla española. Casualmente, en mi última visita a dicho portal (aquí y aquí) he descubierto la que promete ser la lectura más rockera (y por extensión divertida) de la temporada: Detroit Metal City, un auténtico descerebre de death metal, demonios, palabrotas y situaciones cómicas que en breve llegará a nuestras estanterías de mano de Planeta DeAgostini.

Sin embargo, el papel impreso no será el único soporte a través del cual compartiremos las vivencias de Souichi Negishi -el protagonista del título- y su alter ego metalero Johannes Krauser II al frente de Detroit Metal City, la banda; actualmente, y en paralelo a la creación de un anime a cargo del equipo de Studio 4ºC (responsable de la soporífera 'Animatrix'), se está rodando una versión en imagen real de la historia con vistas a su estreno en agosto. Lo interesante del asunto es que, en el apartado de estrellas invitadas, se contará con la presencia de Gene Simmons (¿o creías que el parecido con 'Detroit Rock City' era casual?) y Marty Friedman. El papel del virtuoso guitarrista todavía no ha sido desvelado, pero el rol del co-líder de KISS ya se ha hecho público; ni más ni menos que el de Demon God Of Rock And Roll. De lo más apropiado.

Tomando como referentes el concepto de la teleserie animada Metalocalypse, la filosofía de 'Devilman' (la mítica obra de Go Nagai, creador de Mazinger Z), y la estética de KISS, Lordi y el Black Metal noruego, 'Detroit Metal City' promete emociones fuertes a base de chistes obscenos, toneladas de maquillaje y sangrantes odas a la violencia ('Satsugai' -'Asesinato' en castellano-, 'Thrash Killer' y 'Death Penis' son algunos de los títulos de las canciones que esta banda de pega cuenta en su repertorio). Lo mismo la película es un petardo, pero si no la estrenan aquí (cosa que dudo mucho), habrá que recurrir a la Mula. El manga, eso sí, compra segura.

Para abrir boca os dejo unos cuantos videos.

Anime:




Film:



Tras las cámaras:


jueves, 24 de abril de 2008

Amon Ra + Alto Volto

5 de Abril, Sala Monasterio (Barcelona)

Hacía mucho, mucho tiempo que no salía de un concierto con semejante zumbido de oídos. Ya han pasado más de dos semanas de tan perniciosa exposición a los decibelios y apostaría que no me han quedado secuelas, pero creedme si os digo que mi capacidad auditiva se vio mermada considerablemente durante al menos un par de días. Pero ese síntoma no fue lo único que arrastré tras la explosión de watios que barrió el minúsculo escenario de la Sala Monasterio; una sonrisa bobalicona quedó dibujada en mi cara al recordar lo que acababa de presenciar. Ya se sabe... sarna con gusto no pica.

La responsabilidad de abrir la velada corrió a cargo del trío gijonense Alto Volto, quienes, con su efectivo hard rock de tintes setenteros (por si os sirve de guía, muy en la línea de Steepwater Band) aprobaron con nota alta, caldeando -más de la cuenta- el ambiente. Con anterioridad, su álbum de debut había sonado un par de ocasiones en mi equipo, y como suele suceder cuando se trabaja con buenos mimbres, la traslación de su cancionero al directo hizo que ganaran varios enteros.

Esa misma impresión (definida por el bajista de los Volto como "pasar de leer el Kamasutra a practicar sexo de verdad") se repitió con los ovetenses Amon Ra, quienes amplificaron todo lo bueno expuesto en sus dos discos hasta el momento ( 'Incarnatio' y 'Slaves To The Moon') de forma despiadada. Contundencia, potencia y cualquier adjetivo acabado en 'encia' fueron perfectamente aplicables a lo que esa noche brotó de los amplificadores. Ni los mismísimos Manowar, vamos.

Manfred, Daddy y Thunder, siguiendo la tradición de tríos tan cafres como Motörhead, Venom o los más tempranos en el tiempo Atomic Bitchwax, nos vapulearon de lo lindo a base de mandobles sónicos. Bofetada va, manotazo viene, la paliza iba directa al aparato motriz, descontrolándolo por completo. Lástima (o suerte) que éramos pocos los allí congregados, porque aquéllo se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para una sesión de violento mosh.

Interpretaron casi íntegramente su más reciente disco (dejándose fuera del set el incendiario 'Timothy', una baja a la que se sumaría otro de los temas más acelerados de su repertorio, el primitivo 'High Rise') y repasaron profusamente su debut, contruyendo un muro de ruido (divino ruido) que ni una brigada de derribo podría tirar abajo. Y para rematar la faena, los tres albañiles del sonido nos aplastaron literalmente con una enloquecedora -y muy fidedigna- versión del 'Ace Of Spades' de Lemmy&Co que nos dejó para el arrastre.

En definitiva, una noche fetén; de ésas que no se olvidan.

Ah, y tal como me comentó Thunder antes del recital, la posibilidad de presenciar el doble cartel The Punishers & Amon Ra va tomando forma a pasos agigantados, por lo que el sueño puede convertirse en realidad en breve (al menos en Barcelona). Ojalá.