
Y bien, podría deciros que con motivo de estos bolos inminentes he tenido a bien de desempolvar su obra más reciente para ponerme al día, pero no ha sido así. Y no lo ha sido porque desde julio este álbum forma parte de esa docena de cd's escogidos que llevo siempre en el coche, por lo que cada semana me lo llevo al oído al menos una vez. No es para menos, la verdad. Su debut, a pesar de alguna que otra cosa mejorable, estaba francamente bien, pero con ésta, su continuación, se han salido. No sólo los arreglos están al nivel de cualquier banda grande que se os ocurra, sino que la producción y el sonido, rebosantes de pequeños detalles, le van a la par; justamente lo que se merecen unas composiciones como la copa de un pino. Y si a todo esto añadimos que, además, se atreven a juguetear con el soul macarra de la blaxploitation, la psicodelia y el southern puro como el Jack Daniels, no se puede decir más claro: ¡¡es uno de los discos del año!!
Estoy seguro que en vivo no perderán ni uno solo de los matices que atesora este 'The Pink Alchemist', pero me asalta la duda de cómo lo harán para cubrir la carencia de esa sección de metal, esa flauta travesera o esos coros femeninos que de tanto en tanto hacen su aparición... En unos días os lo cuento.