martes 13 de mayo de 2008

The BellRays

Seguro que los fans más garageros de la banda retrocedieron dos pasos ante la limpieza que desprendía el sonido de su anterior 'Have A Little Faith', pero a mi gusto el vuelco que dio el cuarteto con ese disco les sentó de maravilla. Achicaron su vena más punk, es cierto, pero ganaron en riqueza de matices, profundizando en su vertiente más afro a base de revivir el soul y el funk de los 70. Tal vez, de lo único que pecaba aquel álbum era de perderse en la dispersión ante tanta divagación estilística, error que han subsanado en este nuevo 'Hard Sweet And Sticky', un disco mucho más conciso en sus planteamientos, y más sensual en sus resultados.

Dividido en dos partes bien diferenciadas, la primera amplifica su intensidad en un in crescendo imparable para, en su punto álgido, aminorar lentamente; la segunda, en cambio, discurre alternando piezas de tempos cálidos con otras realmente enérgicas, logrando un equilibrio imposible entre punk, soul, jazz, rock, funk y hard rock.

Habrá quien les acuse de traidores por intentar hacerse un hueco en el mainstream, aunque, visto el clip que han rodado para su primer sencillo, queda clarísimo que ése no es su objetivo. Bueno, eso o todavía hay gente que cree que la MTV no emplea la censura en sus contenidos.

viernes 9 de mayo de 2008

Jon Oliva's Pain

8 de Mayo, Sala 1 Salamandra, L'Hospitalet de Llobregat

No iba de farol el amigo Oliva cuando, en el último número de la Rock Hard, aseguraba que en sus próximos conciertos habría gratas sorpresas. Allí nos advertía que, además de repasar en profundidad su último trabajo (el notable 'Global Warning'), también rescataría temas oscuros de su pasado al frente de Savatage; y así fue.

Con un sonido inmejorable, una actitud positiva en todo momento y un repertorio de ensueño (¿qué se puede esperar de un concierto que empieza con 'Sirens' y finaliza con 'Hall Of The Mountain King'?), las casi dos horas se pasaron volando.

Si controlais al dedillo el material clásico de los 'Tage, con un vistazo al setlist identificaréis rápidamente las muchas perlas que anoche sonaron (¡'Unusual' de 'Power Of The Night'! , 'Gutter Ballet', ¡'Hounds'!, ¡¡'Jesus Saves'!!... de infarto ). Aunque, sin ningún tipo de duda, la mayor sorpresa fue la 'versión' que se marcó de 'Chance' (recordar que este tema pertenece a 'Handful Of Rain', el segundo disco de Savatage en el que la labor vocal se delegó en el solvente -pero poco carismático- Zach Stevens). Tal como Jon se encarga de recordarnos: 'esto es lo más parecido a Savatage que los fans van a tener'. Doy fe de ello.

Y para muestra, un botón: 'Chance'.


jueves 8 de mayo de 2008

Heaven's Basement

Hace un par de semanas les mencioné de pasada, pero después de escuchar con detenimiento las 7 canciones que han puesto a disposición del público (repartidas entre su web y su myspace), era inevitable que les dedicase unas líneas en el blog. Pero antes de entrar en faena una pequeña anécdota: la denominación actual del quinteto no es caprichosa, sino que obedece a un juego de palabras que surgió de forma accidental mientras los chavales ensayaban en el sótano ('basement' en inglés) de su cantante, Richie Hevanz (atención con la similitud fonética entre 'Hevanz' y 'heaven' -'cielo' en la lengua de Shakespeare- ). Alguien del grupo, entre risas, comentó lo gracioso que resultaba estar tocando en el 'sótano del cielo', y de esa forma quedó zanjada la búsqueda de un nuevo nombre para la banda. Sin embargo, lejos de dejar la leyenda en ese punto, nuestros protagonistas se encargan de alimentarla con más detalles: según testimonios propios, esa misma noche dieron forma a cuatro nuevas canciones. ¡Cuatro, amigos, cuatro! Mientras otros como Manowar y AC/DC tardan 5 años en componer un disco, estos zagales despachan un mini-LP en unas horas. Como diría nuestro amigo Buzz: '¿Realidad o ficción?'

Como ya dije, Heaven's Basement surgen de las cenizas todavía humeantes de Roadstar (antes Hurricane Party), y en contra de lo que se podía pensar tras enterarnos que la formación rompió peras con Laurie Mansworth -mánager y principal compositor de su antiguo repertorio-, la calidad y el gancho que poseen sus nuevas canciones conservan el altísimo nivel que ya conocíamos. Sin embargo, y a pesar de que las directrices que les guían en lo musical se mantienen intactas, la banda se ha planteado este renacimiento como un auténtico borrón y cuenta nueva respecto a su pasado. Así que olvidémonos de los himnos reunidos en aquel prometedor EP editado por Sanctuary, de 'Grand Hotel' y del póstumo 'Glass Mountain'; todos esos magníficos discos quedan ahora atrás. Tal como han asegurado en diversos medios, en sus próximos shows sólo tienen intención de interpretar su nuevo material, nada más.

De momento ni tienen sello discográfico ni se han puesto manos a la obra en la grabación de su debut (aunque ya cuentan con 40 canciones entre las que escoger), ni siquiera tienen claro cual va a ser su siguiente paso (quizás editar un EP de corta tirada para ir abriendo boca), pero el resultado de las bautizadas 'The Terminal Sessions' ya está a nuestro alcance. Aquí mismo tenéis dos muestras, correspondientes, respectivamente, a 'Executioner's Day' y 'Saint Routine', dos trallazos que sólo se pueden de tachar de irresistibles. A ver si con este regreso les acompaña de una vez la suerte que tanto se les escapa.



martes 6 de mayo de 2008

Erocktica

Sin lugar a dudas, uno de los dobles carteles más extraños que jamás han pasado por nuestro país: Five Horse Johnson y Erocktica, juntos en el Rock & Fuck Tour. Hard rock de sólidas raíces blueseras por un lado, hard rock que te la pone hard por el otro. Rock por delante, fuck por detrás. Rudeza redneck de postre y sex-appeal de sideshow freak de entrantes. Casi nada. No sé de quien demonios fue la idea de reunir a dos bandas tan dispares, pero aquella lejana noche, desde luego, la misión de calentar al público por parte de la banda telonera tomó un nuevo significado. Coristas go-go, atrezzo de peli porno, dildos, nata, lametones y carne, mucha carne en movimiento. ¡Qué sudores, madre mía!

Sin embargo, todo esto que por escrito provoca hasta trempera, en vivo se reduce a una exhibición de tetas (siliconadas) y culos (fofos) bastante cochambrosa y cutre (lástima que no localice las fotos que hice aquella velada para atestiguarlo). Las coristas eran unos cayos celulíticos, la tal Pink Snow, la pneumática líder la banda, es más fea que carracuca, y el espectáculo en general carece del más mínimo glamour, brío y desparpajo, por lo que, más que despertar la líbido, el efecto final es equiparable al del antídoto del Viagra. Para que luego digan que fumar provoca impotencia...

Lógicamente, no todo el mundo opina como yo. Según Senén Armengol (colaborador habitual de Popular 1), el porn and roll de Erocktica es 'lo más atractivo, completo y kitsch que se puede ver encima de un escenario'. Razón no le falta al hombre, la verdad; aunque yo pondría especial énfasis en el aspecto kitsch del asunto. Ciertamente, no sé qué carajo le han visto a semejante engendro (bueno, sí... tetas y culos). Si al menos la música fuese buena... Pero ni eso. Su hard rock resulta del montón, por no decir directamente malo. Lo único positivo que puede decir al respecto es que, tal como documenta gráficamente esta web (1, 2, 3) que he localizado, las dos nuevas coristas que acompañan a la rubia han mejorado considerablemente el nivel de sus predecesoras (y no estoy hablando precisamente de sus cualidades vocales).

De lado nos la pega, pero...

... si le damos la vuelta no engaña ni a su padre.

Fea, más que fea.

¿Quien es más mostruo?

Por 10 míseros euros los escépticos (eso sí, mayores de 18 años) tenéis la oportunidad de crearos una opinión esta misma noche en la Sala Sidecar de Barcelona. Si os animáis a ir, mañana no os escondáis. Quiero vuestros comentarios.


LINKS DE INTERÉS:

http://www.myspace.com/erocktica
http://www.erocktica.net


PD: Si sirve de algo, os diré que el porno en vivo no entra dentro de mis gustos personales (si sois asiduos al blog sabréis que prefiero la intimidad hogareña que proporciona el magnetoscopio). Después de lo vivido hace unos años en el FICEB (Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona) tengo claro que eso de rodearme de una horda de sudorosos individuos que, además de clavar codazos (¡y quien sabe qué más!), gruñen y sonríen excitadísimos, definitivamente no es lo mío.

miércoles 30 de abril de 2008

Detroit Metal City

A pesar de que la lectura de cómics ocupa una parte importante de mis ratos de esparcimiento, no soy el lector más entusiasta de manga. Y eso que, aunque mis gustos encajan mejor con las maneras de Marvel, Vertigo y otras editoriales americanas, sabe Dios que no le hago ascos a las historietas procedentes de la Tierra del Sol Naciente (es más, no hace mucho acabé de leerme la monumental '20th Century Boy' del enorme Naoki Urasawa). El problema es que las series de manga que últimamente se están publicando dentro de nuestras fronteras no acaban de engancharme. Bueno, eso o mi dealer comiquero no me sabe aconsejar como debería...

Sin embargo, este aislamiento mío en cuanto a materia nipona se refiere no me impide dejarme caer de vez en cuando por RamenParaDos, la mejor web especializada en el tema que se realiza en habla española. Casualmente, en mi última visita a dicho portal (aquí y aquí) he descubierto la que promete ser la lectura más rockera (y por extensión divertida) de la temporada: Detroit Metal City, un auténtico descerebre de death metal, demonios, palabrotas y situaciones cómicas que en breve llegará a nuestras estanterías de mano de Planeta DeAgostini.

Sin embargo, el papel impreso no será el único soporte a través del cual compartiremos las vivencias de Souichi Negishi -el protagonista del título- y su alter ego metalero Johannes Krauser II al frente de Detroit Metal City, la banda; actualmente, y en paralelo a la creación de un anime a cargo del equipo de Studio 4ºC (responsable de la soporífera 'Animatrix'), se está rodando una versión en imagen real de la historia con vistas a su estreno en agosto. Lo interesante del asunto es que, en el apartado de estrellas invitadas, se contará con la presencia de Gene Simmons (¿o creías que el parecido con 'Detroit Rock City' era casual?) y Marty Friedman. El papel del virtuoso guitarrista todavía no ha sido desvelado, pero el rol del co-líder de KISS ya se ha hecho público; ni más ni menos que el de Demon God Of Rock And Roll. De lo más apropiado.

Tomando como referentes el concepto de la teleserie animada Metalocalypse, la filosofía de 'Devilman' (la mítica obra de Go Nagai, creador de Mazinger Z), y la estética de KISS, Lordi y el Black Metal noruego, 'Detroit Metal City' promete emociones fuertes a base de chistes obscenos, toneladas de maquillaje y sangrantes odas a la violencia ('Satsugai' -'Asesinato' en castellano-, 'Thrash Killer' y 'Death Penis' son algunos de los títulos de las canciones que esta banda de pega cuenta en su repertorio). Lo mismo la película es un petardo, pero si no la estrenan aquí (cosa que dudo mucho), habrá que recurrir a la Mula. El manga, eso sí, compra segura.

Para abrir boca os dejo unos cuantos videos.

Anime:




Film:



Tras las cámaras:


jueves 24 de abril de 2008

Amon Ra + Alto Volto

5 de Abril, Sala Monasterio (Barcelona)

Hacía mucho, mucho tiempo que no salía de un concierto con semejante zumbido de oídos. Ya han pasado más de dos semanas de tan perniciosa exposición a los decibelios y apostaría que no me han quedado secuelas, pero creedme si os digo que mi capacidad auditiva se vio mermada considerablemente durante al menos un par de días. Pero ese síntoma no fue lo único que arrastré tras la explosión de watios que barrió el minúsculo escenario de la Sala Monasterio; una sonrisa bobalicona quedó dibujada en mi cara al recordar lo que acababa de presenciar. Ya se sabe... sarna con gusto no pica.


La responsabilidad de abrir la velada corrió a cargo del trío gijonense Alto Volto, quienes, con su efectivo hard rock de tintes setenteros (por si os sirve de guía, muy en la línea de Steepwater Band) aprobaron con nota alta, caldeando -más de la cuenta- el ambiente. Con anterioridad, su álbum de debut había sonado un par de ocasiones en mi equipo, y como suele suceder cuando se trabaja con buenos mimbres, la traslación de su cancionero al directo hizo que ganaran varios enteros.

Esa misma impresión (definida por el bajista de los Volto como "pasar de leer el Kamasutra a practicar sexo de verdad") se repitió con los ovetenses Amon Ra, quienes amplificaron todo lo bueno expuesto en sus dos discos hasta el momento ( 'Incarnatio' y 'Slaves To The Moon') de forma despiadada. Contundencia, potencia y cualquier adjetivo acabado en 'encia' fueron perfectamente aplicables a lo que esa noche brotó de los amplificadores. Ni los mismísimos Manowar, vamos.

Manfred, Daddy y Thunder, siguiendo la tradición de tríos tan cafres como Motörhead, Venom o los más tempranos en el tiempo Atomic Bitchwax, nos vapulearon de lo lindo a base de mandobles sónicos. Bofetada va, manotazo viene, la paliza iba directa al aparato motriz, descontrolándolo por completo. Lástima (o suerte) que éramos pocos los allí congregados, porque aquéllo se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para una sesión de violento mosh.

Interpretaron casi íntegramente su más reciente disco (dejándose fuera del set el incendiario 'Timothy', una baja a la que se sumaría otro de los temas más acelerados de su repertorio, el primitivo 'High Rise') y repasaron profusamente su debut, contruyendo un muro de ruido (divino ruido) que ni una brigada de derribo podría tirar abajo. Y para rematar la faena, los tres albañiles del sonido nos aplastaron literalmente con una enloquecedora -y muy fidedigna- versión del 'Ace Of Spades' de Lemmy&Co que nos dejó para el arrastre.

En definitiva, una noche fetén; de ésas que no se olvidan.

Ah, y tal como me comentó Thunder antes del recital, la posibilidad de presenciar el doble cartel The Punishers & Amon Ra va tomando forma a pasos agigantados, por lo que el sueño puede convertirse en realidad en breve (al menos en Barcelona). Ojalá.

viernes 18 de abril de 2008

Byzantine

No se me ocurre mejor forma de retomar la actividad (espero que regular) del blog que hablando de una banda, si no nueva, por lo menos sí lo bastante desconocida por estos lares como para presentarla en sociedad con todos lo honores. Una presentación un tanto sui generis, la verdad sea dicha, dado que, paralelamente al lanzamiento de ´Oblivion Beckons´, su reciente disco editado el pasado febrero, la banda emitió un comunicado haciendo pública su disolución. Un final penoso, sin duda, vista la calidad que atesoran sus álbumes, y que espero que se quede en una decisión precipitada de rápida rectificación. Sé que suena demasiado optimista, pero para sentar jurisprudencia ahí tenemos el ejemplo de los añorados Roadstar (ex-Hurricane Party), quienes hace un par de meses anunciaron su retorno con un nuevo nombre (¡increible, el tercero ya!): Heaven's Basement. Un placer tenerlos de vuelta, desde luego.

Centrándome en Byzantine, os pondré en antecedentes diciendo que mi primera toma de contacto con la banda se produjo, hace dos años más o menos, gracias al foro de Azkena Rock, emplazamiento donde descargué el segundo título de su discografía, un ´… And They Shall Take Up Serpents´ (2005) más contundente que una patada en la boca. Desde entonces, y tras cientos de escuchas, he estado contando los días esperando que su tercer trabajo viera la luz. Y la espera bien ha valido la pena, os lo aseguro. Un disco de confirmación que, a menos que se produzca el milagro y encuentre continuidad, se quedará simplemente en eso, en lo que fue y no pudo ser. Obra de culto, eso sí, desde ya.

Con un sonido sin fisuras, áspero, poderoso, pero cargado de melodías y filigranas a las guitarras, 'Oblivion Beckons' es, como su predecesor, una experiencia muy intensa. Auténtico thrash metal de la vieja escuela (Exodus y Testament están a la cabeza de sus influencias ochenteras) con un sonido plenamente contemporáneo (mucho de Pantera, Machine Head y Anthrax -etapa Bush- hay en su música); un cóctel explosivo capaz de volarte la tapa de los sesos.

Las, hoy por hoy, obligatorias partes vocales melódicas están presentes, en efecto; pero, a diferencia de las habituales vocecillas afeminadas que contaminan la esencia de lo que debería ser una composición de thrash metal, la línea que siguen es la que abrió Burton C. Bell en Fear Factory (por cierto, el último proyecto de este hombre me parece de un aburrimiento y un sopor realmente insorportables). Lo mejor es que sus canciones no se quedan en una serie de afilados riffs y trepidantes ritmos, sino que resultan reconocibles de forma individual; una característica que, por desgracia, no parece muy en boga últimamente en el género, más dado a ofrecer caña-porque-sí que a composiciones bien estructuradas, con elaboradas melodías, desarrollos progresivos y solos llenos de técnica (la influencia de Alex Skolnick se hace casi tangible).

Para que vayáis haciendo boca, y a falta de promoción para su epitafio discográfico, aquí tenéis el clip de uno de los temas estrellas de su anterior disco.



LINK:

http://www.myspace.com/byzantine

viernes 4 de abril de 2008

Amon Ra

Cóctel Lisérgico

He tenido ganas de ver a los Amon sobre un escenario desde que en 2005 cayera en mis manos su debut ´Incarnatio´. No en vano, hay que estar con un pie en la tumba para resistirse a trallazos del calibre de ´Blow The Pentagram´, ´Pedal To Metal´ o ´High Rise´, por citar sólo tres temas. Para mi desgracia, la primera vez que el trío asturiano pisó Barcelona falté a la cita; error que, mañana sábado (apuntad: 5 de Abril), pienso corregir a su paso por la Sala Monasterio. Sólo espero que mi incursión en la Ciudad Condal no resulte tan infructuosa como la que tuvo lugar el pasado fin de semana, en el cual me desplacé con la intención de presenciar el directo de Green Manalishi en ese mismo local, pero, tras hora y media buscando estacionamiento (me niego rotundamente a desembolsar 12-15€ en concepto de párking), tuve que regresar a casa con mi desilusión y enfado a cuestas. ¡Esa puta ciudad puede conmigo, lo juro!

Pero no nos desanimemos... La segunda visita de Amon Ra es especial por dos motivos. Primero: les acompaña otra de esas formaciones de obligada escucha, Alto Volto; y, segundo: además de poder disfrutar de los temas de ´Incarnatio´, también se nos brindará la oportunidad de desgañitarnos al son de ´Caucasian Rock´, ´Retrayed´ o ´Timothy´, un nuevo ramillete de himnos incluidos en ´Slaves To The Moon´, su segundo y más que recomendable compacto. Mucho de Sabbath, mucho de Motör y toneladas de actitud en una (por el momento) breve discografía que promete -y, de hecho, ya proporciona- intensas emociones.

Si todavía no les conoces, yo de ti estaría al tanto de sus movimientos. Tres galardones AMAS (mejor disco de rock, mejor bajista y mejor canción rock) y la presencia del Punisher Little Thunder a la batería les avalan.

jueves 20 de marzo de 2008

Danko Jones

Men In Black

Habituado a esquivar los bulos que las compañías discográficas intentan colarnos en sus campañas de promoción, me ha sorprendido gratamente que el cambio estilístico que anunciara meses atrás Bad Taste Records, el sello de Danko Jones, haya resultado en esta ocasión de lo más fidedigno. Y para demostrarnos que son gente seria han respaldado -por tiempo limitado- su advertencia permitiendo a los potenciales compradores escuchar enterito, de cabo a rabo, el nuevo disco de sus protegidos en un reproductor myspace); una iniciativa que les honra y que, a mi parecer, desde ayer debiera ser moneda corriente en ésta, la era del mp3, con tal de frenar la piratería (nota irónica: sabiendo de antemano lo malo que es tal o cual disco, la de descargas inútiles que se evitarían...).

Mucho se ha podido leer acerca del cacareado cambio de rumbo del trío canadiense (que no ha sido tan acentuado, que sí lo ha sido, que la fórmula ya se había agotado, que era necesario un golpe de timón, etc...); y personalmente me sumo a quienes consideran ´Never Too Loud´como una vuelta de tuerca, no digo que poco natural, pero sí arriesgada. Es más, admito que en una primera escucha les di por perdidos. De no ser por que el disco lleva la firma del canadiense os prometo que habría pasado de darle una segunda oportunidad. Pero, ¿quien dice imparcialiadad cuando se habla de Danko Jones? Yo no puedo; estos bad ass son una de mis debilidades. ¿Tengo que llamar por eso a un abogado que me defienda?

También admito que, a raíz de su colaboración en el último disco de Annihilator -interpretando uno de sus mejores temas-, pensé que se avecinaba un endurecimiento de su sonido. Me equivoqué; y eso que ´Code of the Road´, la pieza que sirvió de adelanto, no hacía presagiar el giro que iba a experimentar su música. Pero así ha sido; DJ ha diversificado al máximo sus postulados (siempre dentro de unos parámetros rockeros, que nadie se alarme), lo cual ha repercutivo en un sacrificio de la agresividad en pos de la melodía. Eso sí, sin llegar a las tesituras de 'If I Were You' (una oscura y olvidada balada incluida en uno de sus primeros e ilocalizables EP's), pero lejos también de su material más dañino. Y sería injusto responsabilizar de este viraje al productor Nick Raskulinecz; por mucho que este hombre se haya sentado tras los controles en discos tan comerciales como los de Foo Fighters o Stone Sour, su trabajo en la última obra de los thrashers Death Angel -contundente, fiero y metálico hasta la médula- le deja libre de cualquier sospecha. Está claro, pues, que esta orientación más melódica -que no melosa- es decisión exclusiva de la banda. Algo en absoluto reprochable, todo sea dicho. Sólo hay que prestar atención a cortes como ´City Streets´, la pseudo-country ´Take Me Home´, 'Let's Get Undressed' (en el que la línea vocal me trae a la mente a ¡¡los Bee Gees!!) o el guiño a Phil Lynnot que realiza en ´Ravenous´ para valorar como se debe este valiente paso.

En cuanto al supuesto estancamiento creativo de la banda... ahí, en cambio, no estoy de acuerdo. Qué queréis que os diga, de no haber seguido este camino, servidor hubiese recibido con los brazos abiertos otro disco de las características de ´Born A Lion´ o ´Sleep Is The Enemy´. ¿Repetición de esquemas? No nos engañemos. Quien más quien menos, a la que se asegura unas ventas, no abandona ese esquema hasta quemar todas sus naves.

Para finalizar, no me aventuraré a decir que estamos ante el mejor trabajo de su discografía (no lo es), pero ha sido suficiente para hacerme pasar por caja a rascarme el bolsillo (esa edición limitada con dos bonus tracks es una golosina irresistible). Aunque, para ser justos, añadiré que al disco le vaticino una vida más corta que a sus predecesores; más que nada -y aquí volvemos a entrar en lo personal- prefiero su material más duro, algo que en este ´Never Too Loud´ se echa de menos en algunos momentos.

Ahora, la principal duda que me atenaza será comprobar cómo traslada al directo todos estos temas sin que el show pierda su fuerza habitual. No es que desconfíe de sus habilidades como cantante (bastante limitadas, a decir verdad), pero dudo que ponga demasiado émfasis en los cortes más melódicos. Tal como aseguraban en el título de uno de sus álbumes: les gusta sudar sangre.




jueves 13 de marzo de 2008

Publicaciones Gratuitas

La Opción Inteligente

Los tiempos en los que frecuentaba con asiduidad la calle Tallers y aledaños (auténtico centro neurálgico en Barcelona en cuanto a la venta de música) quedan muy atrás. Actualmente, a decir verdad, apenas si me acerco a esa zona una vez cada uno o dos meses, pero ello no es óbice para advertir que, de la explosión fanzinera que tuvo lugar en la década de los 90, ya no queda ni el eco de su onda expansiva. Recuerdo que en los sábados de aquellos entonces, además de la obligada compra de cd's, me agenciaba uno, dos o más panfletos que se distribuían gratuitamente en tiendas de discos, ropa o cómics. Por fortuna para los jerifaltes de las revistas musicales 'serias' (quienes -ignoro hasta qué punto- vieron amenazado su negocio), aquel fenómeno tan floreciente se fue diluyendo -vete tú a saber por qué- hasta desaparecer, dejando huérfanos -sobretodo a los chavales con menor poder adquisitivo- de su ración mensual de papel y tinta. A día de hoy, de los pocos rotativos que soportan el paso del tiempo todavía contamos con la impersonal y 'moderna' (en el peor sentido del término) Mondo Sonoro; pero ni de ella ni de las otras hablaremos aquí. En las siguientes líneas me ocuparé de darle un baño de memoria (y nostalgia, por qué no) a una serie de publicaciones que, durante una época -una época en la que internet estaba en ciernes, y eran pocos los que contaban con fácil acceso-, no sólo entretuvieron, informaron y aleccionaron, sino que dejaron tras de sí un más que agradable poso. Porque, ¡anda que no molaba pillar por la cara toda aquella prensa!


ARISE

Con el indicativo subtítulo 'Heavy Metal Magazine', Arise, más que una revista al uso, es un catálogo de venta por correo; pero, gracias a que una parte de sus páginas está dedicada a reportajes y críticas de discos, bien merece un hueco en esta lista. Con reservas, eso sí, dado que Arise no es una publicación al alcance del público en general, si no exclusivamente a socios. Lo gracioso es que, pese a que un servidor no entra en dicha categoría (jamás les he comprado nada), la sigo recibiendo puntualmente en casa cada dos meses.

Por fortuna, y pese a su carácter comercial, Arise está muy lejos, conceptualmente, del catálogo que la distribuidora Mastertrax puso en circulación hace años, gracias a lo cual la imparcialidad no está sujeta -o eso creo- a intereses mercantiles de una u otra compañía discográfica. No era así en el panfleto de Mastertrax, en el cual todos y cada uno de los discos que allí se mentaban eran (jaja) absolutas masterpieces, las obras cumbres de sus creadores.

A punto de ver la luz el número 50, en Arise los contenidos promocionales han ido poco a poco ganando terreno en las habituales 52 páginas (o las excepcionales 68); así, el espacio reservado a entrevistas y reseñas ha pasado de representar, de las iniciales cuatro quintas partes de la revista, a un escueto tercio, o cuarto en el peor de los casos.

Siendo franco, Arise no se cuenta entre mis lecturas preferidas; pero, a pesar de que la mayoría de los grupos entrevistados no suelen despertar mi interés, por no hablar de las bandas que suelen copar su portada (a tenor de las ocasiones que han repetido, sus predilectas son 'mis queridas' Rage, Hammerfall, Edguy y Sonata Arctica), una vez he agotado los contenidos del Popu y la Rock Hard, la publicación con sede en Bilbao me hace grata compañía cuando acudo a mi cita con el Señor Roca.

Sin ánimo de parecer cruel, en su defensa diré que el nivel de redacción es medio-alto y que los cuestionarios están trabajados. Y eso es lo que cuenta.


DDT

Rotativo sin grapa y en glorioso blanco y negro, el único punto negativo de este periódico mensual valenciano era la calidad de su papel, barato y propenso a dejar manchas de tinta en las yemas de los dedos. Por lo demás, sus 28 páginas siempre venían cargadas de entrevistas a potentes combos de hardcore (patrio e internacional), punk-rock (incluso le dedicaron portada al atómico 'Evil Powers Of Rock'n'Roll' de Supersuckers), y, cómo no, metal en todas sus vertientes; amén de las socorridas secciones de noticias, conciertos y discos.

Ignoro cuanto tiempo estuvieron en activo, pero bien seguro que merecieron más suerte. A mis manos tan sólo llegaron tres números, el 11 (correspondiente a febrero de 2000), el 13 y el 24, pero fueron suficientes para convencerme que entre los miembros de su staff reinaba el buen gusto. Sin ir más lejos, en su particular Pop Polls de 1999 entronizaban como a sus favoritos a Chris Cornell, Buckcherry, Unida y Mike Ness, lo cual no deja margen de duda a la hora de adivinar dónde estaba su corazón.

Pero a pesar de contar con credenciales tan sólidas como ésa, en ocasiones se tomaban la libertad para cometer salidas de tono tan disparatadas y memorables como la que tuvo lugar un mes que vio nacer obras tan potentes como 'Stiff Upper Lip' de AC/DC o 'Ad Astra' de Spiritual Beggars, en el que, sin embargo, ellos encasquetaron como Disco del Mes a los insoportables Incubus y su 'Make Yourself'... Sin palabras.

Tampoco se me olvidará jamás el día que, de barbacoa campestre con los amigos de una exnovia, un cretino de la pandilla me pidió el ejemplar que un servidor andaba leyendo en aquel instante (el de la portada de Supersuckers, para más señas), no para leerlo, que hubiese sido lo más lógico (el idiota se autoproclamaba 'rockero'), sino para avivar el fuego. Por supuesto, todo lo que obtuvo por respuesta fue una rotunda y contundente negativa que me hubiese gustado acompañar de un '¿De qué vas, mequetrefe? ¿Quieres joderme el DDT? ¿A mí?', pero los modales me pudieron en aquel momento. Eso sí, aún hoy cada vez que recuerdo la situación se me calienta la sangre...


LA OREJA METÁLIKA

Esto ya son palabras mayores, señores. La Oreja Metálika. Olvidaos de Heavy Rocks, Metal Hammers, Kerrangs y demás abortos; La Oreja Metálika era el espejo en el que debía (y todavía debe) mirarse cualquier magazine metalero que se precie de serlo. Y es que, mientras los anteriores títulos aquí reseñados funcionaban como complemento a la oferta de kiosko tradicional, LOM fue, a mi parecer, la única publicación gratuita que pudo suponer una seria competencia a las revistas de pago (si no te lo crees, descárgate un ejemplar aquí).

Con una orientación 100% metálica, la cabecera valenciana contaba con una plantilla de colaboradores de excepción, auténticos coneiseurs entregados en cuerpo y alma al Hard y al Heavy. Entre los redactores rescato nombres conocidos como David Marco (en la actualidad dando lecciones de vocabulario con sus editoriales en Rock Hard -por favor, ¡que alguien pare a este hombre!-), Carlos Destroyer, Iván Labarta (ex-mano derecha de Enrique Tur en los primeros días del webzine RockTrip), el propio señor Tur, y un viejo conocido de Popular 1, Don Luis Lecumberry. Como veis, un nivel asombroso.

Y no menos sorprendente resulta la lista de entrevistas a escuderos y primeras espadas (de Demons & Wizards, John Sykes, Stratovarius y Paul Gilbert, a Armored Saint, DIO, Cradle Of Filth y Helloween, pasando por Anthrax, Queensrÿche, Glenn Hughes, Nevermore...), o las más de ¡¡30 páginas!! repletas de reseñas de discos. Un auténtico desafío para quienes padecen de consumismo patológico.

Para mi desgracia, en mi poder tan sólo tengo 3 números; el primero de los cuales data de marzo-abril de 2000, y el último, de julio-agosto de 2003. Y en medio, un vacío tan amplio que incluso les permitió iniciar una segunda etapa, con cambio de tamaño y maquetación incluidos y la incorporación del color. De esta forma, se condensaron las 96 grises cuartillas de antaño en 68 coloridas páginas, manteniendo, eso sí, la densidad de contenidos. Pero no sólo el formato se vio alterado; también se incluyeron nuevas secciones, como la dedicada a la reseña de dvd's (el progreso manda), o la muy interesante 'ABC Metal Hispano', en la que, a través de amplias y detalladas retrospectivas, se repasaban los grandes logros -y los grandes fracasos también- de bandas nacionales tan entrañables como Bella Bestia, y tan tremendas -en sus dos contrapuestas acepciones- como Goliath y Júpiter.

Resumiendo: un fanzine de altos vuelos.


ROCKS

Hermanada en cuanto a amplitud de miras con Mondo Sonoro, precisamente por ese hecho Rocks jamás se tuvo entre mis preferidas. Y si bien el eclecticismo en ambas publicaciones andaba parejo, afortunadamente Rocks carecía de esa carga tan pedante de la que solían/suelen hacer gala la mayoría de redactores del MS, la más de las veces auténticos literatos frustrados que llenan páginas y páginas de verborrea vacía y automasturbatoria. En Rocks, en cambio, iban directos y al grano, con un lenguaje más llano y sin tanta filigrana literaria de por medio.

Para mi desgracia, merced a la indefinición estilística que tomaban por bandera, en algunos números prácticamente había que buscar con lupa para dar con alguna entrevista o reportaje decente, sepultado ante una montaña de pop, hip hop y demás (malas) hierbas. Sin embargo, a falta de unos contenidos más acordes con el nombre de la cabecera, donde nunca fallaban era en la sección de reseñas de discos. Allí siempre había cuatro o cinco títulos por los que bien valía la pena invertir unos pocos minutos en su lectura para posteriormente pasar por caja para agenciárselos. Otro aspecto que tampoco se les podía reprochar era su acertado juicio a la hora de seleccionar el disco del mes. A pesar de que en la mitad de ocasiones mis gustos personales no coincidían con su criterio, algunas de las obras que encabezaron el podium fueron 'American Psycho' de Misfits, 'Aenima' de Tool, 'The Beauty Process' de L7, 'Yield' de Pearl Jam, 'Ridin' The Tiger' de Gluecifer, 'Payin' The Dues' de The Hellacopters, 'By Your Side' de The Black Crowes,...

Menos atinados, en cambio, se mostraron con los artistas que coparon sus portadas. No hay que olvidar que Rocks vio la luz bien entrados los 90 -concretamente en 1997-, una etapa que pasará a los anales por haber sido testigo del auge de fenómenos paranormales en el terreno musical (y prefiero no dar nombres) a los que no tardaría en llegarles su merecida caida. Por esta razón, no resulta extraño que, de los más de veinte números que guardo en mi haber, tan sólo en una cuarta parte sus cubiertas estaban presididas por bandas que perdurarán por siempre jamás (Aerosmith, Slayer, The Black Crowes, Pearl Jam, Bruce Springsteen).


ZOMBI

Sin ser la mejor de las publicaciones aquí reseñadas, no puedo ocultar que es a la que más cariño le tengo. Supongo, quién sabe, que debido a que en su día la viví más a fondo que a las demás... Sea por el motivo que fuere, y a diferencia de Rocks, a Zombi no le podías achacar ni tics ni carencias. Bueno, siempre que comulgases con su línea editorial, claro. Una línea, para qué negarlo, muy influenciada por Popular 1 tanto en el aspecto lúdico (con reportajes dedicados a los cómics Marvel, el friki-circus de Jim Rose, o el Universo de Star Wars) como en su afán por dar a conocer a los alternative kids todo un mundo de color y fantasía (ahí estaba la sección Rincón Clásico, por donde desfilaron clásicos de décadas pretéritas como Lynyrd Skynyrd, Van Halen, UFO, Otis Redding, Cheap Trick, e incluso los primeros rockers de los 50).

Es más, por si cabía alguna duda, el paralelismo con el Popu quedó de manifiesto sobretodo en dos ocasiones: el especial dedicado a las bandas hard-rockeras de los 80 (un número que puedes descargarte, junto a un par más, aquí), y la lista de favoritos de 1996, en la que el grueso de escribanos se declaraba fan de Marilyn Manson, Afghan Whigs, Social Distortion, Screaming Trees, Soundgarden, ... Con alguna que otra disidencia, eso sí; como la elección del insufrible Tricky, un desliz imputable a la facción alternativa/indie/snob del staff, totalmente rendida a formaciones de lo más deleznables (y en este punto vuelvo a acogerme al voto de silencio -buff-).
Al margen y por encima de estos agitadores, encontrábamos como jefe de redacción a Andrés Martínez, quien para esta aventura se hacía acompañar de algún que otro colaborador de Popular 1 (caso del desaparecido en combate Daniel Renna), gente que todavía sigue al pie del cañón junto a Andrés en Rock Hard (como Josep Fleitas, Xavier Iriarte, e incluso Richard Royuela), y varios nombres –al menos por mí- desconocidos (el más llamativo, un sujeto apodado Las Bragas del Capitán América).

Entre sus mayores logros cabe destacar su labor de entrevistadores, auténticos preguntones que pusieron contra las cuerdas a Anthrax, Sepultura, Terrorvision, Alanis Morissette, Rancid, Fear Factory, Marilyn Manson, Def Leppard, Korn, Corrosion Of Conformity, Social Distortion, Body Count, Judas Priest, Motörhead, The Cramps, Green Day... ¡La lista tira de espaldas! Y lo mejor es que no siempre se ceñían a las dos páginas de rigor, sino que en ocasiones se prolongaban hasta las 4 e incluso las 6 caras (caso de Biohazard y Misfits, respectivamente).

Definitivamente, encomiable.


Y como colofón final, elogiar a todos aquellos que se implicaron en poner en marcha todas estas iniciativas. A todos ellos, gracias.

viernes 7 de marzo de 2008

Down

¿Me lo parece sólo a mí o la composición de la portada del número 16 de la revista Rock Hard es un claro homenaje a la cartelera de 'Scarface'? Sea como sea, esa cubierta presidida por Phil Anselmo se cuenta desde ya como una de las mejores de la cabecera. Y conste que lo digo por sus valores estéticos; no me considero ni de lejos un fan de Down... Los respeto, cómo no, pero ni mucho menos practican el tipo de música que me apetece escuchar a diario.

Sin embargo, este alejamiento mío de sus coordenadas no implica que, una vez embarcado en las travesías sónicas que nos proponen disco a disco, no disfrute plenamente del viaje. El único pero -si es que puedo calificar de esta forma a algo tan, y que nadie se moleste, insignificante- es que la frecuencia de mis apetitos en cuanto a música oscura es realmente baja, por lo que rara vez decido zarpar en su nave. Tal y como me sucede con Clutch, High On Fire y tantas otras, Down es una de esas bandas que es bueno saber que siguen ahí y se tienen a mano, para esos momentos puntuales en los que el cuerpo pide desconectar de melodías accesibles y hacerte recordar dónde y con quien empezó todo (Zeppelin, Sabbath...).

Precisamente, uno de esos momentos puntuales tuvo lugar hace un par de días. Tras una escucha matutina de su anterior disco, 'II: A Bustle In Your Hedgerow...' (por cierto, discrepo abiertamente con la opinión que tiene de él el propio Anselmo, quien asegura que, de reeditarse, ¡le serían eliminadas unas cuantas canciones!), le volví a dar una oportunidad a 'III: Over The Under', con el que, finalmente, y tras un dilatado tira y afloja, he fumado la pipa de la paz, nos hemos estrechado las manos, y tan amigos. ¡Hasta tres escuchas consecutivas le di!



Pronto nos visitarán (24 de abril en Barcelona, 25 en Madrid), así que, si el bolsillo lo permite, me haré con un ticket. Antes, eso sí, tendré que prepararme emocionalmente para esa noche. A fin de cuentas, y dicho lo dicho, será uno de esos conciertos que exigen de determinado estado mental. Espero que los planetas se alineen a mi favor.

AC/DC

¿De qué sirven los lazos sanguíneos sino para echar un cable en tiempos de penuria económica? Y es que, si bien mi situación no es tan grave como para requerir de transferencias bancarias, sí está dañada hasta el extremo de requerir el préstamo de algunos enseres de primera necesidad -como ciertas cajas de dvds cuyas campañas de promoción nos han estado bombardeando semana sí, semana también-. Finalmente ha tenido que ser mi hermano, cual caballería, quien ha acudido a mi rescate en el último minuto con uno de esos dichosos packs: el 'Plug Me In' de AC/DC. ¡Ay, bendita familia!

Seguro que muchos de vosotros ya contais con esta triple joya en vuestra colección particular, pero no está de más (¿verdad?) que me detenga un momento a ensalzar un lanzamiento de semejante envergadura. Un lanzamiento que -estaréis de acuerdo conmigo- supera en todos los aspectos al anterior 'Family Jewels', otro de esos items que no pueden faltar en los estantes de cualquier entusiasta de los hermanos Young.

Un total de 7 horas de filmaciones, a las que añado un 'todo lo que hayas leido o escuchado al respecto es 100% cierto y se queda corto'. Y juro que no exagero. Esto es canela en rama, vaya, auténtico caviar. Aunque, puesto a destacar, a mi gusto lo mejor corresponde al primer disco por entero (sé que puede sonar snob, pero soy del parecer que las tres décadas con Brian Johnson palidecen ante el lustro en el que reinó Bon Scott), y todos aquellos fragmentos relativos al infravaloradísimo 'Flick Of The Switch' (1983) que se hallan repartidos en los dos restantes discos (supongo que porque ésa fue mi primera adquisición de los australianos). Ojalá AC/DC siguiese la política de lanzamientos de KISS: otra caja estaría al caer.

lunes 3 de marzo de 2008

Machine Head

Pese al cúmulo de irregularidades que campaba en la lista de favoritos del 2007 de la revista Rock Hard (de la que di buena cuenta hace unos días), con 'The Blackening' de Machine Head es evidente que no hubo trampa ni cartón. La victoria fue aplastante. De los 30 redactores, casi un tercio lo escogieron entre sus cinco mejores discos del año, ocupando, además, las primeras posiciones de sus preferencias. Un triunfo doblemente merecido, no sólo por la calidad intrínseca de la obra, sino también por el ostracismo que padeció su anterior trabajo, el igualmente inconmensurable 'Through The Ashes Of Empire' (2004).

Y bien, para sumarme a la celebración, y a la espera de su próxima visita a España (apuntad: 31 de mayo en el Electric Festival que tendrá lugar en Getafe), anoche fui testigo -en diferido, eso sí- del vendaval que levantan en vivo Robb Flynn y los suyos en su actual gira.



El directo seleccionado fue el que tuvo lugar el pasado verano en el germano Rock Am Ring; un concierto que, merced los múltiples escenarios del festival, coincidió en el tiempo con la descarga de la banda de Billy Corgan. Coincidencia que, en un momento de la actuación, suscitó el cachondeo por parte del líder de Machine Head al grito de 'Shut up Smashing Pumpkins!!'. En cuanto al setlist que desgranaron, abrieron con 'Clenching The Fists Of Dissent', al que sucedieron, intercalados, dos temas más de su galardonado último disco, 'Aesthetics Of Hate' (dedicada a la memoria de Dimebag Darrell) y una intensa 'Halo' que puso patas arriba a los presentes. Éxito por todo lo alto y puños alzados hasta donde alcanza la vista en un concierto arrollador.

sábado 1 de marzo de 2008

Rock, Babies!!!

From The Cradle To The Grave

Bautizos y comuniones, negocios heredados por sucesión, militancias inculcadas, alistamientos forzosos, carreras universitaria por tradición familiar, carnets de culé pre-natales,... ¿Hasta dónde van a llegar algunos progenitores en su empeño por diseñar la vida de sus retoños? Pues supongo que, una vez se ha intentado influir en las preferencias religiosas, políticas, laborales y futbolísticas, el paso lógico será dictar la orientación sexual y la musical, ¿no? Bien, pues -según algunos- gracias a los matrimonios gay lo primero ya está en curso; lo segundo, en cambio, ya es un hecho. Y si no lo creeis, echad un vistazo a estos videos.

















No me negareis que, como buenos rockeros de pro que sois, tanto si os planteais tener descendencia en el futuro como si ya contais con ella, uno de vuestros miedos más íntimos, inconfesables y atávicos es que vuestra prole -carne de vuestra carne, sangre de vuestra sangre- os salga makinera, folklórica o vete tú a saber qué tipo de degeneración. ¿Estoy en lo cierto? Pues ya podeis respirar tranquilos, futuros papis y mamis, porque vuestra pesadilla más recurrente ha llegado a su fin. De un tiempo a esta parte contamos con el kit ideal para perpetuarnos eternamente, para fabricar réplicas a nuestra imagen y semejanza, para garantizar que los Dioses del Rock'n'Roll no se queden sin futuros acólitos. Pasen y vean, y vayan preparando la billetera.

Pero si creeis que los chupetes, los biberones y la ropa customizada no serán suficiente para inculcar a los enanos fe ciega en el metal, nada mejor que acunarlos con nanas rockeras, como las que factura el sello RockabyeBaby!. En su catálogo cuentan con una veintena de títulos repletos de canciones de cuna inspiradas en AC/DC, Green Day, Tool y otros muchos, y podeis creerme si os digo que proporcionan momentos realmente soporíferos. Eficacia comprobada.


viernes 29 de febrero de 2008

La Lista de los Favoritos

Tan tonto me parece confeccionar las propias como detenerse a analizar las ajenas, pero que levante la mano quien no haya sucumbido, al menos una vez en la vida, y ni siquiera por cinco minutos, a tan inútiles labores. Yo mismo, sin ir más lejos, de crío malgasté tardes enteras de domingo rodeado de pilas de cómics y elaborando listas de mis superhéroes y supervillanos predilectos. Afortunadamente, el paso de los años ha impedido que acabe como el protagonista de 'Alta Fidelidad' -un idiota siempre dispuesto a elaborar listas de sus 5 principales-, aunque admito que, hasta no hace mucho tiempo, desperdiciaba mis momentos de ocio componiendo listas de futuras adquisiciones discográficas.

Ahora bien, si hay una lista difícil de eludir, por encima de la de la compra de detergente, cerveza y papel del WC, es la que elaboran anualmente las principales revistas del gremio con los mejores discos del año. Y sí, podremos estar de acuerdo o no con los galardonados, el orden en el que se han dispuesto, o la idoneidad de la inclusión o exclusión de tal o cual obra, pero quien más y quien menos -siempre que se disponga de un colega de charlas musicales- tarde o temprano convertirá la dichosa lista en tema de conversación, dando lugar a comentarios del tipo 'la lista de este redactor siempre es muy parecida a la de este otro', 'este menda siempre vota a los Hanoi aunque el disco sea una mierda', '¿cómo dejan votar a este idiota?',... Apreciaciones, en definitiva, cargadas de mayor o menor objetividad según el individuo que las pronuncie.

Pero los acontecimientos toman un cariz distinto cuando, a la luz de datos contrastados, se pone en evidencia que, en ocasiones, nos quieren dar gato por liebre. Y eso, precisamente, es lo que nos han querido colar en la versión nacional de la revista Rock Hard; para ser más exactos, en sus números de enero y febrero. Así, mientras en el primero se hizo pública la lista de favoritos de la redacción, en el siguiente se desglosaron las preferencias de cada uno de sus treinta colaboradores. Pero, gracias a que estoy en paro y dispongo de las 24 horas del día para tomarme en serio las más absurdas trivialidades, he descubierto que el ránking aparecido en el número de enero tergiversa por completo el resultado de las votaciones individuales, habiéndose confeccionado según criterios que poco o nada tienen que ver con el cómputo normal de votos. Por ello, lectores ociosos y/o desocupados, emprendamos juntos la más firme de las cruzadas con el objetivo de poner fin a tanta injusticia y difamación, y pongamos de una vez por todas, en aras de la verdad, las cosas en su sitio.

Permitidme que os refresque la memoria con el Top 10 que estos desalmados publicaron inicialmente:

1. Machine Head 'The Blackening'
2. Municipal Waste 'The Art of Partying'
3. Dimmu Borgir 'In Sorte Diaboli'
4. 3 inches of blood 'Fire Up The Blades'
5. Arch Enemy 'Rise Of The Tyrant'
6. As I Lay dying 'An Ocean Between Us'
7. Primordial 'To The Nameless Dead'
8. Down 'III: Over The Under'
9. Avenged Sevenfold 'Avenged Sevenfold'
10. Mayhem 'Ordo Ad Chao'

Hasta aquí todo bien. Podrán haber tantas disconformidades como gustos particulares existan, pero (supuestamente) tan sólo estamos ante la valoración global de la publicación. El problema es que, si se realiza un recuento pormenorizado de los votos, veremos que la adjudicación de las plazas se ha llevado a cabo, sino de forma arbitraria, sí con un objetivo difícil de desentrañar. De esta forma, discos que han obtenido dos papeletas (Municipal Waste, Dimmu Borgir y Primordial), o incluso sólo una (As I Lay Dying y Mayhem), sí han logrado copar las diez primeras posiciones, mientras otros, caso de Dark Tranquillity y Neurosis, que han contado con el apoyo de hasta tres redactores, han sido -inexplicablemente- excluidos de los principales puestos. Otros títulos, en cambio, en un acto de benevolencia, únicamente han visto minorada su valoración perdiendo varias posiciones en la clasificación; como ha sido el caso de Down, Arch Enemy y Avenged Sevenfold.

Pero estas irregularidades no son las que más afectan a la lista; el mayor agravio lo han sufrido los discos firmados por Megadeth y High On Fire, dos de los mejor valorados por la plantilla de redactores ('United Abominations' suma seis votos mientras 'Death Is This Communion' reune un total de cinco), pero que, sin embargo, han sido relegados a la categoría de discos 'no tan imprescindibles'.

Visto lo visto, y sin necesidad de entrar en más detalles, el listado de los 10 discos favoritos del año debería haber sido el siguiente:

1. Machine Head 'The Blackening'
2. Megadeth 'United Abominations'
3. Arch enemy 'Rise Of The Tyrant'
4. High on Fire 'Death Is This Communion'
5. Down 'III: Over The Under'
6. Avenged Sevenfold 'Avenged Sevenfold'
7. Neurosis 'Given To The Rising'
8. 3 inches of blood 'Fire Up The Blades'
9. Dark Tranquility 'Fiction'
10. Nightwish 'Dark Passion Play'

A partir de todo este desaguisado cabría preguntarse las razones de semejante sinsentido, por lo que he aquí mis conclusiones:

a) alguien ha pensado que, colocando en el ránking principal el nombre de las bandas por las cuales la revista ha apostado más firmemente, se otorgaría cierta noción de coherencia a dichas apuestas.

b) alguien se ha pasado por el forro los principios democráticos que debería prevalecer en cualquier sistema electoral y ha colado en el Hit Parade los discos que le ha dado la gana (discos, además, que no han cosechado demasiada aceptación entre el resto del staff).

c) alguien ha pensado que alterando el orden interno de la lista se introducía una relativa diversidad (y digo relativa porque, con los datos en la mano, salta a la vista que prácticamente los 10 nombres que copan la lista pertenecen -en distintas vertientes, por supuesto- al sector más extremo del metal). Puestos a introducir un elemento de variedad, digo yo, ¿porqué no colocar alguna banda más hard rockera (Hanoi Rocks, por ejemplo) o más melódica (caso de Nighttingale)?

d) alguien no ha pensado y punto.

Y dicho esto, ¿qué credibilidad tiene esta lista? A mi parecer, ninguna, cero patatero. ¿Qué sentido tiene, por lo tanto, tanto análisis, tanto comicio y tanta leche? Pues supongo que llenar páginas y más páginas (un total de nueve desperdiciaron en el número de enero y otras cuatro en el de febrero), y que nosotros paguemos por ellas. Así de simple.

lunes 25 de febrero de 2008

Bloodlights

Quién me lo iba a decir a mí... Yo que siempre he considerado 'Automatic Thrill'(2004) de Gluecifer como un disco malo, sobreproducido y carente por completo de buenas canciones (es decir, el peor testamento que puede dejar una banda antes de desintegrarse), y resulta que, además de firmes detractores -como un servidor-, también cuenta con exaltados defensores -entre ellos, Míster Touched One de Helltrip-. Señores, para gustos, los colores.

Todo esto nos lleva a que, una vez finiquitada la aventura Gluecifer, su ex-líder, el guitarrista y guaperas Captain Poon, inició el pasado año una nueva etapa al frente de Bloodlights, su actual banda, y lo hizo, en primer lugar, tocando en Barcelona junto a Rockzilla sin traer siquiera disco bajo el brazo, para, unos meses después, ver publicado su homónimo debut. Y no está nada mal el debut, oigan.

Los temas se mueven entre el punk rock de corte americano (de Supersuckers a Green Day), el Hard&Heavy más clásico (los ecos a Motörhead, Iron Maiden o Thin Lizzy están presentes en piezas como 'Addiction', 'Hammer And The Wheel' y 'Over When I'm Done') y el power pop de unos Urge Overkill (sorprende, en ocasiones, el parecido de la voz de Poon con la de Nash Kato); y a pesar de que esta variedad de sonidos pueda suponer un lastre para quienes prefieren la claridad de ideas y las vertientes más puras, nadie puede descalificar un trabajo cargado de buenas canciones, elaboradas melodías, una producción de lujo y una diversidad ideal para combatir el aburrimiento.

Tal vez se echen en falta más estribillos memorables para redondear el conjunto, pero ello no es obstáculo para que se pueda calificar de prometedora esta ópera prima. Veremos cómo le sale el siguiente disco.

sábado 23 de febrero de 2008

Los Ozporns

La verdad es que nunca le encontré la gracia a 'The Osbournes'. No sólo porque el formato propio de los reality me repatea la tripa, sino porque, si ya me parece triste ver a Halford inclinándose en sus conciertos como un abuelete con bastón con el fin de alcanzar las notas más altas, imaginaros lo que me supone contemplar al creador del baile de la rana pasearse por su mansión con los ademanes de Noel Gallagher, arrastrando los pies, cabizbajo y balbuceando gilipolleces... Aunque, pensándolo bien, si a él no le supone un problema convertirse en un hazmerreir a cambio de una bonita suma de dinero, no sé entonces dónde está la ofensa; cada cual es libre de vender su culo al mejor postor. Sin embargo, y a pesar de que entiendo que quien desconociese la obra de Ozzy se echase unas risas a su costa, para quienes respetamos su carrera como músico verle convertido en un bufón en esa autoparodia televisiva nos sienta como un puñetazo en el orgullo rockero. Es una sensación -salvando las distancias- similar a la que se experimenta viendo este sex-tape de Gene Simmons, el Doctor Love por excelencia, echando un polvo desganado, carente de brío, y con camiseta, pantalones y peluca puestos. De lo más esperpéntico.

A pesar de que tanto crítica como aficionados no suelen recibir con los brazos abiertos las sexplotations que inspiran este tipo de escándalos, es muy posible que, a raíz de esta filmación, algún avispado productor de cine triple X ponga en marcha un título (se me ocurre 'Family Jiggles') basado en el licencioso tropiezo del God of Thunder, por lo que sólo le pido a los responsables que, como mínimo, hagan algo un poco más digno que 'Los Ozporns', endeble y fláccida -por no llamarla morcillona- adaptación porno de la teleserie protagonizada por el Madman y su clan.

Producida por VCA Video hace ahora seis años, y dirigida por el todoterreno Antonio Passolini, 'Los Ozporns' es una (supuesta) comedia hardcore centrada en Izzy, una estrella del rock estreñida ('Soy el Príncipe de las Tinieblas y no estoy dispuesto que me metan nada por el culo" dice en una escena, a lo que su hija le responde: "Papá, una vez te metiste un micrófono"), disléxica y algo desmemoriada ante tantos años de abusos con las drogas, y su particular familia.

Lo diálogos, como habeis podido comprobar, están a la altura de la serie original, es decir, de lo más subnormales, aunque debo reconocer que el guión cuenta con algún que otro guiño gracioso, como cuando Izzy asegura que sus vástagos no son suyos, sino producto del affair que mantuvo su mujer, Cherry, con uno de los enanos que llevaba en una de sus giras. A pesar de ello, 'Los Ozporns' es, a todas luces, una cinta prescindible a más no poder. ¡¡Si incluso aparecen rapperos!!

Según mi cuñada (¡saludos, Mada!) el porno es la ciencia-ficción del sexo; y sí, en términos generales razón no le falta, pero en ocasiones el porno también es un fiel reflejo de la realidad que nos rodea. Buen ejemplo de ello es que, en el film que nos ocupa, el hijo de Izzy tiene la misma cara de gilipollas que el auténtico retoño de Ozzy.

Aunque, para caras, la que luce el actor Kyle Stone; un careto del que, incluso, se mofa el propio Izzy ('¿Me estás diciendo que este tío con cara de leñador irlandés es actor porno?' le espeta en pleno rostro).

Y si bien el palurdo de Stone es todo un adefesio, Izzy tampoco se queda atrás. Bueno, más bien el actor que lo interpreta, un pellejudo Barry Woods -parapetado para la ocasión tras un seudónimo tan apropiado como ¡¡Baz!! (os juro que yo no tengo nada que ver con este engendro)- quien luce de los más viejuno a sus 52 años.

El rodaje de una peli porno en la mansión de Izzy, además de proponer uno de esos extraños juegos de muñecas rusas (ya sabéis, el cine dentro del cine y esos rollos metalingüísticos que tanto gusta en el 'Dirigido por'), es la excusa para que actrices y actores de tercera regional desfilen ante nuestras narices interpretándose a sí mismos. Los más reconocibles son una chica llamada Chloe, y, como ya se ha visto, el desgraciado de Kyle, a quien no se le ocurre otra cosa que intentar impartir lecciones de mete-saca con una penosa erección que no se mantiene ni a la de tres. ¡¡Madre de Dios, menudo reparto!!

Al parecer la cinta cuenta con una secuela inédita en nuestro país, 'The Ozporns go to hell'(2003), que, por lo que se cuenta en algunos foros de internet, es todavía más infumable.

No hagais caso de las chavalas de la carátula: esto no da ni para unas pajillas.

viernes 22 de febrero de 2008

Baroness

No, ni me he dejado un adjetivo cromático ni se me ha colado una 's' de más; estos Baroness tienen poco que ver con los hermanos De Castro y los postulados que abrazaran hace tres décadas. Lo de este cuarteto oriundo de Savannah se etiqueta -o eso he leído por ahí- como sludge/crust/doom metal ambiental, definición que, admito, no tengo ni puta idea de lo que significa -en mis tiempos se utilizaba el término 'heavy' a secas, y punto-, por lo que yo prefiero simplemente compararlos con Mastodon; menos agresivos y más melódicos, eso sí.

Tras un par de EP's y un split a medias con Unpersons, la aspereza de esas primeras obras ha evolucionado hacia un sonido mucho más depurado, constatable en 'Red Album', su puesta de largo editada el pasado año, un disco que, la verdad sea dicha, funciona mejor como unidad que como colección de canciones por separado. Así, por ser temas más directos, destacaría los iniciales 'Rays On Pinion', 'The Birthing' e 'Isak', seguidos por 'Wanderlust' y 'O'Appalachia'; aunque gracias al amplio espectro que cubre el resto de temas estamos ante un conjunto de lo más equilibrado. Situar unos cortes por encima de otros resulta complicado; no hay estribillos a los que aferrarse y la estructura de cada tema evoluciona de forma muy dinámica, con muchos cambios de ritmo y con escasa presencia de la voz (lo que lo convierte, prácticamente, en un disco instrumental; de hecho, de las diez piezas que lo conforman, cuatro lo son enteramente). Si necesitas algo diferente y poco accesible, pruébalos.

sábado 16 de febrero de 2008

Helltrip

Macro-Entrevista (Parte 2)

Vuestras influencias son atípicas. Es como si tuvieseis un oído puesto en los 70’s y otro en los 90’s. ¿Qué década os influye más?
Hernmann (H): Pregunta difícil donde las haya…Creo que nos influye de igual manera, y eso es lo que nos hace hacer algo que no llega a ser tan revival ni tan moderno.

Puestos a etiquetar, ¿cómo preferís que se os denomine: como una banda de punk rock, de garage rock...?
Touched One (TO): High Energy Rock & Roll, sería lo mas acertado yo creo.

Se os compara con The Hives, The Hellacopters, The Nomads, Lime Spiders, Gluecifer... Yo sumaría a The Mooney Suzuki, Turbonegro, Pixies, Motörhead e incluso Iron Maiden. ¿Admitís la influencia de estas bandas? ¿Quiénes son vuestros padres espirituales?
H: Las influencias son tan variadas que no sabríamos decirte cuales son las más importantes. Escuchamos muchísimas bandas de muy distintos estilos y cada una de ellas nos aporta algo. Todas las bandas que citaste nos han influido en mayor o menor medida, nos apasiona el rock 70´s, nos gusta mucho Hellacopters, Gluecifer, Turbonegro, etc… Si todo ello lo unimos con un poco de Motorhead ya tenemos a Helltrip.

TO : Heavy poco, pero del bueno (risas). Sí, sin duda, directa o indirectamente estamos influenciados por todas esas bandas y muchas más. Yo añadiría sobre todo bandas asturianas con las que hemos crecido y a las cuales hemos visto tocar muchas veces como pueden ser Marshcrannies, The Leroys, Amon Ra, E-330, Los Nervios, Punishers, y un largo etc...

¿De donde os viene el gusto por las bandas setenteras? ¿Fuisteis así de precoces o se debe a la influencia de algún hermano mayor? ¿Qué discos circulaban por vuestra casa?
Mad Lolo (ML): Cuando yo tenía ocho años crecí escuchando las bandas que escuchaban mi hermano mayor y sus colegas: Deep Purple, Led Zeppelin, Metallica, Manowar, AC/DC, Siniestro total… más tarde llegó Nirvana, el grupo que más me influyó cuando yo era más pequeño, y a partir de ahí mi interés por el rock fue en aumento hasta la actualidad. ¿Discos que circulan por mi casa? Pues desde uno de mis preferidos como el ‘Born a Lion’ de Danko Jones a un recopilatorio de grandes clásicos de música clásica. Me encanta la música e intento escuchar de todo un poco.

TO: Mi padre era disc-jockey en una discoteca mierense, por lo que siempre hubo mucha música en mi casa, y muy variada; pero siempre me interesó la vertiente más rockera. Luego te empiezan a dejar cintas, y empecé a escuchar Nirvana, Green Day , también mucho HC melódico y menos melódico, y actualmente vuelta a los orígenes del Rock tanto con bandas de los 70 como más actuales. Destacaría como uno de mis discos favoritos el ‘Automatic Thrill’ de Gluecifer, un disco enorme para despedir a una banda enorme.

Good Man (GM): Supongo que, como todo el mundo, te empiezan a pasar discos hasta que das con uno que dices: ‘coño, cómo mola este tema’ y empiezas a buscar grupos que toquen cosas similares. En mi caso fue un grupo de Mieres que se llamaba La Ruta.

H: Recuerdo el ‘Devil Came to Me’ de Dover, ‘Agila’ y una cinta de canciones varias de Siniestro Total como los primeros referentes musicales. A partir de ahí comencé a escuchar mucho punk rock y hardcore melódico en la etapa adolescente. Luego comencé con el rock y ya no lo solté. Actualmente escucho de todo, desde post rock instrumental, punk rock, rock setentas…

Sois muy jóvenes. ¿Cual es la media de edad de la banda?
H: La media es de unos 25 años, más o menos. La verdad que nos alegramos mucho de conseguir todas estas cosas con relativamente poca edad.

En el disco es importante la labor que realiza Miguel Herrero a los teclados y el piano. ¿Es un quinto miembro a la sombra? ¿De dónde sale este hombre?
TO : Fue el productor de nuestro disco. Es multiinstrumentista y nos parecía una idea cojonuda que aportara algún arreglo de órgano y piano al disco. Lo hizo encantado y al final también metió algunos coros con nosotros. Supo lo que queríamos y lo hizo perfectamente bien. Estamos muy contentos con su trabajo. Actualmente tenemos un quinto hombre con nosotros, que es Quique Sanchís, asistente técnico en el estudio de Miguel Herrero, que es nuestro técnico de sonido para los directos.

En vuestros conciertos, ¿actuáis como cuarteto o contáis con su presencia?
ML: Hemos tocado con Miguel en un par de ocasiones y ha sido un auténtico lujo. A pesar de que fue una colaboración para presentar el disco, no descartamos volver a contar con sus teclados en algún concierto especial o algo así.

Vuestros directos se han ganado una buena fama. ¿Cómo los describiríais?
H: Viscerales. Tratamos de sacar todo lo que llevamos dentro y poner encima del escenario lo que hay que poner.

ML: Yo los definiría así: ‘con dos cojones’.

TO : Dejamos el alma encima del escenario. Tardamos un par de horas en recuperarnos de la media hora larga que suele durar nuestro repertorio.

GM: Con dos cojones. No hay otra manera.

¿Seguís algún ritual previo antes de salir al escenario?
H: Nos cambiamos de ropa, bebemos un