Antes de entrar en materia me vais a permitir, por favor, abrir un breve paréntesis. El caso es que por este blog suele pasarse de vez en cuando un tal Sr. Raya, muy dado a dejar polémicos comentarios y gran aficionado a ese género maldito que es el cine 10 (o 'X' en numeración latina), quien -me apostaría el brazo- al leer las siglas que encabezan el post de hoy ha empezado a salivar cual perro rabioso. Señor Raya, permítame que le haga una aclaración: 'DDP' no tiene absolutamente nada que ver con las 'dp' ('double penetration') a las que son tan proclives esa caterva de zafios directores porno a los que usted idolatra (llámense Jonny Darko, Jules Jordan o John Stagliano); así que le ruego que deje de perder el tiempo haciendo lúbricas elucubraciones acerca de qué puede significar esa primera 'd', y póngase a trabajar, que seguro que su jefe tiene muuucha faena para usted.
Y dicho esto, y por si hay alguien más con la mente calenturienta, aclararles que DDP se corresponde a las siglas de 'Dublin Death Patrol', una formación californiana liderada (agárrense los machos) por dos de los vocalistas estrella del thrash metal de la Bay Area: ¡Chuck Billy y Steve Souza! Esto sí es grande, amigos. ¡Los voceras de Testament y Exodus grabando juntos por primera vez! A saberse la de horas que, siendo chaval, pasé escuchando los discos de estas dos bandas...'The Legacy', 'Pleasures of the Flesh', 'The New Order', 'Fabulous Disaster', 'Souls of Black', 'Impact is Imminent'... Auténticos clásicos (de segunda división, sí, pero clásicos al fin y al cabo) que resisten sin problema las comparaciones con Slayer, Metallica o Megadeth.



En cuanto a la música que contiene el disco, pues ni más ni menos que thrash de la vieja escuela, con una calidad de sonido acorde a los tiempos que vivimos, y con influencias del heavy metal más clásico; no por nada se han incluido 3 versiones (una detrás de otra) de Motörhead, Thin Lizzy y UFO ('Iron Fist', 'Cold Sweat' y 'Lights Out' respectivamente). Desafortunadamente, el resultado final no cumple las expectativas que generan sus artífices, pero, aún así, y a pesar que apenas sólo un par de temas ('R.I.P.' y 'Unnatural Causes') puedan mirarle a los ojos a los himnos que grabaron al frente de Testament o Exodus, su escucha resulta, además de nostálgica, bastante entretenida. ¿Habrá continuación o se quedará en un proyecto aislado?