sábado, 23 de febrero de 2008

Los Ozporns

La verdad es que nunca le encontré la gracia a 'The Osbournes'. No sólo porque el formato propio de los reality me repatea la tripa, sino porque, si ya me parece triste ver a Halford inclinándose en sus conciertos como un abuelete con bastón con el fin de alcanzar las notas más altas, imaginaros lo que me supone contemplar al creador del baile de la rana pasearse por su mansión con los ademanes de Noel Gallagher, arrastrando los pies, cabizbajo y balbuceando gilipolleces... Aunque, pensándolo bien, si a él no le supone un problema convertirse en un hazmerreir a cambio de una bonita suma de dinero, no sé entonces dónde está la ofensa; cada cual es libre de vender su culo al mejor postor. Sin embargo, y a pesar de que entiendo que quien desconociese la obra de Ozzy se echase unas risas a su costa, para quienes respetamos su carrera como músico verle convertido en un bufón en esa autoparodia televisiva nos sienta como un puñetazo en el orgullo rockero. Es una sensación -salvando las distancias- similar a la que se experimenta viendo este sex-tape de Gene Simmons, el Doctor Love por excelencia, echando un polvo desganado, carente de brío, y con camiseta, pantalones y peluca puestos. De lo más esperpéntico.

A pesar de que tanto crítica como aficionados no suelen recibir con los brazos abiertos las sexplotations que inspiran este tipo de escándalos, es muy posible que, a raíz de esta filmación, algún avispado productor de cine triple X ponga en marcha un título (se me ocurre 'Family Jiggles') basado en el licencioso tropiezo del God of Thunder, por lo que sólo le pido a los responsables que, como mínimo, hagan algo un poco más digno que 'Los Ozporns', endeble y fláccida -por no llamarla morcillona- adaptación porno de la teleserie protagonizada por el Madman y su clan.

Producida por VCA Video hace ahora seis años, y dirigida por el todoterreno Antonio Passolini, 'Los Ozporns' es una (supuesta) comedia hardcore centrada en Izzy, una estrella del rock estreñida ('Soy el Príncipe de las Tinieblas y no estoy dispuesto que me metan nada por el culo" dice en una escena, a lo que su hija le responde: "Papá, una vez te metiste un micrófono"), disléxica y algo desmemoriada ante tantos años de abusos con las drogas, y su particular familia.

Lo diálogos, como habeis podido comprobar, están a la altura de la serie original, es decir, de lo más subnormales, aunque debo reconocer que el guión cuenta con algún que otro guiño gracioso, como cuando Izzy asegura que sus vástagos no son suyos, sino producto del affair que mantuvo su mujer, Cherry, con uno de los enanos que llevaba en una de sus giras. A pesar de ello, 'Los Ozporns' es, a todas luces, una cinta prescindible a más no poder. ¡¡Si incluso aparecen rapperos!!

Según mi cuñada (¡saludos, Mada!) el porno es la ciencia-ficción del sexo; y sí, en términos generales razón no le falta, pero en ocasiones el porno también es un fiel reflejo de la realidad que nos rodea. Buen ejemplo de ello es que, en el film que nos ocupa, el hijo de Izzy tiene la misma cara de gilipollas que el auténtico retoño de Ozzy.

Aunque, para caras, la que luce el actor Kyle Stone; un careto del que, incluso, se mofa el propio Izzy ('¿Me estás diciendo que este tío con cara de leñador irlandés es actor porno?' le espeta en pleno rostro).

Y si bien el palurdo de Stone es todo un adefesio, Izzy tampoco se queda atrás. Bueno, más bien el actor que lo interpreta, un pellejudo Barry Woods -parapetado para la ocasión tras un seudónimo tan apropiado como ¡¡Baz!! (os juro que yo no tengo nada que ver con este engendro)- quien luce de los más viejuno a sus 52 años.

El rodaje de una peli porno en la mansión de Izzy, además de proponer uno de esos extraños juegos de muñecas rusas (ya sabéis, el cine dentro del cine y esos rollos metalingüísticos que tanto gusta en el 'Dirigido por'), es la excusa para que actrices y actores de tercera regional desfilen ante nuestras narices interpretándose a sí mismos. Los más reconocibles son una chica llamada Chloe, y, como ya se ha visto, el desgraciado de Kyle, a quien no se le ocurre otra cosa que intentar impartir lecciones de mete-saca con una penosa erección que no se mantiene ni a la de tres. ¡¡Madre de Dios, menudo reparto!!

Al parecer la cinta cuenta con una secuela inédita en nuestro país, 'The Ozporns go to hell'(2003), que, por lo que se cuenta en algunos foros de internet, es todavía más infumable.

No hagais caso de las chavalas de la carátula: esto no da ni para unas pajillas.

viernes, 22 de febrero de 2008

Baroness

No, ni me he dejado un adjetivo cromático ni se me ha colado una 's' de más; estos Baroness tienen poco que ver con los hermanos De Castro y los postulados que abrazaran hace tres décadas. Lo de este cuarteto oriundo de Savannah se etiqueta -o eso he leído por ahí- como sludge/crust/doom metal ambiental, definición que, admito, no tengo ni puta idea de lo que significa -en mis tiempos se utilizaba el término 'heavy' a secas, y punto-, por lo que yo prefiero simplemente compararlos con Mastodon; menos agresivos y más melódicos, eso sí.

Tras un par de EP's y un split a medias con Unpersons, la aspereza de esas primeras obras ha evolucionado hacia un sonido mucho más depurado, constatable en 'Red Album', su puesta de largo editada el pasado año, un disco que, la verdad sea dicha, funciona mejor como unidad que como colección de canciones por separado. Así, por ser temas más directos, destacaría los iniciales 'Rays On Pinion', 'The Birthing' e 'Isak', seguidos por 'Wanderlust' y 'O'Appalachia'; aunque gracias al amplio espectro que cubre el resto de temas estamos ante un conjunto de lo más equilibrado. Situar unos cortes por encima de otros resulta complicado; no hay estribillos a los que aferrarse y la estructura de cada tema evoluciona de forma muy dinámica, con muchos cambios de ritmo y con escasa presencia de la voz (lo que lo convierte, prácticamente, en un disco instrumental; de hecho, de las diez piezas que lo conforman, cuatro lo son enteramente). Si necesitas algo diferente y poco accesible, pruébalos.

sábado, 16 de febrero de 2008

Helltrip

Macro-Entrevista (Parte 2)

Vuestras influencias son atípicas. Es como si tuvieseis un oído puesto en los 70’s y otro en los 90’s. ¿Qué década os influye más?
Hernmann (H): Pregunta difícil donde las haya…Creo que nos influye de igual manera, y eso es lo que nos hace hacer algo que no llega a ser tan revival ni tan moderno.

Puestos a etiquetar, ¿cómo preferís que se os denomine: como una banda de punk rock, de garage rock...?
Touched One (TO): High Energy Rock & Roll, sería lo mas acertado yo creo.

Se os compara con The Hives, The Hellacopters, The Nomads, Lime Spiders, Gluecifer... Yo sumaría a The Mooney Suzuki, Turbonegro, Pixies, Motörhead e incluso Iron Maiden. ¿Admitís la influencia de estas bandas? ¿Quiénes son vuestros padres espirituales?
H: Las influencias son tan variadas que no sabríamos decirte cuales son las más importantes. Escuchamos muchísimas bandas de muy distintos estilos y cada una de ellas nos aporta algo. Todas las bandas que citaste nos han influido en mayor o menor medida, nos apasiona el rock 70´s, nos gusta mucho Hellacopters, Gluecifer, Turbonegro, etc… Si todo ello lo unimos con un poco de Motorhead ya tenemos a Helltrip.

TO : Heavy poco, pero del bueno (risas). Sí, sin duda, directa o indirectamente estamos influenciados por todas esas bandas y muchas más. Yo añadiría sobre todo bandas asturianas con las que hemos crecido y a las cuales hemos visto tocar muchas veces como pueden ser Marshcrannies, The Leroys, Amon Ra, E-330, Los Nervios, Punishers, y un largo etc...

¿De donde os viene el gusto por las bandas setenteras? ¿Fuisteis así de precoces o se debe a la influencia de algún hermano mayor? ¿Qué discos circulaban por vuestra casa?
Mad Lolo (ML): Cuando yo tenía ocho años crecí escuchando las bandas que escuchaban mi hermano mayor y sus colegas: Deep Purple, Led Zeppelin, Metallica, Manowar, AC/DC, Siniestro total… más tarde llegó Nirvana, el grupo que más me influyó cuando yo era más pequeño, y a partir de ahí mi interés por el rock fue en aumento hasta la actualidad. ¿Discos que circulan por mi casa? Pues desde uno de mis preferidos como el ‘Born a Lion’ de Danko Jones a un recopilatorio de grandes clásicos de música clásica. Me encanta la música e intento escuchar de todo un poco.

TO: Mi padre era disc-jockey en una discoteca mierense, por lo que siempre hubo mucha música en mi casa, y muy variada; pero siempre me interesó la vertiente más rockera. Luego te empiezan a dejar cintas, y empecé a escuchar Nirvana, Green Day , también mucho HC melódico y menos melódico, y actualmente vuelta a los orígenes del Rock tanto con bandas de los 70 como más actuales. Destacaría como uno de mis discos favoritos el ‘Automatic Thrill’ de Gluecifer, un disco enorme para despedir a una banda enorme.

Good Man (GM): Supongo que, como todo el mundo, te empiezan a pasar discos hasta que das con uno que dices: ‘coño, cómo mola este tema’ y empiezas a buscar grupos que toquen cosas similares. En mi caso fue un grupo de Mieres que se llamaba La Ruta.

H: Recuerdo el ‘Devil Came to Me’ de Dover, ‘Agila’ y una cinta de canciones varias de Siniestro Total como los primeros referentes musicales. A partir de ahí comencé a escuchar mucho punk rock y hardcore melódico en la etapa adolescente. Luego comencé con el rock y ya no lo solté. Actualmente escucho de todo, desde post rock instrumental, punk rock, rock setentas…

Sois muy jóvenes. ¿Cual es la media de edad de la banda?
H: La media es de unos 25 años, más o menos. La verdad que nos alegramos mucho de conseguir todas estas cosas con relativamente poca edad.

En el disco es importante la labor que realiza Miguel Herrero a los teclados y el piano. ¿Es un quinto miembro a la sombra? ¿De dónde sale este hombre?
TO : Fue el productor de nuestro disco. Es multiinstrumentista y nos parecía una idea cojonuda que aportara algún arreglo de órgano y piano al disco. Lo hizo encantado y al final también metió algunos coros con nosotros. Supo lo que queríamos y lo hizo perfectamente bien. Estamos muy contentos con su trabajo. Actualmente tenemos un quinto hombre con nosotros, que es Quique Sanchís, asistente técnico en el estudio de Miguel Herrero, que es nuestro técnico de sonido para los directos.

En vuestros conciertos, ¿actuáis como cuarteto o contáis con su presencia?
ML: Hemos tocado con Miguel en un par de ocasiones y ha sido un auténtico lujo. A pesar de que fue una colaboración para presentar el disco, no descartamos volver a contar con sus teclados en algún concierto especial o algo así.

Vuestros directos se han ganado una buena fama. ¿Cómo los describiríais?
H: Viscerales. Tratamos de sacar todo lo que llevamos dentro y poner encima del escenario lo que hay que poner.

ML: Yo los definiría así: ‘con dos cojones’.

TO : Dejamos el alma encima del escenario. Tardamos un par de horas en recuperarnos de la media hora larga que suele durar nuestro repertorio.

GM: Con dos cojones. No hay otra manera.

¿Seguís algún ritual previo antes de salir al escenario?
H: Nos cambiamos de ropa, bebemos un par de birras y a ello.

TO: Al tener que cambiarnos, nos juntamos y nos animamos un poco si hay alguno un poco menos animado, y luego ya salimos todos juntos al tajo.

¿Cómo transcurre una semana normal en Helltrip? ¿Ensayáis mucho?
GM: Habitualmente ensayamos tres días por semana. Si el fin de semana tuvimos conciertos descansamos uno de los tres días, y si tenemos algún bolo importante procuramos ensayar el día antes. Las semanas que no tenemos bolos las dedicamos a componer, a revisar algunos matices del directo, etc…

Normalmente, si se ha tocado junto a una banda internacional, en la hoja promocional se hace constar. Vuestra hoja de servicios está limpia en ese aspecto. ¿No habéis querido añadir ninguna a propósito o es que no se os ha brindado esa oportunidad?
H: La verdad es que en nuestra hoja promocional nos gusta hablar de nosotros; y de tener que hablar de alguien nos gustaría hacerlo de bandas amigas nuestras, no de bandas internacionales que en la mayoría de los casos cagan para los teloneros. Hasta ahora no tenemos muy buen sabor de boca con ‘las bandas internacionales’. Y al igual que éstos, la mayoría de los promotores sólo tienen los ojos orientados en una dirección: la pasta. No se dan cuenta que el teloneo de una banda grande en Asturias, para un grupo como nosotros, supone una publicidad enorme y un extra de gente en el concierto. Con un poco de suerte en la sala va a haber personas que puedan proporcionar al telonero algún bolo de menor importancia en otro punto del país, o que la propia banda principal quiera acabar la gira con el grupo que los teloneó. De esta manera los grupos noveles podrían aspirar a algo más en poco tiempo y quién sabe si dentro de unos años son ellos los cabezas de cartel en Asturias… Hasta que esto no lo tengan claro todas las personas que organizan eventos de este tipo en Asturias, estamos dejando pasar un montón de oportunidades valiosísimas para todos nosotros.

Tal como habéis comentado al inicio, una publicación canadiense os reseñó ‘Risk Your Soul’. ¿Qué tal la promoción fuera de España?
H: La promo extrajera de momento se limita a internet. Enviamos algunos discos de promoción y poco más. Es difícil conseguir cosas importantes desde aquí, aunque seguiremos intentándolo.

¿Habéis recibido alguna oferta para tocar en el extranjero?
H: Pues de momento no. Hemos estado hablando con algunas personas de fuera de España pero no hay nada atado. A ver si poco a poco vamos llegando a oídos de más personas y podemos atar alguna fecha. Habíamos barajado la posibilidad de irnos a Canadá en verano, pero de momento sigue siendo un proyecto.

‘Sábanas Rojas’ ha sido editado por Santo Grial Records. ¿Cómo está siendo el trato con ellos? ¿Hay esfuerzos por su parte?
H: El trato es casi inexistente. Ellos reciben una subvención del Principado de Asturias para cubrir los gastos de grabación del disco, edición, promoción y demás historias. Luego, en función de cuantos discos vendas, deciden si ofrecerte un ‘contrato’ o algo por el estilo.

Asturias tiene una de las escenas rockeras más inquietas de la Península. ¿A qué crees que es debido? ¿Hay realmente un circuito alrededor? ¿Se puede hablar de solidez?
H: Precisamente creo que en Asturias hay grandes bandas por no existir nada de nada, ni siquiera un mínimo circuito de salas donde poder dar conciertos para 50 personas. Por ejemplo, hasta hace muy poco tiempo en Oviedo, y durante uno o dos años, no había ni una sala donde tocar. Ahora parece que les dejaron volver a ofrecer bolos (pero sólo de 8 a 10 de la noche) y para no más de 70-90 personas. En Mieres (ciudad de donde nosotros somos) desde hace cuatro años hasta ahora hubo aproximadamente cinco conciertos en bares pequeños. En Avilés, Gijón, Pravia, etc…más de lo mismo. Si a todo esto le añades que las promotoras que organizan conciertos en Asturias para bandas internacionalmente conocidas -como pueden ser The Datsuns- no incluyen en el cartel al menos una banda de aquí, que las salas con un aforo algo más elevado te piden una burrada de alquiler para poder montar algún festival, que no haya una discográfica que apueste de verdad por bandas noveles, que algún dueño de alguna sala importante tiene tan poco respeto por una banda asturiana como para querer bajarte del escenario en medio de un concierto porque ‘estáis sonando muy alto’ (apunte importante: en dicha sala tocaron grupos como Sepultura…), etc, etc…¿Qué les queda a bandas como nosotros? Ensayar, tratar de hacer temas buenos y buscarte la vida fuera de Asturias. Y para ello sabes que cada vez que pisas un escenario del resto de España debes comerte con patatas a todo dios si quieres que te vuelvan a llamar el año que viene.

¿Qué tal la relación con el resto de bandas?
H: Creemos que muy bien (digo creemos porque a veces te llevas alguna sorpresa). No somos una banda que dé que hablar en otros sentidos que no sean estrictamente musicales, o al menos eso creemos nosotros (risas). El trato con las bandas asturianas es en general muy cordial; compartimos escenarios, coincidimos en bares, tratamos de ayudarnos a nivel de contactos para la promo, etc… Creo que salvo rosas excepciones y locuras transitorias de fin de semana (risas) hay buen ambiente.

¿Cuáles son vuestros planes inmediatos?
H: Los planes inmediatos son tocar, tocar y volver a tocar, seguir disfrutando tanto de esta historia, tratar de dar cada día un paso más y procurar alejarse de todo lo falso, hipócrita e ignorante que desgraciadamente va íntimamente ligado a formar parte de la farándula y en especial la roquera, debido a un montón de ‘ases frustrados de la guitarra’.

TO : Pues tenemos un par de bolos por Asturias en marzo, y el 16 y 17 de mayo en Ferrol y A Coruña. Estamos tratando de cerrar algo por el País Vasco y Cantabria y hacernos algún festival en verano. Todo el que esté interesado en ver a Helltrip cerca de su casa que se ponga en contacto a través de helltrip@hotmail.com. Si las fechas lo permiten estaremos encantados de ir a tocar.

¿Cuáles han sido los últimos discos que os habéis agenciado?
H: Un vinilo del último disco de Boss Martians, el nuevo disco de The Punishers ‘Faster Harder Deeper’ (¡¡gran disco!!) y el último álbum de Isis, en vinilo también.

ML: Yo siempre he sido muy piratilla para la música (risas). Últimamente no suelo comprar mucha música ya que la vida ‘ta muy chunga y no me llega el dinero para los colocones. El último disco que he comprado ha sido el nuevo de los Punishers y anteriormente uno de los Who, ‘BBC Sessions’, y el ‘Ten’ de Pearl Jam.

TO: Compro Vinilo, y lo último ha sido el ‘Aqualung’ de Jethro Tull, ‘Okonokos’ de My Morning Jacket, ‘High Time’ de MC5, y lo ultimísimo: un DVD de Supersuckers (‘Live at Helldorado – Vitoria’) en el que hice una aparición estelar subiendo del público a tocar el bajo de Eddie Spaghetti, lo cual se ha podido convertir en una anécdota a nivel mundial (y no es broma...).

GM: ‘Gonzo’ de Ted Nugent, y singles de Tokio Sex Destruction.

Y ya para acabar…
Helltrip: A todos vosotros, esperamos que disfrutéis mucho de nuestro ‘Sábanas Rojas’ y que nos veamos en muchos escenarios durante muchos años. Un saludo a todos y muchas gracias.

jueves, 7 de febrero de 2008

Rob Zombie

Cuando parecía que no iba a editarse nada digno de escucharse hasta bien entrada la primavera, esta misma semana se me han acumulado nuevos y candentes lanzamientos discográficos. Pero como me gusta tomarme estas cosas con calma, y me niego a dedicarle un post a un disco a la primera de cambio, prefiero darme un respiro y no apresurarme en mis valoraciones. Así que, mientras profundizo en esa mini-avalancha de novedades, en los próximos días me dedicaré a recuperar obras del año pasado, que se me quedaron muchas y muy buenas en el tintero.

El primero de esta serie es 'Zombie Live', primer disco en directo del polifacético artífice del todavía calentito remake cinematográfico 'Halloween', un film -en mi opinión- fallido en su intento por adentrarse en la psique del brutal asesino protagonista, pero más que correcto como muestra de splasher sanguinolento y bodycount.

Pero bien, ciñéndome al disco, es posible que los antiguos fans a ultranza de White Zombie se echen las manos a la cabeza ante dicho trabajo, preguntándose porqué el que fuera líder de la formación no dio ese paso tras la edición de 'Astro-Creep: 2000'(1995), exactamente cuando la banda estaba en su punto álgido de fama y creatividad. Es justo reconocer que esa decisión hubiese sido mil veces más acertada que la edición de aquel nefasto cd de remezclas titulado 'Supersexy Swingin' Sounds'(1996), pero, en lo que a mí respecta -que ni de coña considero inferior la trayectoria en solitario del amigo Rob-, este 'Zombie Live' llega en el momento perfecto.

Cierto, ya no tenemos aquí ni a J, ni a Tempesta ni a Sean Yseult, pero -qué queréis que os diga- el total de canciones que grabaron en su día White Zombie no da para un disco en directo (o, lo que es lo mismo, para un 'greatest hits' registrado en vivo). Reconozco que temas como 'More Human Than Human' y 'Thunder Kiss 65' obtienen la certificación de clásicos de los 90, pero el grueso de 'La Sexorcisto'(1992) y 'Astro-Creep' no me produce escalofríos de placer precisamente (temas aceptables, con un sonido novedoso, pero poco más).

Pero ahora, en pleno 2007, con Rob habiendo firmado tres discos aceptables y un puñado de nuevos himnos -inferiores, eso sí, al material de White Zombie en cuanto a ferocidad-, esta entrega en directo se me antoja la culminación de un proyecto que, de haberse llevado a cabo una década atrás, no hubiese reunido un repertorio tan consistente como el que éste nos presenta. Y no es decir poco. Si es que a veces la nostalgia nos pierde...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Slayer

Estareis de acuerdo conmigo en que cualquier excusa resulta válida a la hora de ver una grabación en directo de Araya y los suyos, ¿me equivoco? En mi caso, el motivo que me ha servido de argumento para repasar su actuación en el festival Rock Am Ring de 2005 ha sido un episodio (concretamente el que hace cinco de la primera temporada) de la teleserie 'Californication', una slice of life de lo más picante que, no sólo evoca algunos de los rasgos del gran Bukowski, sino que con su título ha logrado molestar a esos marqueses-de-chorra-pelada llamados Red Hot Chili Peppers, los abogados de los cuales no han perdido tiempo al interponer una demanda contra la productora.

Pues bien, en dicho capítulo el escritor en horas bajas Hank Moody -personaje encarnado por David Duchovny (más conocido como el agente Mulder de 'Expediente X')-, es entrevistado en una emisora de radio por un locutor -interpretado éste por el Hombre del Renacimiento del Rock: Mr. Henry Rollins-, quien, justo antes de mofarse del retraso de más de una década del 'Chinese Democracy' (¿2025?) de l'enfant Axl Rose, cita los títulos de tres obras del literato: 'South of Heaven', 'Seasons in the Abyss' y 'God Hates Us All'. Todo forma parte de la ficción, por supuesto, pero queda claro que, como mínimo, uno de los guionistas de la serie es fan de Slayer. Lo que no sabemos es si lo será hasta el punto de llevar grabado a fuego en el pecho el nombre de su banda favorita, o si está dispuesto a perder parte de su capacidad auditiva cuando va a verles en directo... Y dicho esto, confieso públicamente que, ni mucho menos, me considero un die-hard fan de Slayer. Y la prueba de ello es que la única vez que presencié su descarga en vivo me taponé los oídos con algodón; acto que, muy educadamente, me reprendió un idiota en los lavabos de la sala Razzmatazz. Como suele decirse: que cada palo aguante su vela.

En cuanto al show del cuarteto en el Rock Am Ring, a pesar de estar ya algo mayores para tanto ajetreo, se les sigue viendo en buena forma. Traen bajo el brazo el brutal 'God Hate Us All', y Dave Lombardo vuelve a estar tras la batería, así que pocas cosas de este mundo pueden frenarles en los 55 minutos que permanecen sobre las tablas. Bueno, sí, hay una, pero sólo les afecta de forma circunstancial. Y es que, al tercer tema, la metereología se manifiesta -muy profética ella- desatando una tormenta de verano que amaina seis temas después en 'Show No Mercy', justo antes de -¡mecachis!- 'Raining Blood'. Pero ni el temporal ni los problemas de sonido -que los hubo- son obstáculo para un repertorio como el suyo.

Set-list:

Disciple / Stain Of Mind / Chemical Warfare / Hell Awaits / Mandatory Suicide / War Ensemble / Blood Red / Dead Skin Mask / Show No Mercy / Raining Blood / South Of Heaven / Angel Of Death

martes, 5 de febrero de 2008

Helltrip

Macro-Entrevista (Parte 1)

¡Peaso de interviu la que me han concedido estos muchachos! Cierto que la longitud del cuestionario daba más miedo que la herramienta de Mandingo, pero ni mucho menos me esperaba semejante despliegue verbal a la hora de contestarlo. Esto es incontinencia y no lo de las abuelas... Así que, como leerlo del tirón sería tarea de valientes, he decidido dividirlo en dos partes. En esta primera nos ponemos en situación y algo más; pero no os alarmeis, el coitus proseguirá en unos días. Vamos p'allá.



Si os parece empezamos por el principio. Os formáis en noviembre de 2004 y al cabo de un mes ya entráis en el estudio. ¿Qué pasó exactamente para que en tan breve espacio de tiempo tuvieseis material compuesto y grabado?
Hernmann (H): Mad Lolo, Touched One y yo veníamos de una formación anterior y en su etapa final se compusieron varios temas entre nosotros tres. Tras la disolución de dicha banda fichamos a Good Man y montamos Helltrip. Recuperamos los temas que habíamos compuesto entre nosotros tres, compusimos cuatro temas nuevos y entramos a grabar. Fue muy precipitado y Guzmán no tuvo tiempo de asimilar bien los temas ni poder darles el toque personal. Además casi ni teníamos ensayos todos juntos, pero necesitábamos grabar y volver a salir a tocar, queríamos que la gente que nos empezara a escuchar tuviera un soporte de verdad y no un cd mal grabado y sin carátula. Razón por la cual nos gastamos una pasta en grabar y en editarlo. Hay muchos grupos que optan por no dar el paso de autoeditarse hasta que tienen lo que ellos consideran el disco de su vida, y a nosotros nos quemaba la sangre por sacar lo que llevábamos dentro aunque no fuera el “Total 13”.

El resultado de esa grabación fue 'Risk Your Soul'. No me queda claro si es un disco o una maqueta.

H: Pues creo que no te sabríamos contestar ni nosotros (risas). Como te comentaba antes, fue algo que necesitábamos hacer, grabar los diez temas que teníamos en un estudio decente y comenzar a moverlos por todos los sitios posibles. En cuanto a la forma de trabajar para esa grabación, más bien se parece más a una maqueta ya que comparándolo con el trabajo dedicado para ‘Sábanas Rojas’, la diferencia es abismal.

Cosechasteis buenas críticas y se os abrieron unas cuantas puertas. Cuéntame cómo lo vivisteis.

H: Antes de acabar de grabar ‘Risk Your Soul’ ya sabíamos que “Born to Fuck”, (el primer corte de esa grabación) iba a entrar en el recopilatorio de ‘Calzada News Vol. 1’ (otra de las razones que nos llevaron a entrar al estudio tan precipitadamente). Luego comenzamos a dar conciertos por Asturias, moverlo por algunas distribuidoras, lo mandamos a algunos concursos, etc… La consecuencia fue que vendimos las 500 copias que habíamos hecho al principio. Empezamos a trabajar más a fondo los directos e incluso entramos en mayo de 2005 en la semifinal del concurso Lagarto de Jaén y en la final del Benarock (Granada) donde obtuvimos el segundo puesto. Todo lo conseguido en aquel año nos ilusionó mucho y comenzamos a ver que podíamos conseguir cosas. El año siguiente lo empezamos muy bien, habíamos estado preparando mucho el directo, comenzamos a darle muchas vueltas a los temas, fijándonos mucho en cada detalle y vimos cómo nuestros conciertos empezaban a sonar de otra manera, comenzó a haber mucha complicidad y empezamos a oír eso de: ‘buen concierto, chavales’. En ese 2006 nos hicieron la primera reseña del ‘Risk Your Soul’ en una revista canadiense (Sugarbuzz) y luego en Mondosonoro Asturias. Además, Festimad incluyó la canción ‘Death Walks’ en un recopilatorio de bandas noveles que editan cada año. Las cosas comenzaban a llegar y nosotros seguíamos tratando de hacer bien las cosas. Empezó 2007 con una muy grata sorpresa: ‘Risk Your Soul’ fue designada como mejor maqueta del año 2006. Posteriormente nos llega la noticia de que estábamos en la final del concurso nacional Lagarto de Jaén y a la vez seguíamos creciendo como banda y rodando ya los temas nuevos en los directos. Justo antes de ir a Jaén concertamos unos cuantos bolos para ir lo bastante rodados en directo y fue por aquella época de mayo del 2007 cuando algo hizo ‘click’ en el grupo, los temas sonaban muy compactos, nos divertíamos mucho en los directos y seguíamos recibiendo buenos comentarios. Con este ambiente nos fuimos a Jaén, al Lagarto, tocamos terceros, nos subimos al escenario con un par de pelotas, sacamos todo lo que llevábamos dentro y nos dieron el primer premio. Aquello fue el cúlmen. Habíamos ganado un concurso de carácter nacional con más de 300 bandas participantes. Al poco de esto, nos llega otra grandísima noticia: éramos finalistas del concurso convocado por el Instituto Asturiano de la Juventud, con el que los dos ganadores graban un disco, lo editan, graban un videoclip y lo presentan en sitios tan importantes como el Festival Internacional de Cine de Gijón o Derrame Rock. Todo eso ya pasó y obtuvimos un puñado de buenas críticas, de periódicos, revistas, fanzines y ahora estamos tratando de presentar el disco por toda España.

¿Cómo crees que han envejecido esos temas?
Mad Lolo (ML): Pues han envejecido de una manera un tanto nostálgica, por lo menos para mí. Algunos de aquellos temas, como ya hemos apuntado, tenían ya un tiempo cuando los grabamos, los tocábamos en nuestro anterior grupo (Overall Ink) y la verdad que cada vez que los escucho me evocan a aquella época. En este momento tocamos tres o cuatro temas de ‘Risk Your Soul’ en nuestros directos, que son los que más pegan, tanto en composición, actitud y definición final, con nuestros nuevos temas.

¿Notas que ha habido una evolución desde entonces en Helltrip?
Touched One (TO): Ha habido una evolución brutal. No tienen nada que ver Helltrip de hace un año con Helltrip actualmente. Hemos crecido en directo, composición, tranquilidad, confianza,… Podría decirte muchas mejoras más, y aún seguimos creciendo, de momento no hemos topado con el techo.

Habéis tenido que esperar hasta agosto de 2007 para volver a grabar. ¿A qué se ha debido?
H: Nuestra intención inicial era grabar a finales de 2006, pero por problemas de trabajo no pudo ser. La siguiente fecha fue en Semana Santa de 2007, pero tampoco se pudo. Mientras, los temas que íbamos a grabar seguían madurando y seguíamos dándoles cada vez más feeling. Tras ganar el concurso del Instituto de la Juventud ya había fecha fija para la grabación: primera quincena de agosto, así que nos pasamos todo julio trabajando muy duro en el local de ensayo para que todo estuviese atado al milímetro.

Contadme cómo se ha desarrollado la grabación de 'Sábanas Rojas'.
ML: La grabación fue bastante fluida, ya que durante julio estuvimos currándonoslo bastante para que el resultado fuese el óptimo en el poco tiempo que teníamos de grabación. Además toda la base rítmica está grabada en directo, con lo que el trabajo gana en frescura y confianza.

¿Estáis satisfechos con el resultado obtenido? ¿Se han cumplido vuestras expectativas?
ML: Estamos muy contentos con el resultado final del disco. Ahora tenemos que tocar, echarle cojones y defenderlo en los escenarios

¿Cuánto tiempo habéis invertido en la grabación?
H: Pues aproximadamente ocho meses rodando los temas en directo y componiéndolos, un mes preparando exclusivamente el disco y veinte días para finalizarlo entero.

¿Qué diferencias apreciáis respecto a vuestro primer trabajo en estudio?
TO: La diferencia es notable, tanto en el resultado final como los medios utilizados y la manera de trabajarlo antes, durante y después de la grabación. ‘Risk Your Soul’ nos marcó un camino que con el tiempo se convirtió en una gran autopista con muchas salidas. Lo que contiene ‘Sábanas Rojas’ demuestra que hemos cogido una buena salida, y que el camino a seguir es éste. En cuanto al resultado final creo que ‘Sabanas Rojas’ nos muestra más maduros en composición, con temas más trabajados y pensados para un larga duración; no son un puñado de canciones compuestas cada uno por su lado y juntas en el disco. Siguen un orden lógico, y aunque parezca que no hay descanso hay partes del disco en el que te da tiempo a relajar un poco los oídos para luego volver a ponerlos en su sitio. También hay una evolución en la ejecución y también la producción está más cuidada. Ahí le debemos mucho al gran trabajo de Miguel Herrero, productor del disco y también teclista en algunos temas.

¿Habéis utilizado temas más recientes o habéis rescatado material antiguo?
Good Man (GM): Depende de a qué le llames material viejo. Ninguna de las canciones había sido grabada anteriormente, pero la mayoría ya las habíamos puesto a funcionar en directo. Además, pensando en que estas canciones nos hicieron ganar los concursos, no podíamos despreciar ninguna.

¿Habéis retocado/perfeccionado el material previo?
H: Claro, todos los temas fueron mirados al milímetro para que todo estuviera en su lugar; trabajo que nos ahorró tiempo en la producción del disco y que nos permitió dedicarle más horas a detalles que le dan un gusto especial al trabajo.

¿Disponíais de muchas canciones donde elegir? ¿Fue necesaria una criba?
H: La criba la fuimos haciendo a medida que íbamos rodando los temas en directo. Veíamos claramente cuales estaban para grabar y cuales no. A los que sí estaban les hicimos algunos arreglos y a grabar.

Los temas en los que trabajáis últimamente, ¿siguen esa misma dirección o habéis abierto nuevas vías?
H: Las vías parecen seguir siendo las mismas: mezcla de esencia de rock 70´s aderezado con un poco de rock actual y moldeado con los gustos personales de cada uno.

¿Por qué en inglés?
H: Quizás porque el rock que más nos gusta es cantado en inglés, las letras que solemos leer son en inglés y por ello nos resulta más fácil componer en inglés.

También hay un tema en castellano, ‘Animal’. Contadme qué hay detrás de esta canción y porqué escogisteis una de sus frases para titular el disco. ¿Tiene algún significado especial?
TO: Bueno, hace aproximadamente un año me apetecía componer algo en castellano, porque me parece mucho más complicado que en inglés, y quisimos ver si funcionaba. El tema nos gustó bastante tanto a nosotros como a nuestros más cercanos seguidores, y decidimos meterlo en el disco. Al principio se llamó ‘Sabanas Rojas’, y posteriormente creímos que este era un buen título para el disco, pero no queríamos ponerle a la canción el peso de nombrar el disco -no creemos que sea el tema más representativo de Helltrip- y decidimos cambiarla de nombre. Acabó llamándose ‘Animal’, que es una palabra que se escribe igual en inglés que en castellano; cambiando su pronunciación puedes no darte cuenta de que es un tema en castellano hasta que no escuchas el disco, y ese tipo de sorpresas nos gustan mucho (a mí especialmente).

La canción me recuerda mucho en su estructura al ‘Overkill’ de Motörhead. ¿Es un homenaje encubierto?
TO: El final de la canción es un claro homenaje a ‘Overkill’, no veo el encubrimiento por ningún sitio (risas). En directo es incluso más evidente si cabe.

¿Os habéis planteado componer más temas en castellano?
ML: Pues no nos planteamos nada. No solemos hacer letras en castellano, pero si algún día vemos que no nos termina de convencer una letra de algún tema nuevo en inglés y le buscamos una buena letra en castellano, no habría problema en tocarla en castellano. Ya lo hemos hecho y no creo que sea un problema el volver a planteárselo en el futuro. Pero principalmente somos un grupo que prefiere las letras en inglés.

¿En torno a qué giran las letras? ¿Hay un leit-motiv que resuma el disco?
H: Nos gustan las letras que transmitan, letras que te hablen de cosas cotidianas pero que dejen lugar para la interpretación individual. Muchos sentimientos se pueden padecer en muchos campos de la vida: amor, amistad, trabajo…

Las tareas vocales os las repartís a tres bandas. ¿Qué criterio utilizáis para que sea uno u otro el que cante?
ML: Pues como pinte (risas). En general suele ser de la siguiente forma: quien compone la idea principal de la canción es quien la canta, aunque no ocurre siempre así…

A un tema cantado por ti le sigue otro interpretado por Touched One, y sucesivamente. ¿El orden de los temas se basa en ir alternando las voces o ha sido casualidad?
ML: Pues más o menos es así. Intentamos que haya una alternancia de voces para que fuese un disco más ameno de escuchar.

Mr.Hernman Priest al parecer no quiere seguir los pasos de Peter Criss, ¿Tan mal se le da cantar?
H: “Canto en soledad” (risas)

ML: Creo que si algún día lo intenta y decidimos conjuntamente que suena bien, no veo porque no, sería todo probar.

Siguiendo con KISS, en el caso hipotético que cada miembro grabase su particular ‘solo album’, ¿cómo crees que sonarían? ¿Habrían muchas diferencias de unos a otros?
H: Yo creo que las diferencias serían tan grandes que nadie se podría imaginar que tocamos en la misma banda y menos aún que lo hacemos de tan buena gana.

ML: Creo que sería una cosa la mar de interesante, estoy hasta los cojones de que mis ideas sean continuamente vetadas (risas).Ahora en serio, opino como Hernmann, habría grandes diferencias, como es normal.

TO: Serían discos completamente diferentes. Pero no estoy convencido de que fueran a ser buenos discos. Creo que Helltrip es lo que somos los cuatro juntos, no cada uno por separado.

GM: Las diferencias serían grandes pero no creo que se diesen casos como que a uno de nosotros le diese por el rock sinfónico y a otro por el thrash metal.

Al igual que KISS, vosotros también os parapetáis tras unos pseudónimos. ¿Creáis fantasía? ¿Creeis que el Rock’n’Roll es precisamente eso?
TO: Todos hemos tenido admiración por músicos de los cuales solo sabíamos sus pseudónimos. Cuando te enteras de que esa persona es una persona de a pie más, pierde ese encanto. No hay más que ver cuando Kiss se desenmascararon, perdieron gran parte de su tirón como banda de Rock. Nosotros no pretendemos llegar a ese límite, pero sí que hemos notado que los pseudónimos ayudan, en algunas partes, a que la gente se crea con más tu propuesta y posteriormente siga tus evoluciones como grupo, aunque creemos que lo más importante es lo que tengas que mostrar musicalmente. Por otra parte nosotros somos muy campechanos y si después de tocar hay que echarse unas cervezas con esa gente lo hacemos sin remilgos, mandando la magia al garete a la cuarta (risas).

También dais mucha importancia a la imagen. ¿Cómo surge lo de los uniformes?
H: Por una parte surge como medio de captar la atención del público cuando pisas el escenario y que sea más fácil meterlos en el show que estás ofreciendo, y por otro lado porque somos de los que creemos que subirse a un escenario no es subirse a la barra de un bar; vas a estar de cara al público y ofreciendo un show, la gente no va a estar en el concierto con los ojos cerrados, por lo que el impacto visual es una parte más del espectáculo y nosotros no renunciamos a ella.

¿El rojinegro es un homenaje a Kraftwerk o a Autobahn (la banda que aparece en la película ‘El Gran Lebowski’)? ¿Qué bandas os han inspirado en ese sentido?
ML: ¿Kraftwerk, Autobahn? Los primeros me suenan y los segundos, he visto ‘El Gran Lebowski’ (gran película) pero no me doy cuenta del grupo que salía en ella. Así que bajo el riesgo de parecer un inculto te digo que no tengo ni puta idea de quien cojones son Kraftwerk y Autobahn (risas). He estado apunto de entrar en el Google para averiguarlo y así responder a esta pregunta sabiamente, pero que le den pol culo, prefiero ser sincero.

TO: Los Hives van con trajes, en Gluecifer Biff Malibu llevaba camisa roja muchas veces, y luego cada uno llevaba unas pintas distintas pero siguiendo una estética. Turbonegro en cada disco últimamente van de una traza, anteriormente iban todos de pantalón y chaqueta vaquero; todo esto a base de ir viéndolo te acaba influyendo. Creo que hay infinidad de grupos de Rock que, ya sea de un modo elegante, glamouroso, desastroso o lo que sea, se uniforman para tocar y así destacar visualmente. Nosotros lo hacemos de una forma muy evidente, no pretendemos esconder nada, es lo que nos gusta y creemos que nos funciona bien.

¿Utilizáis los uniformes como seña de identidad o como instrumento para distanciaros del resto de formaciones nacionales?
TO: Cuando compartes escenario con tres o cuatro bandas de estilos similares (hablamos de Rock), al tercer concierto la gente pierde atención si no conoce al grupo, si no conoce las canciones, si los otros grupos no les gustaron mucho, por mil razones, y tratamos de que eso no ocurra. Todos hemos sido espectadores y a todos nos ha pasado. Entonces, salir uniformados atrae la atención de la gente, ya que ese golpe visual te hace atender a lo musical, que si te es agradable pues te mete en el concierto. También es una seña de identidad. Combinamos negro y rojo, y yo escucho nuestra música y no me pegan otros colores, la verdad.

Por vuestra imagen y vuestro sonido, no hay muchas bandas en España con las que se os pueda emparentar. ¿Os sentís una especie de rara avis?
GM: Pues la verdad es que no; por eso, desde aquí queremos hacer un llamamiento a cualquier banda que sea de nuestro rollo para montar algo, porque ya estamos de tocar en sitios fuera de lugar hasta los cojones.


Y hasta aquí hemos llegado. Lo dicho, en unos días la segunda parte. Mientrastanto, aquí tenéis su clip en YouTube.

lunes, 4 de febrero de 2008

Obituary

Marcha Fúnebre

Pocas veces me he sentido tan estafado en mi vida como cuando compré 'The End Complete' de Obituary. Corría el año 1992, y yo, al igual que tantísimos otros metalheads, acababa de ser noqueado por la brutalidad de 'Arise', el flamante quinto disco de Sepultura; así que, cuando leí -no recuerdo en qué revista, pero imagino que sería en la Metal Hammer patria- que Obituary habían grabado el equivalente yankee a la obra de los cariocas, el siguiente disco que me compré fue aquél.

Y para qué os voy a contar... yo que me esperaba una avalancha de acelerones, riffs a diestro y siniestro y solos atropellados, 'The End Complete' me dejó totalmente fuera de juego. Eran los tiempos del vinilo todavía, así que, a medida que la aguja avanzaba a través del primer corte del disco, y viendo que aquello no superaba el mínimo de velocidad obligatorio, lo primero que pasó por mi cabeza fue que a aquel vinilo no le correspondía las 33 r.p.m. de toda la vida. Así que, ni corto ni perezoso, accioné la palanca de cambio de velocidad, acelerando la marcha hasta unas más peligrosas 45 r.p.m. El derrape fue mayúsculo, pues aquella voz pitufada que brotaba de los altavoces indicaba que, definitivamente, aquélla no era la velocidad adecuada para pinchar el plástico. 'Bueno, quizás es cosa del primer tema. Vamos a ver el siguiente', pensé. 'Buff, más de lo mismo. A ver el tercero...', insistí. Joder, el corte 'Dead Silence' era incluso más lento que los dos anteriores... 'Mecagonlapuuuuta!!!', grité. Y bien, aquella primera experiencia con Obituary y su jodido 'The End Complete' marcó el final de lo que podría haber sido una bonita historia de amor que finalmente no llegó a buen puerto. Así que, sin plantearme siquiera un segundo intento, me deshice de él por un precio irrisorio en una tienda de compra-venta (segunda estafa con el mismo disco).

16 años después he vuelto a retomar aquel antiguo amor frustrado de la mano de los más recientes 'Frozen Time' y 'Xecutioner's Return' (lógicamente sin pasar por caja), y qué queréis que os diga... De acuerdo, mi antigua apreciación era del todo errónea (es decir, Obituary no son tan lentos como me parecieron en su día), pero sigue sin entusiasmarme la gama de tempos con la que construyen sus canciones. No puedo evitarlo, pero la sensación que me deja en el cuerpo es la de un trata-de-arrancarlo que me deja totalmente a medias. No sé, será cosa que tengo el ritmo cardíaco demasiado acelerado...

miércoles, 30 de enero de 2008

The Smokers

Fumar NO Provoca Impotencia

Hace unos días, en un episodio de la teleserie 'The IT Crowd' se ejemplificaba con un 'destierro a Siberia' el acoso al que poco a poco se está sometiendo a los habituales -y como es mi caso, a los ocasionales- de la nicotina. Y es que los tiempos en que el papel de chico cool se adjudicaba a los precoces fumadores quedaron muy atrás; ahora, lo más 'in' es calarse unos pantalones 'cagados', enseñar los gayumbos y dominar con dos dedos de la mano todas las opciones que ofrecen los móbiles de última generación. Ver para creer.

Pero, ¿a cuento de qué viene todo esto? Simplemente a que, de haberse formado hace una o dos décadas, los malagueños The Smokers podrían haber contado -tal como hizo Slash y sus omnipresentes paquetes de Marlboro en las sesiones de fotos de 'Use Your Illusion 1&2'- con la sponsorización de Tabacalera o alguna marca de tabaco de renombre. De haber sido así, seguro que no tendríamos que haber esperado tres largos años para ver editada la continuación de su debut 'Giving Up' (2004). Pero estamos en 2007, esto es España y el tabaco está muy, pero que muy mal visto. Cof, cof... que me lo digan a mí.

Y bien, a la hora de escribir las siguientes líneas podría haberme dejado arrastrar por la corriente y decir que 'Still Giving' (2007) supera de largo a su predecesor, pero no ha sido así; como un técnico de laboratorio, me he imbuido de un espirismo casi científico y he sometido a escrutinio ambas obras, buscando sus puntos fuertes y débiles y comparando sus virtudes y sus defectos. Y me alegra decir que la ópera prima no supera la comparativa. Pero el resultado de tan clínico análisis no se traduce en que 'Giving Up' fuese un disco malo; yo mismo en su momento me ocupé de redactar una reseña para la revista This is Rock y recuerdo que no lo dejé en absoluto mal parado, pero admito que, desde entonces, pocas veces he repetido la escucha. Afortunadamente, su segunda entrega discográfica no correrá la misma suerte. De hecho, me huelo que 'Still Giving' seguirá sonando a menudo en mi equipo de aquí a unos cuantos años.

Lo mejor de todo es que este alargamiento de la vida útil del disco no se ha debido a un intento por adecuar su estilo a los sonidos actuales (a los ecos a Mötley Crüe y Guns N' Roses se han sumado los de Black Crowes y Whitesnake), sino a que han conseguido amplificar de manera exponencial todo lo bueno que se intuía en su debut, mejorando el sonido, los arreglos, y sobretodo las canciones. En cuanto a éstas, cada uno tendrá sus preferidas, pero a mí me pierden las de la franja central: 'Time', 'Rock Star', 'Blind Man' y 'The Talent'. Soberbias. En este punto, sólo me queda poder ratificar mis elogios con una demostración en directo. Hasta que ese momento llegue, ¡arriba el as de picas!

miércoles, 23 de enero de 2008

The Order

'Metal Casino' no es estrictamente una novedad (vio la luz a mediados del pasado año), pero es de esos discos que si no reseño me estarán acosando cada vez que lo escuche. Y es que, a pesar de lo estúpido del título, el segundo trabajo de este cuarteto suizo es, pese a algún que otro altibajo, un más que correcto trabajo de Heavy-Rock se mire por donde se mire.

Al parecer, su debut 'Son Of Armaggedon'(2006) seguía unos derroteros más alternativos, pero con esta continuación han preferido ahondar en sus influencias ochenteras y ponerlas al día con apuntes a algunas bandas de los 90's. Y lo que bien podría haber quedado como un refrito carente de toda gracia, al final se hace valer merced la labor de sus componentes, músicos veteranos de la escena helvética militantes en bandas tan dispares entre sí como Pure Inc y Gurd, quienes desde hace un par de años han unido esfuerzos en este proyecto a jornada parcial llamado The Order.

Entrando ya en el contenido del disco, éste no podría comenzar con mejor pie; los 18 segundos de la intro 'Welcome To The Metal Casino' nos dan la bienvenida con todo un homenaje por parte del vocalista Gianni Pontillo (no sé si casual o intencionado) a Dee Snider. Pero no penseis que Pontillo se dedica a plagiar a troche y moche; a lo largo de la escucha queda bien patente que su voz rasgada posee una entidad y una presencia que no admite juicios. 'Mama I Love Rock'n'Roll' abre el repertorio de temas con velocidad y energía, con unos riffs muy al estilo de Annihilator, pero cuenta además con uno de los mejores estribillos que nos ha dado 2007. Es jodido decirlo, pero tan grande me parece que después de esta canción el disco deviene cuesta abajo. El siguiente tema, 'Satisfaction', no sólo nos recuerda que Zakk Wylde y sus Black Label Society han creado escuela dentro del Metal con sus personalísimos guitarrazos, sino que The Order saben manejarse en toda clase de tesituras. A continuación, el hard-rock simple y vacilón responde a la perfección a la petición del croupier de 'hagan juego, señores' con 'Bridges Burning'; seguidamente, 'My Last Goodbye', un poderoso medio tiempo dividido en dos partes en el que el guitarrista Bruno Spring se luce tanto a la acústica como a la eléctrica, sube la apuesta; para finalmente ser la coverdaliana 'In The Heat Of The Lonely Night' la encargada de barrer las fichas de la mesa a ritmo de power-ballad. Desgraciadamente, a partir de aquí ninguno de los siguientes temas tiene el impacto de cortes anteriores. Aún así, la melódica y afilada a partes iguales 'Down With The Rain' no es de las que merezcan pasarse por alto, al igual que la rockera 'Let The Good Times Roll'. La pieza final 'Little Wings', otro potente medio tiempo de tintes épicos, pone la guinda a un disco que, si bien tiene algo de relleno (las anodinas 'Forever' y 'Broken Days'), garantiza 40 minutos la mar de entretenidos.

lunes, 21 de enero de 2008

Logo 2008

Año nuevo, logo nuevo. Así que digamos adiós a los muñequitos que me han servido de cabecera durante estos últimos dos años y pico (se dice pronto) y saludemos a mi particular visión de los bodegones con esta estampa de clara inspiración 'Classic Rock Magazine'. ¿Os gusta? ¿Os disgusta? Poco importa, pues la esencia de ILoveRock'n'Roll se va a mantener fiel al postulado que marcó su creación: hablar de lo que me sale de las pelotas. Ahora sí, feliz 2008.

jueves, 17 de enero de 2008

Helltrip

Visto lo visto llego a la conclusión que algo -y no me refiero a la fabada- se cuece en Asturias. No sé si es cosa de la brisa marina del Cantábrico, el costo que se fuma por aquellos lares, o que las vacas de Central Lechera se han vuelto majaras, pero parece que el Rock y las formaciones que lo abanderan campan a sus anchas por los dominios de Don Pelayo, multiplicándose como hongos alucinógenos. En pocos años han saltado a la palestra The Punishers, Alto Volto, Amon Ra... y ahora Helltrip. Al final va a ser cierto lo que defienden los escandinavos; que a menor temperatura, mayor el número de bandas. De confirmarse esta ecuación, por favor, que llegue pronto la glaciación.

Pero que no se achiquen los más frioleros, con Helltrip tenemos el calor asegurado. Gracias a su rock enérgico, este cuarteto uniformado es capaz de ponerte patas arriba en menos que canta un gallo. Y lo hacen compaginando el idioma de Shakespeare con el de Cervantes (tan sólo hay un tema en castellano, 'Animal', ¡pero menudo tema!).

Beben del sonido MC5 que heredaron los escandinavos a mediados de los 90's, del garage de ramalazos pop de los 80's (los 'uoh-oh-oh's de Mr. Touched One en 'Hell On Earth' y 'All Destroyed By Love' llevan el sello del orondo Frank Black Francis), de Turbonegro (las notas finales del single 'Six Years' recuerdan al 'The Age of Pamparious' de los noruegos), de Motörhead ('Animal' es su 'Overkill' particular, con pausa y posterior arranque muy similares), e incluso, si me apuras, algo de Iron Maiden hay (algunas partes de 'Hell On Earth' son puro Harris).

De aquí a unos días los tendremos de nuevo en el blog con una extensa entrevista, pero si quieres ir abriendo boca qué mejor que visitar su web y/o visionar el videoclip que han rodado de su primer single.


Formación:

Mr.Goodman: Guitarra, coros y voz solista
Mr.Hernmann Priest: Batería y percusión
Mr. Mad Lolo: Guitarra, coros y voz solista
Mr. Touched One: Bajo, coros y voz solista


Tracklist:

Intro / Seeing Green / I Always Listen To You When You Dont Speak / Hell On Earth / Six Years / All Destroyed By Love / Johnny Gow / Eating Pains / Animal / Break It Up


PD: Si tienes una banda y un disco que promocionar, haz como The Punishers y Helltrip: envíame una copia (si me gusta habrá reseña y entrevista). Para ello primero deja un comentario haciendo constar tu e-mail. Prometo ponerme en contacto.

miércoles, 16 de enero de 2008

The Cult

Ya sé que, después de todo lo que se ha escrito por ahí desde su edición, está fuera de lugar hablar de 'Born Into This' a estas alturas, pero esta mañana me he sometido a varias escuchas consecutivas del disco y por fin me he reconciliado con él. Como se suele decir, más vale tarde que nunca. Nunca he sido el seguidor más entusiasta de The Cult, todo sea dicho; ni siquiera se me puede considerar un seguidor suyo, pero cuando las cosas están bien hechas merecen un reconocimiento. Así que aquí quedan mis palabras.

Sólo añadiré que tras las intensivas escuchas se ha reafirmado mi impresión sobre Billy Duffy: peca de la misma altivez que el gilipollas de su compañero Ian Astbury. ¡Mira que negar la influencia del 'Undercover of the Night' de los Stones en el riff de su tema 'Dirty Little Rockstar'! Un poco de humildad, compadre; y más cuando el parecido resulta tan evidente que te golpea en plena cara. 'No es el mismo (riff), es similar' dice. Quién sabe, lo mismo su oído capta frecuencias que al resto de los mortales se nos escapan...

Pero tanto da. A pesar que en su pasado concierto de Barcelona nos regalaron una muestra de irritante flema británica, con un distanciamiento y una desgana que a mí personalmente me quitaron las ganas de repetir, seguiré escuchando -de vez en cuando- sus obras de estudio. En ese terreno no todo son alegrías, pero al menos no nos dan tantas tristezas.

martes, 15 de enero de 2008

Lobo

Por las tripas del gran Feetal

Hace unas semanas le comentaba a mi colega Víctor que el fondo musical que le va como anillo al dedo a la lectura de las andanzas y correrías de Lobo es algo de buen Heavy Metal. Él, en cambio, defendía que lo ideal es pinchar algún disco de Jesus & Mary Chain. ¿Jesus & Mary Chain? ¿Os imagináis algo así? Yo desde luego que no. Y no tiene nada que ver que la estética del sanguinario czarciano case con el atuendo motero, que su logo metalizado recuerde al de muchas bandas metálicas, que los tatuajes que luce en el rostro sean un claro homenaje al maquillaje de Alice Cooper, o que en algunas viñetas de sus aventuras las paredes de los callejones más infectos de la galaxia aparezcan garabateados con graffitis de Slayer, Suicidal Tendencies o Nuclear Assault... Todo eso poco importa. Lo que define a Lobo como una criatura de Heavy Metal es simplemente una cuestión de actitud. Y Lobo la derrocha en cantidades industriales.

Pero poco importa que mi colega y yo no compartamos el mismo punto de vista musical. Él fue quien me introdujo hace más de diez años en el mundo de este simpático sociópata intergaláctico -cazador de recompensas para más señas-, y sólo por ese gesto merece gratitud eterna. Recuerdo con total claridad que los cómics que me suministró correspondían a los números dibujados por el británico Simon Bisley, el artista que realizara la portada del 'Thrall-demonsweatlive' de Danzig, otro gran aficionado al Séptimo Arte. Lástima que Bisley no se prodigase en exceso y al cabo de unas pocas mini-series fuese sustituido por artistas menos personales.

Si jamás habéis tenido contacto con Lobo -aka El Hombre o The Man (no confundir con César Martín, al que se le conoce con ese mismo apelativo en determinados círculos)-, gracias a la reedición que está llevando a cabo Planeta DeAgostini estáis a tiempo de resarciros de vuestro error. La cuarta entrega ya está en los kioskos y librerías especializadas, y a pesar que el apartado gráfico prescinde de la labor de Bisley, el humor cáustico y vitriólico del guionista Alan Grant compensa esa ausencia, proporcionando gratos momentos de desatada ultraviolencia hipertrófica. Prometen ser 14 tomos repletos de sangre, vísceras y diversión, todo un festín para los amantes del humor grueso más desenfrenado y caricaturesco. El fondo musical, eso sí, corre por tu cuenta.

Por cierto, el disco que me gusta pinchar como banda sonora a la barbarie que desata Lobo en cada página es 'Tattoed Beat Messiah' de Zodiac Mindwarp & The Love Reaction (la frase 'I was Mickey Mouse with a chainsaw' cobra un sentido único mientras contemplo a Lobo descuartizando todo lo que se le pone por delante), algo que los conneiseurs sabrán que está muy, pero que muy lejos del rollo indie de mi colega. Aunque, si en algo estamos de acuerdo indies y rockeros, es con la sentencia que canturreaba Frank Black al frente de los Pixies: '...Here comes the Man...'.

lunes, 14 de enero de 2008

The Great Kat

La Ata Sacerdotisa Destripa-guitarras

No se nos escapa que el Metal cuenta con una galería de personajes estrambóticos más grandes que la vida. Precisamente, una de esas criaturas es The Great Kat, una auténtica virtuosa de la guitarra y el violín que no tiene bastante con restregar constantemente su superioridad en ese campo frente a sus adversarios masculinos, sino que también gusta de demostrar que en cuestión de sexo (un terreno donde normalmente el hombre, aunque suene paradójico, suele llevar los pantalones) ella también está por encima. Con su aspecto de amenazante dominatrix, esta amazona de larga y rubia cabellera exhibe a sus esclavos en sus shows, auténticos aquelarres donde la sangre, la sumisión y los aullidos tienen la misma importancia que las sinfonías clásicas que interpreta a ritmo de speed metal. Pero que nadie se lleve a engaño; The Great Kat no es ninguna abanderada del feminismo. El culto que hace de sí misma sólo obedece a una postura vital: alimentar su ego.

Y si bien su capacidad técnica está fuera de toda duda, los resultados obtenidos en forma de disco son bastante desiguales -por no tacharlos directamente de nefastos-. Su sonido es cutre, chirriante, estridente... Para que os hagais una idea, y buscando un símil patrio igual de bizarro, The Great Kat es al Metal y al Clásico lo que Camela al flamenco y la rumba: un completo desastre. Estoy convencido que si sus ídolos musicales (Vivaldi, Liszt, Paganini, Beethoven, Wagner, Rossini, ...) levantasen cabeza no aprobarían en lo más mínimo lo que la pequeña Kat está haciendo con su obra.

Desgraciadamente, a excepción de su ego, todo en el universo de The Great Kat es a pequeña escala. La producción de sus discos se sitúa bajo mínimos, con unas orquestaciones que no son reales, sino a base de MIDI's sintetizados. Sus últimos trabajos ni siquiera son LP's en toda regla; son EP's que reunen de 7 a 4 temas, y que en el mejor de los casos apenas duran 11 paupérrimos minutos. Por no hablar del timo que supone 'Extreme Guitar Shred', un dvd que reúne un total de 6 videoclips y tiene una duración de ¡¡12 minutos!! De los extras mejor ni hablamos. Pero lo peor es el aspecto visual del dvd, más propio de una peli porno del salvaje Thomas Zupko que de un producto musical. Es más, da la impresión que de un momento a otro va a hacer acto de presencia una polla erecta lista para ser 'destripada' por la dulce Kat.

Y es que esta tipa da realmente miedo. Igual o más gesticulante que el Chris Holmes de clips como 'I Wanna Be Somebody' o 'L.O.V.E. Machine', The Great Kat va incluso unos cuantos pasos más allá que W.A.S.P. A su gusto por las calaveras, el cuero negro y hacer gárgaras con sangre se suman, como ya he dicho, su pasión por el sadomasoquismo, el satanismo de serie Z y un patriotismo belicista que apesta a ultraderecha. Si Blackie Lawless y los suyos se convirtieron en la diana predilecta de la adorable Tipper Gore y su PMRC, no cuesta imaginar el nivel de acoso que hubiese padecido la pobre Kat de haber contado con el aparato de promoción que respaldaba a W.A.S.P. en sus inicios. La hubiesen colgado de las tetas.

domingo, 13 de enero de 2008

Kid Rock

Divina Reconciliación

A lo pocos meses de editarse, y ante la insistencia de algunos redactores de Popular 1, me acabé comprando a ciegas 'Devil Without A Cause'(1998). Terrible decepción. Y es que jamás logré entusiasmarme con singles como 'Badwitdaba' o 'Cowboy'. Con posterioridad, y a medida que el rapero vaquero publicaba nuevos trabajos, me los fui descargando de la Red. Sobra decir que no compré ninguno de ellos. Finalmente, tras tantos intentos ha tenido que ser 'Rock'n'Roll Jesus' el disco que, por fin, ha despertado mi admiración hacia Kid Rock. Y que conste que con ésta, su última entrega, el bueno de Kid no ha abierto nuevas vías en su abanico sonoro. Todos los palos que venía tocando hasta el momento siguen aquí: rock de carretera, soul, blues, gospel, country, southern, metal, hip hop... La principal diferencia es que, con este álbum, KR se muestra más inspirado que nunca. No sólo ha inyectado frescura a su música sino que ha sabido llevar sus influencias un paso más allá, consiguiendo momentos realmente intensos. Aunque no todo se sitúa al mismo nivel (no estoy hablando precisamente de un disco perfecto). A mí, por ejemplo, me sobra el tema 'Sugar' y su sobredosis de samples, scratches y ritmos sincopados (aquí entramos en el terreno de los gustos personales, pero prefiero al Kid Rock que rinde tributo a sus ídolos sureños que el que homenajea a los gangs callejeros); y se echa en falta un mayor equilibrio entre los temas; sólo hay que escuchar la segunda mitad del disco para darse cuenta que entre tanto medio tiempo y balada hace falta un corte potente y rockero que rompa esa tónica.

Esto me lleva a comentar lo que se ha ido diciendo en alguna revista del ramo, con frases como que 'éste su disco más rockero y vital'. Hombre, yo no diría tanto. Si su álbum 'Kid Rock'(2003) puede considerarse un muermo que baje Dios y lo vea (temas como 'Son of Detroit', 'Rock'n'Roll' o 'Cadillac Pussy' no eran precisamente requiems). Donde sí estamos de acuerdo es que 'R'n'R Jesus' es lo más espiritual que ha grabado nuestro hombre hasta el momento. Si en el futuro sigue esta línea -y se olvida del jodido hip hop- nos deparan grandes discos en los próximos años. Seguro.

Por mis palabras habréis notado que con 'R'n'R Jesus' algo ha calado hondo en mí (y no me refiero precisamente a Jesucristo ¿entendéis? Slayer todavía siguen ocupando mucho espacio ahí dentro). Y es que si eres de los que no le hace ascos a los solos de guitarra de calidad, a las potentes secciones de vientos ni a los coros femeninos negroides, este disco lleva grabado tu nombre entre sus millones de bits.

El inicio del tema 'Rock'n'Roll Jesus' es pura pólvora negra, un corte que bien podría incluirse en la banda sonora de la saga 'Shaft'. 'Amen' es para Kid Rock el 'Stand' de Poison, un medio tiempo con un coro gospel en su tramo final que quita el hipo. 'All Summer Long' es la viva prueba que a partir de un clásico intocable y más sobado que mis pelotas (en este caso, 'Sweet Home Alabama' de Lynyrd Skynyrd) se puede escribir una gran canción, con gancho y entidad propia. El single 'So Hott' revitaliza sus raices raperas sin llegar a agobiar, con un riff de batería simple y directo que se te graba en la cabeza y un solo de guitarra que echa chispas. La alegre 'Half Your Age', el corte que pone punto final a este nuevo 'black album', es una pieza de country que bien podría venir firmada por cualquiera de los grandes de Nashville. Y hay más, mucho más, pero a partir de aquí te va a tocar a ti descubrirlo.

sábado, 12 de enero de 2008

Helix

30 años en el negocio son demasiados. Hay quien lo lleva mejor o peor, y hay a quien al final le acaba pasando factura. Es el caso de Brian Vollmer, el cantante y líder de Helix. Por lo visto el hombre no se conforma con la pasta que gana dando clases de Bel Canto, o animando bodas, bautizos y comuniones, no... El bueno de Brian se nos ha hecho algo codicioso (a la vejez, viruela), así que, ¡qué mejor que sacarle unos cuantos pavos a los incautos fans! Ni corto ni perezoso edita a finales de 2006 'Get Up', un EP de siete temas publicitado como el adelanto de su próximo disco, y al cabo de los meses nos llega 'The Power of Rock'n'Roll' (2007), o lo que es lo mismo: 'Get Up!' más 4 míseros temas nuevos. Manda güevos. Por esta vez le vamos a exculpar de cualquier cargo porque las 11 canciones son canela en rama, pero esto de sablear por duplicado al pobre aficionado, Brian, te va a costar la entrada en el Cielo.

Hasta el momento me lo había callado como una mala puta, pero desde que ese EP cayera en mis manos las aspas de la Hélice canadiense han estado sobrevolando mi cabeza sin cesar, venga dale-que-te-pego, ni un puto día de tregua. Es más: si la última fiesta que montaste no estuvo a la altura de las circunstancias fue porque te dejaste un cd en casa. ¿Cual? Coño, acertaste: el dichoso 'Get Up!'. Si es que estos canadienses son party animals, amigos, party animals...

Desde aquel lejano 'Rock You' estos tipos no volvían a engancharme con otro himno, pero vaya si lo han conseguido con 'The Power of Rock'n'Roll'. Si te resistes a cantos de sirena rockera como 'Fill Your Head With Rock!', 'Baby Likes To Ride' o 'The Past Is Back (To Kick Your Ass!)' es que tienes más fuerza de voluntad que yo, te lo aseguro. Pero servidor, que es un blando, un pecador y un reincidente, no piensa cejar en su empeño por redimirse, así que pincharé de nuevo el disco de marras y a esperar que se obre el milagro.

viernes, 11 de enero de 2008

Chuck Klosterman


Si has visto el documental 'Metal, A Headbanger's Journey' seguro que te acuerdas de Chuck Klosterman y sus cachondas intervenciones. Y es que los dos minutos de gloria de protagoniza este gafapasta con pinta de indie empollón contiene perlas como su particular teoría del porqué Gene Simmons y Paul Stanley crearon KISS Army, o desvelar la causa última que llevó a los dos suicidas más famosos del Heavy Metal a volarse la tapa de los sesos tras escuchar 'Suicide Solution' de Ozzy (según Chuck, la clave reside en que, simplemente, los chavales no leyeron con atención el texto de la canción).

Pues resulta que este graciosillo con pinta de meapilas es el editor del magazine Spin y el artífice de unas cuantas novelas de temática rockera. Una de ellas, conocida por los lectores de la revista Rock Hard -dado que apareció reseñada en el número 2 de la misma-, es la inédita en España 'Fargo Rock City: A Heavy Metal Oddyssey in Rural Nörth Daköta'; y la que un servidor se ha leído recientemente: 'Pégate un tiro para sobrevivir' (Editorial Mondadori) o la crónica de un viaje de 6.557 millas que emprendió el autor para confeccionar un artículo cargado de mitología, morbo y muerte: '100 lugares donde murieron estrellas del Rock'.

En el libro, desgraciadamente, no se mencionan esas 100 localizaciones, pero sirva de ejemplo algunas de las que sí tienen presencia en sus páginas:
(INICIO DE SPOILER)
La mítica habitación número 100 del hotel Chelsea de New York, donde Sid Vicious supuestamente asesinó a su novia Nancy Spungen, no se puede ocupar actualmente porque no está disponible; desde hace unos cuantos años los dueños del inmueble la convirtieron en un apartamento. Así que no malgastéis vuestro tiempo si os pasáis por allí, ¿okey?

También podemos tomar una fotografía mental del lugar donde se estrelló en 1977 el avión de Lynyrd Skynyrd: una pequeña arboleda atravesada por un riachuelo en las inmediaciones de la sureña Magnolia. En dicho lugar, al parecer, todavía hay esparcidos restos del fuselaje del avión. El problema es que la zona cuenta entre su fauna con las llamadas serpientes boca de algodón, unos bichos que son la hostia de venenosos.

En West Warwick, localidad situada en Rhode Island, un incendio provocado por un fallo en la pirotecnia durante un show de Great White se llevó por delante 100 almas rockeras y los cimientos del Club Station. Hoy día, en el solar que antiguamente ocupaba el aparcamiento del club hay un centenar de cruces de madera de roble en homenaje a los caídos. La madera, curiosamente, formaba parte del escenario de la sala. Y hay más, la población al completo de West Warwick odia profundamente a Jack Russell, el vocalista de los White, a quien considera un cobarde y un hipócrita. Desde aquí, Jack, un consejo: no te acerques a West Warwick o acabarás -en el mejor de los casos- cubierto de alquitrán y plumas.
(FIN DEL SPOILER)

Y bien, no sigo porque os voy a destripar el libro y tampoco es plan. Ahora ya es cosa vuestra. Si preferís seguir el ejemplo culturizante de Fred Durst o Kid Rock, allá vosotros; si, por el contrario, lo leeis, ya sabéis, pasaros por aquí y dejad vuestras impresiones.

PD: Antes de marcharme, unos apuntes:

1) Ignoro si el artículo del que se habla en el libro se llegó a publicar en Spin o no. Si tú tienes constancia, por favor, deja un comentario confirmándolo. Aunque, en mi opinión, yo creo que esto del artículo no es más que una excusa, un McGuffin, para que Chuck desvaríe a lo largo de 300 páginas sobre los mil y un temas (porque, ya os aviso, no todo es Rock en 'Pégate un tiro para sobrevivir'; también hay amoríos, reflexiones, diálogos marcianos, teorías pasadas de rosca y pajas mentales al estilo 'Alta Fidelidad').

2) En su edición original el título del libro hace mención a un tema de Black Sabbath: 'Killing Yourself to Die'. En España, como no se tiene ni puta idea de música, la volvemos a cagar. Y además, tal y como se puede comprobar aquí abajo, en EEUU tienen mejor gusto a la hora de diseñar las portadas.

3) No sé porqué, pero no puedo evitar imaginarme una versión fílmica del libro. Sería algo así como una road-movie en blanco y negro al estilo Jim Jarmusch con algo de rockumentary de por medio. Suena a peñazo, ¿verdad? Seguro que una traslación al celuloide con ese patrón dormía hasta a las vacas... Y es que, aunque contemplar en pantalla grande todas esas míticas localizaciones se la pondría dura a más de uno, 90 minutos viéndole el careto al feo de Klosterman (o a un actor que se le pareciese) sería veneno para la taquilla.

jueves, 10 de enero de 2008

Spice & The RJ Band

Fue injusto acabar 2007 sin dedicarle unas líneas al nuevo proyecto en el que se ha enfrascado Spice (vocalista en los primeros discos de Spiritual Beggars y artífice de Kayser y The Mushroom River Band ), pero como nunca es tarde para enmendar un error, el primer post del año se lo adjudico a él. Pero éste no es el único traspiés que merece subsanarse, ni mucho menos. Los más veteranos recordaréis que de Kayser escribí un post hace un par de años a raíz de su disco de debut; lo que no hice fue hablaros de su continuación, un 'Frame The World... Hang It On The Wall' (2006) si no superior, sí altamente recomendable que, como suele sucederme en numerosas ocasiones, por falta de tiempo no ocupó su correspondiente espacio en este blog. A quienes no los conozcáis todavía, sólo puedo deciros que tenéis que haceros con esos dos discos cuanto antes. Me lo agradecereis si lo vuestro es el thrash metal pasado por el prisma de Black Sabbath.

Dicho esto, y corregido ese desliz, vuelvo al presente con Spice and The RJ Band, la primera aventura enteramente en solitario de este sueco barbudo amante de los sonidos setenteros. Y es que, a pesar de que en este 'The Will' nuestro protagonista se ha hecho acompañar de un par de viejos conocidos suyos (el baterista Bob Ruben y el bajista Johan, las iniciales de los cuales dan pie a al acrónimo RJ), según Spice éste es su disco más personal y en el que ha podido dar rienda suelta total a su creatividad. ¡Y vaya si se nota! Las influencias fluyen con absoluta libertad, a sus anchas, dando pie a temas en los que predomina la inspiración psicodélica y hard-rockera más encallecida, pero que también mira de soslayo al blues y al soul.

Y es que, por mucho que se pueda leer por ahí, en 'The Will' no hay stoner que valga; ni ecos de desierto, ni cuelgues instrumentales ni fuzz sobresaturado. Sí hay, como ya digo, muchas influencias, todas ellas tamizadas a través de una espesa nube de humo de aroma opiáceo. Un colocón digno de comuna hippie pero, ojo, con los pies firmemente plantados en el presente. Y es que, a diferencia de otros artistas que intentan por todos los medios recrear las producciones de antaño, Spice se decanta por un sonido más o menos moderno (escucha 'All I Know' y me darás la razón).

Me resulta casi imposible destacar unos temas sobre otros, pero si el tándem lisérgico 'Hold On' y 'The Will' (con un desarrollo instrumental que hará las delicias a los seguidores de Spiritual Beggars) no te dice nada, un medio tiempo inclasificable del calibre de 'Like A Rose' te deja frío como una piedra, o cañonazos de la potencia de 'Pick A Rose' o 'Fat Snakes And Robots' no te aceleran el pulso, mejor abandona el Rock y dedícate a coleccionar sellos.